De Agri a Samantha

Por Victor Elias Aquino lunes 21 de agosto, 2017

Parece que todavía juegas con lo  más novedoso de Mattel y el reino de sus muñecas Barby, las imágenes  se presentan  difusas y claras al mismo tiempo, estoy a escasos metros de tì. Es una playa de las costas caribes del  Este del país, ha pasado el tiempo pero,  casi siento la brisa que mueve tu pelo largo, ensortijado y sueldo vez, mientras construyes el más hermoso castillo de arena que ojos de padres  humanos vieron   alguna vez.

Sin ser arquitecta  ni haberlos visto antes, superaste  a los  constructores de los alcázares   en Santo Domingo; la Atenas de Nuevo Mundo, en Puerto Rico, Cuba y Mèjico lindo de los sueños, charros, corridos y una gran revolución.

Brota  como los pistilos de una flor sangre de tu cara, pero que no “ panda el cùnico”,-  suéltame Chavo del Ocho, quiero decir- “que no  cunda el pánico Eliana….”, la niña tiene un sòlo un rasguño.

Si mamà estuviera  aquí le diera un beso en la frente, el beso màs santo, y le diría “ corre, juega , brinca y salta “ que eso es para crecer, para desentumecer huesos y carnes”.

Milù se ha ido hace años, fue la perrita que hizo parte de la familia, crecìo contigo,  embarrò  ensuciò contigo.

Dios me regaló la dicha de verte sonreír radiante  como flor de primavera en la graduación de octavo curso,  en tus 15 años caminaste radiante en una pasarela de tus mejores amigos  de ambos sexos , en una fiesta al más auténtico y modesto estilo de Mardi Gras;  nombre del carnaval que se celebra en Nueva Orleans, Luisiana;  “pero que nadie se llame a engaño se hizo aquí en Santo Domingo.”

¿ Con qué dinero se casa un guardia, aspirante a bombero de vacación  y periodista?

Eres como eres, cada ser humano es único e irrepetible, con virtudes con defectos; hija de dos polos opuestos que se unieron en el tiempo, el uno flemático y reflexivo la otra colérica. Sin más ni más tienes lo bueno y lo malo de uno y de otro; como  los seres humanos de esta nave espacial que es al planeta tierra.

Siempre recuerdo a mamá, al   igual que todos sus hijos, trato de no alterar los recuerdos. Una tarde de ensueños, de ojos  puros y enamorados, ante una pregunta de  una de sus sobrinas amadas Flavia, que es prima, que es prima hermana, que es hermana, que es Flavia le dijo, “ De la juventud se puede esperar lo mejor.

También espero lo mejor de  ti.

Se me inflama el corazón de Santo amor, se me aguan los ojos, me chocan  las ideas, pero no los sentimientos y sonrío al saber que ya seleccionaste las últimas materias de tu carrera.

Vuela, vuela alto, muy alto, tus alas tienen historia y  memoria.

Si un día, pasado el  tiempo, sientes una  tenue brisa que refresca tu mejilla que mueve tu pelo es Agripino que   está de vuelta, que te   visita…

 

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