Danilo y Trump, Colaboración por Reelección?

Por José Pérez Méndez martes 9 de abril, 2019

Si miramos hacia atrás y vamos al inicio de los mandatos de los Presidentes Trump y Danilo, de USA y República  Dominicana respectivamente, podremos darnos cuenta de que ambos, al inicio de sus respectivos mandatos,  enfrentaron situaciones tan difíciles  que muchos decían que no se podrían reelegir en el próximo período.

Donald Trump,  desde antes de juramentarse ya tenía el problema de la Trama Rusa, y más adelante se le sumó el de Obstrucción de Justicia, acusaciones que requirieron de que se designara un Fiscal Especial para conducir una investigación,  que prácticamente concluyó hace un par de semanas sin ninguna acusación formal por parte del Fiscal Especial Robert Mueller.

Por su parte el Presidente Dominicano, Danilo Medina, enfrentó la Mancha Verde, que reclamaba el fin de la impunidad para los políticos, y como si fuera poco vino el terremoto de ODEBRECHT  que se llevó de paro a muchos políticos en América Latina, incluyendo a por lo menos un presidente, y hasta algún que otro ex presidente.

Hoy por hoy la Marcha  Verde no es más que un Verde Recuerdo de algo que fue una  Marcha, y el caso ODEBRECHT ya salió de las manos del gobierno para caer en manos de la justicia dominicana, que se ha caracterizado por no ser convincente cuando se trata de casos de corrupción . Cualquiera que sea la decisión de la justicia no será responsabilidad del gobierno.

Durante casi dos años vimos a dos Presidentes, el de USA y República  Dominicana, asediados y acorralados por la opinión pública, hasta el punto que se le pidió la renuncia al de Rep. Dominicana, y se le intentó hacer un juicio de destitución al de USA.

Ahora ambos están libres de acusaciones y de asedio y lucen que quieren ir por 4 años más en sus respectivos países. El de USA no tiene impedimento constitucional pero el de Rep. Dominicana lo tiene, por lo que para poder optar tiene que modificar la constitución como ya lo hizo en el 2015.

Algunos se preguntarán el por qué de este paralelismo entre dos presidentes diferentes de dos países diferentes en condiciones diferentes. Uno de ellos es muy locuaz y escribe diario en Twitter, mientras que el otro es taciturno y no va a los medios ni usa Twitter.

Aunque muchos no lo crean hay también cosas en común entre ambos países y ambos presidentes. Los dos son temerarios y muy pragmáticos y en ambos países la economía ha crecido muy bien y el empleo ha mejorado, al mismo tiempo que la pobreza se ha reducido.

Pero lo que más me llama la atención es que inicialmente daba la impresión de que estos dos presidentes estaban uno frente al otro, llegándose a especular de exclusión en recepciones e indiferencia por parte del Presidente Norteamericano hacia el Presidente Dominicano.  También  es sabido lo del voto de abstención de República  Dominicana en la OEA cuando se trató de aplicar la Carta Democrática en el caso de Venezuela.

Ahora vemos a dos Presidentes caminando caminos paralelos en temas que antes se veían frontales y distantes. El gobierno dominicano ha cambiado su posición hacia Venezuela y al parecer el Presidente Norteamericano también ha moderado su posición con el problema de la corrupción y otros puntos de la agenda Domínico-Norteamericana.

Sabemos que Trump busca la reelección desde hace tiempo, como también sabemos que, a pesar de estar impedido constitucionalmente, el Presidente Dominicano hace ademanes de que quiere sacrificarse por 4 años más.

Lo que hace rato me vengo preguntando es si detrás de tanta chulería no se esconde un acuerdo de colaboración por reelección  entre ambos presidentes, en el cual uno recibiría el visto bueno del otro para modificar la constitución a cambio de colaboración con puntos de la agenda Domínico-Norteamericana, como son el caso de Venezuela, Narcotráfico, Terrorismo y combate a la Corrupción.

A raíz de la llegada  a la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica de Donald Trump se produjo la renuncia del Embajador de ese país en la Rep. Dominicana, el nombrado James Brewster ,  y desde entonces , pero más a partir de la llegada de la nueva Embajadora Robin  Bersnstein, se respira una atmosfera de mejores relaciones entre ambos gobiernos, hasta el punto de que ya no se habla de corrupción ni de criminalidad sino de otros puntos de agenda.

Entonces de que hay colaboración la hay, lo que está por verse es  si será a cambio de apoyo foráneo para la reelección que cada día tiene menos adeptos al interior de la República  Dominicana.

El tiempo dirá.

El Autor es Ingeniero y Escritor.

 

 

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