Danilo Medina no tiene salida, debe reelegirse

Por Fernando Peña jueves 23 de mayo, 2019

La relección presidencial es uno de los temas históricamente más polarizantes en América Latina.

Hemos observado que durante los últimos 30 años la gran mayoría de los países han ido abriendo la posibilidad de una reelección presidencial regulada y con periodos presidenciales seguidos.

Se nota que, la reelección, a pesar de su regulación no ha impedido que algunos gobernantes busquen relegirse.

En América Latina, desde mediados de la década de los noventa, ha habido una tendencia significativa de introducir esquemas de reelección consecutiva en vez de mantener esquemas diferido.

Es evidente que la reelección consecutiva no necesariamente es algo negativo para el funcionamiento de la democracia.

Hay razones para pensar que limitar la reelección es más bien antidemocrático y tampoco ayuda a mejorar la rendición de cuentas.

La pregunta sobre las bondades de la reelección del presidente no es solo normativa sino también empírica: ¿en aquellos casos en que los presidentes pueden ser reelegidos tienen mayor probabilidad de ganar que sus opositores? ¿Tienden los presidentes en ejercicio a ganar la reelección con mayores márgenes? ¿Esos márgenes pueden ser explicados también por los efectos de su gestión?

Es fundamental contestar estas preguntas para poder contextualizar el debate sobre la calidad de las instituciones democráticas en América Latina.

Nuestro país, de apenas quizás dos, está dentro de los únicos casos que transitaron bajo un esquema de reelección indefinida que posteriormente fue revertida por intereses y pugnas políticas y partidarias.

América Latina experimentó, una importante transformación constitucional en el funcionamiento de sus sistemas presidencialistas, pues tan solo el 39 por ciento continuó bajo un esquema diferido.

El 28 por ciento de las constituciones ahora incluye reglas de reelección consecutiva para el poder ejecutivo (Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador y Colombia).

El 11 por ciento de las mismas incorpora mecanismos de reelección indefinida (Nicaragua y Venezuela).

Se observa un cambio institucional en materia de reelección presidencial de mecanismos diferidos hacia reglas que permiten la reelección tanto consecutiva como indefinida.

Aquí en República Dominicana no se ha establecido explícitamente la prohibición de reformar la constitución para incluir esquemas que permitan la reelección.

O sea, la reforma constitucional está permitida.

Recordemos que el expresidente Leonel Fernández, (1996-2000, 2004-2008, 2008-2012) inició su primer mandato en el año 1996, luego que una reforma a la Constitución, el 14 de agosto del año 1994, eliminó la reelección consecutiva de un presidente en ejercicio. Posteriormente, en el año 2004, inició su segundo mandato de cuatro años, inmediatamente después que en el año 2002, la constitución fuera modificada para permitir la reelección presidencial por dos periodo consecutivo y nunca más, lo que permitió a Fernández, optar por un segundo mandato en el año 2008.

Es bueno precisar que los presidentes que intentaron modificar los límites a sus períodos tuvieron éxito cerca del 70 por ciento de las veces.

Los presidentes cuando revelan públicamente su deseo de ampliar los límites constitucionales a su período, suelen encontrar los mecanismos institucionales y políticos para alcanzarlo. Esa es la realidad.

Los factores determinantes para el éxito de ese propósito son, primero, cuando existe un consenso político, segundo, por sus elevados niveles de popularidad y tercero, porque tienen control tanto del Poder Legislativo como judicial.

La intención de relección nueva vez del presidente Danilo Medina requiere de otra reforma constitucional para habilitar esa posibilidad o al menos una derogación judicial del inciso transitorio incluido en la Constitución impedía su postulación.

Se dice que el poder de quien ejerce la presidencia es tan grande que rara vez pierde la reelección.

Al PLD lo que más le convendría es que Danilo Medina vaya nueva vez como candidato.

Se estima que el ser un presidente en ejercicio aumenta en 62,78 por ciento las probabilidades de ganar una reelección.

Es indiscutible que Danilo Medina, fuera de la bulla mediática y escarceo de sus opositores, cuenta con un gran apoyo popular, ello les facilita impulsar con éxito las reformas y extender su permanencia en la presidencia más allá del 2020.

El desempeño del presidente Danilo Medina, en los años consecutivos que lleva al frente del Poder Ejecutivo, es considerado como positivo según todas las encuestas.

Quienes mejor valoran la gestión de Medina son las personas que simpatizan con el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), pues de ese modo se expresa el 69.2%. Y el 38 % de los que se vinculan con el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) ese desempeño también es positivo.

Se observa un crecimiento de todas las actividades económicas gracias al buen desempeño del emprendimiento privado y a las políticas fiscal y monetaria del gobierno.

Pero, el peligro asecha a los peledeistas , el PLD y su cúpula deberían estar aglutinando, dialogando, uniendo, en vez de antagonizar y dispersar, ese debería ser el ejercicio del presidente del PLD y expresidente Leonel Fernández, en la situación geopolítica que vivimos, el país y sus líderes deben ser garante de la permanencia del orden, el respeto, la institucionalidad, dejar atrás el lenguaje de guerra y no de paz.

Es lamentable, el PLD logró la reconciliación nacional, hacer gobiernos de consenso con grupos y fuerzas políticas antagónicas, y al parecer por apetencia personales trilla el camino de la no reconciliación interna de sus dos grandes líderes.

De los países del hemisferio, República Dominicana es el más tranquilo, de más estabilidad política, económica y social, al extremo que hacia nosotros llegan a diarios cientos de ciudadanos de otros países buscando la tranquilidad que no tienen, eso ha sido fruto del trabajo, del buen manejo que le han dado los gobiernos a la república. Eso no puede ser manchado ni truncado por apetencias desmedidas…

El presidente Danilo medina, ante esa situación no tiene salida, debe reelegirse.

El presidente Danilo Medina no se dejará acorralar, su camino es reelegirse, no permitirá que les abrirán el camino a los adversarios, sus adversarios serán víctimas de su propio invento e insensatez.

El presidente Danilo Medina y el Gobierno no puede dejar de seguir el camino del encuentro permanente con el pueblo y los sectores nacionales, de buscar día a día soluciones inmediatas a sus problemáticas y de las comunidades.

Lo peor que vive el país es el actual estado de beligerancia con (y de) del PLD y sus líderes, es insensato volar los puentes de entendimiento. Y eso es lo que hasta ahora está sintiendo el pueblo.

Por Fernando Peña

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