Danilo-Odebrecht-Medina

Por Román Polanco viernes 27 de enero, 2017

Seguimos insistiendo que el país tiene todo el derecho a conocer los nombres de los implicados en el escándalo Danilo-Odebrecht-medina-. Los realizadores de marchas y piquetes deben comprometerse, en su actuación, a ser preciso en la persecución de objetivos reales. De seguro que no hay ningún acuerdo con el gobierno y Danilo-Odebrecht-Medina-, todo eso es bulto y, la falta de tacto en la persecución de objetivos nos hace cómplices.

Sale a la luz la supe inteligencia de los peledeista de sobre pasar los límites de la corrupción y la desvergüenza; sumado, a todo esto, la degradación moral de todos los funcionarios sin importar el cargo que ostenten. Fíjese usted la verborrea del Presidente de la Suprema Corte de Justicia, no solo casi justifica los hechos malvados de Danilo-Odebrecht-medina/, va más lejos, asume como suyo el propósito de simultanea defensa de los imputados-, guardando, como secreto divino, sus nombres.

Por lo pronto, le ofertamos un ejemplo de visión desde Nueva York aportando con nuestras ideas algunos tópicos que para los dirigentes dominicanos los hagan suyos; ningún partido ha propuesto una salida a la situación de Danilo-Odebrecht-Medina. Ellos esperan que el gobierno gane la batalla y la guerra; que el pueblo siga ignorante y que Danilo-Odebrecht-Medina/, pase al olvido. Pregúntele a Hipólito si conoce los nombres de los imputados a Guillermo Moreno y otros. Ninguno es capaz de atacar los corruptos con declaraciones certeras que ayuden al pueblo a salir de esta pesadilla llamada Danilo-Odebrecht-Medina.

Sobrepasamos el tiempo límite para que el pueblo siga haciendo concesiones. Las elecciones pasadas tenían un propósito-desafío, a la sabiduría del pueblo, hoy tenemos el plan “colmo” que implica que la gente común piense que todo está perdido. El imperativo de la memoria histórica nos indica que tenemos que cambiar los métodos de lucha según pasa el tiempo, cambiar la tinta por sangre si es preciso, y acumular derrotas al enemigo, que hoy es el gobierno. Con la marcha pudimos revertir muchas cosas, pero no hubo objetivos precisos. Desde hoy debemos seguir desafiando al dictador en su propia doble mejilla.

Desde ya necesitamos voces con elocuencia persuasiva, con propuestas firmes que fabriquen historia saludable al pueblo, aunque estalle la alegría inesperada por propósitos sangrientos.

De nuevo insisto en que los nombres de los implicados deben hacerse público. Lo propongo como un objetivo a corto plazo, nadie puede quitarle el derecho que tienen los dominicanos a conocer todo sobre el caso Danilo-Odebrecht-Medina.