¡Danilo, el inhabilitado!

Por Jesús M. Guerrero martes 14 de julio, 2020

“Se puede engañar a parte del pueblo parte del tiempo, pero no se puede engañar a todo el pueblo todo el tiempo.” Abraham Lincoln

Todos los intentos del presidente saliente, desde el 2018 de anular el vigésimo artículo transitorio que lo inhabilita políticamente, luego de la reforma del año 2015 al habilitar la reelección presidencial consecutiva y la introducción del transitorio que fue el principal obstáculo legal que impidió la intentona reeleccionista y de ahí surgió la tristemente célebre penca candidatura.

Sometió al país a un estado de desasosiego durante un lapso de 2 años, llevo a su partido a una crisis sin precedentes y llevo a la salida del tres veces expresidente y presidente de su partido, cerceno el comité político y el comité central, de no haber fracasado en sus pretensiones ante la oposición, probablemente estaríamos iniciando su tercer mandato.

Con la inhabilitación de Danilo Medina, la abrupta salida del PLD del poder y su minoría congresual, se rompió la concepción cultural caudillista de nuestra media isla que explica Franklin García Fermín en su libro Democracia, Constitución y Reelección Presidencial en la República Dominicana, cito: “El autoritarismo ha predominado en la vida política social dominicana desde antes del nacimiento del Estado-nación. Hay que buscar sus raíces desde el mismo momento que se produce el descubrimiento y el subsiguiente sistema colonial en la que predominaba en toda España un modo de producción semifeudal y en la propia naturaleza del colonialismo que es la imposición por la fuerza de un sistema de explotación y expoliación, lo cual se reproduce en un pensamiento atrasado.”

Danilo Medina inhabilitado para competir por la presidencia, es la antesala del fin de su vida política con la letra escarlata por haber provocado la salida del PLD del gobierno luego de 16 años, las desconsideraciones en su contra saldrán desde las filas peledeístas como ya está sucediendo. Ahora sentirá la soledad del poder que describió Balaguer en su obra Los Carpinteros, tal cual también conocimos a la perfección quien es Danilo, demostrando lo certero de la frase de dicha obra, cito: “Si quieres conocer a Mundito, dale un mandito.”

A partir del 16 de agosto del 2020, con la salida del poder de quien escaló los resortes del poder 8 años atrás con la fuerza de un huracán y ahora lo vemos salir del Palacio Nacional reducido en un ventarrón anémico.

Es digno de análisis que un Presidente en su reelección obtuviera en el proceso electoral de hace 4 años un 60%, habiendo diezmado a toda la oposición y ahora en el 2020 redujo su partido a un 30% y pierde la mayoría congresual que habían tenido durante 22 años, no importo el uso y abuso del erario.

Un hombre catalogado como uno de los mejores estrategas políticos, sin embargo, carente de inteligencia emocional, su rencor llevó al fracaso a su partido, de posicionarlo en 60% lo redujo a 30% al igual que MVM que de un 47% redujo al PRD a un minúsculo 2%. Tal cual Miguel Vargas extinguió el jacho, Danilo Medina opacó el brillo de la estrella y es probable que luego de este torneo electoral, el Partido de la Liberación Dominicana inicie su devenir a una organización bisagra sin vocación de poder.

Durante 8 años destruyó su partido, empoderó personas sin militancia en el PLD muy vinculados a la sociedad civil y hoy esos son los que tienen los ataques dirigidos contra él, no comprendió que al final de su gestión de gobierno que tendría un final, aunque luchara con ello, solo tendría su partido que hoy está decidido a darle la espalda.

El refranero enseña que lo mucho hasta Dios lo ve. Lo de Danilo Medina lo hemos visto todos, ya que transmutó del gran estratega al perdedor, y de paso, convocó al país a su sepultura política el 6 de octubre al imponer por medio de un fraude al penco. Aunque lo que se merece es deambular por uno de los círculos del primero de los mundos de La Divina Comedia, me aferro a mi convicción cristiana para desearle un requiescat in pace al que con sus acciones continuo lo que estaba mal, no corrigió nada y con Punta Catalina hizo lo que nunca se había hecho.

Concluyo con la siguiente frase de Aristóteles, cito: “Los tiranos se rodean de hombres malos porque les gusta ser adulados.

Por: Jesús M. Guerrero

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