Danilo: La hora de la justicia

Por Fernando Peña Lunes 5 de Junio, 2017

El que roba desde el gobierno, no sólo se roba unos centavos o unos millones, se roba oportunidades, se roba la esperanza, se roba los derechos de la gente que aspira a una vida mejor.

No hay peor crimen que mirar la pobreza y la miseria de frente, a los ojos, y luego embolsarse lo que debe servir para combatirla.

El hastío de esta situación llegó al límite.

Una simple radiografía visual de muchos de los que ocupan funciones públicas, o de los que la han ocupado, le delatan, afectando no solo su credibilidad, sino deteriorando cada vez más la democracia.

Ante esta situación, ante la presión nacional e internacional, ante el llamado de alerta de EEUU, ante el desborde con el caso de Odebrech, el presidente Danilo Medina tenía que tomar el tema de la corrupción como una prioridad dentro de las políticas públicas.

Era imposible hacerse el de la vista gorda, no solo afecta a su gobierno, a su partido, sino a la misma democracia.

¡llegó la hora de la justicia!

Qué bueno que el presiente Danilo Medina asumió que sólo a partir del poder disuasivo de penas condignas, nuestra sociedad podrá recuperar el tejido ético de la nación…

Que no se puede dejar esta lucha solo en la confianza de la sociedad civil y la prensa…

¡No más indiferencia! ¡No más condescendencia!

Danilo ha pasado del “dicho al hecho”.

Estas investigaciones, estos apresamientos, habrán de producir en la vida nacional un ejercicio profiláctico sin precedentes, sin miramientos, ni privilegios.

Pero debemos señalar que también hay corrupción en el sector privado, que no es menos importante, y las investigaciones en esa parta también debe darse.

Las líneas de este tema deben llevar a una investigación de contexto y de asociación de casos, del que surge la necesidad de investigar el papel de los abogados, de los contadores públicos e –inclusive- de instituciones financieras nacionales, en la consumación de conductas asociadas a este proceso.

Qué bueno que se conocen los resultados de las investigaciones con el concurso de autoridades extranjeras, porque la persecución de la corrupción será en vano si se limita a la punibilidad de sus actores y no se extiende a la incautación de los patrimonios ilícitos, muchos de los cuales han terminado en paraísos fiscales y en sistemas financieros internacionales.

Algunos de los imputados, en esas practicad criminosa, al tocar otras jurisdicciones con sus activos ilícitos, han terminado por comprometer su responsabilidad personal por causas de conspiración y de lavado de activos en otras jurisdicciones.

Se oye, en otras jurisdicciones, y podría estar el elemento de la extradición, si se niegan a cooperar y someterse al escrutinio de la justicia.

El autor es periodista