Daniel Baruc

Por Ramón Saba jueves 19 de noviembre, 2020

Nació el 23 de abril de 1962 en la ciudad de Sánchez, provincia de Samaná. Su nombre completo es Daniel Baruc Espinal Rivera.

Poeta, narrador, ensayista, dramaturgo, cronista y sacerdote. Es licenciado en Filosofía de la Universidad Católica Madre y Maestra y licenciado en Ciencias Religiosas en el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino. Posee un diplomado en Creación Literaria por la Escuela de Escritores filial Nueva León, Monterrey, México. Ha completado cursos de para crear guiones de cine, radio y televisión en Monterrey; dramaturgia, escenografía y dirección teatral en Acapulco; especialización en novela en Acapulco y también diplomado de Periodismo Cultural en Acapulco, México.

Fue ordenado en México como sacerdote de la Iglesia Católica por monseñor Príamo Tejeda Rosario, Obispo de Baní. Forma parte integral de los del Círculo Literario Interiorista de República Dominicana y del Taller literario El Círculo de Fuego, de la Universidad Autónoma de Guerrero, en Acapulco, México. Vive en México desde 1988, teniendo ya la nacionalidad mexicana y la dominicana.

Daniel Baruc ha sido Vicario parroquial en San Bernardo, Monterrey; también en Nuestra Señora de Lourdes, Monterrey; Santa Ana, Monterrey en San Joaquín, Monterrey, México. Párroco en El Redentor, Nueva Rosita, Coahuila, México; San Pablo y Santa María Virgen (Párroco); San Juan Bautista, Bonao; La Transfiguración, Jarabacoa; San Antonio de Padua, Baní, provincia Peravia y La Transfiguración, Baní, Provincia Peravia, República Dominicana.

Fue párroco en La Santa Cruz, Acapulco, Guerrero, México. Ha dictado conferencias en la Casa de la Cultura, de la Universidad Autónoma de Guerrero, México (hoy Centro de Arte Universitario); en la red de Escuelas Preparatorias de la Universidad; en las Escuelas Preparatorias que pertenecen a la universidad en el Estado de Guerrero, zona Sur (México) y en varios países más, tales como Ecuador, Guatemala, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Canadá y por supuesto, República Dominicana.

En su haber literario se cuenta una admirable cantidad de títulos, los que enumeraré más abajo; incluyendo géneros, fechas de publicación y países donde fueron editados:

Sin alas en medio de la noche (Cuentos, 1980, República Dominicana); La geografía de las mariposas (Poesía, 1986, República Dominicana); A imagen y semejanza del fuego (Poesía, 1990, México); Así de hermoso llegará el olvido (Poesía, 1991, México); Secreto a voces (Poesía, 1992, México); Cuando crezcan los ángeles (Poesía, 1993, México); Juego de sombras (Poesía, 1999, México); Ceremonia en torno a una ausencia (Poesía, 2004, República Dominicana); Espejos del Sur (Poesía, 2005, México); Piedad frutal (Poesía, 2006, México); Cuentos para dormir demonios (Cuentos, 2007, México); Poner la mano en el fuego (Cuentos, 2009, Puerto Rico); Besar los ojos del fango (Poesía, 2010, México); Roja iconografía de los otoños (Poesía, 2010, República Dominicana); La música y el vértigo (Poesía, 2013, República Dominicana); Máscaras, salamandras y unicornios (Poesía, 2014, México); Cuadernos del enjambre y del espejo (Poesía, 2015, México); Rounds de sombra (Poesía, 2016, El Salvador); Música de Salamandras (Cuentos, 2017, República Dominicana); La Muerte y sus oficios (Cuentos, 2018, Estados Unidos de América);  Hormigas dentro de una gota de ámbar (Poesía, 2018, República Dominicana); Cartografía del insomnio (Poesía, 2019, México) y El mar que somos por dentro (Poesía, 2020, México). Son incontables las revistas, periódicos y antologías en los que resplandece su impronta. Algunos poemas suyos han sido traducidos al inglés y al portugués

Daniel Baruc ha cosechado múltiples reconocimientos y premios a su prolífica producción literaria, entre los que podemos mencionar, tales como doce premios de cuento,  poesía y ensayo en el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino (1980-88); Premio de Poesía Angela Figueras Aymerich, Monterrey, México, 1990, con el poemario A imagen y semejanza del fuego; Premio Internacional de Cuento en San Juan, Puerto Rico, 2007, con el libro Poner la mano en el fuego; Premio de Cuento José Agustín, Guerrero, México, 2007, con el cuento “La mujer de madera”; Premio Letras de Ultramar de Poesía,  Nueva York, año 2010, con el poemario Roja iconografía de los otoños; Premio Estatal de Poesía María Luisa Ocampo, Guerrero, México, 2010, con el poemario Memoriales y naufragios; Premio Letras de Ultramar de Poesía, Nueva York, año 2012, con el poemario La música y el vértigo; tercer lugar en el Premio de los Juegos Florales de la Plata, Guerrero, México, 2013, con el poema histórico “Sentimientos de la nación”; Premio de Edición de la Secretaría de Cultura de Guerrero, México, 2015, con el poemario Cuadernos del enjambre y del espejo”; tercer lugar en el premio de cuento Helena Garro, Guerrero, México, año 2016; Premio de Poesía Doctor Enrique Peña Gutiérrez de Sinaloa, México,2017, con el poemario Toda la eternidad en siete máscaras; Premio de Poesía de la Fundación LACUHE, Nueva York, 2017; Premio Letras de Ultramar en el género de Cuento, Nueva York, 2017, con el libro Música de salamandras; Premio Anual de Poesía de la República Dominicana, 2017, con el poemario Hormigas dentro de una gota de ámbar y finalista en el Primer Premio de Poesía “Verso libre MX”, ciudad de México, 2020. En 2014, el Estado Plurinacional de Bolivia, le entregó la distinción de Embajador Universal de la Cultura, documento avalado por la UNESCO; en 2015 el Municipio de Sánchez, en Samaná, lo declaró “Hijo Meritorio de la Ciudad”; en 2018 fue nominado al premio europeo Príncipe de Viana de la Cultura 2018, en Navarra, España.

El crítico mexicano Carlos Santibáñez Andonegui expresa que como se sabe, “estilo es la repetición de la forma”. El de Daniel Baruc es fácil de entender y difícil de imitar. Procede por derivación. Parte de lo sencillo, desmenuza las notas constitutivas del paradigma, y acumula hasta llegar al sintagma: logra el todo compacto que culmina en una situación consolidada. Teje, porque todo es tejer, como una tela de araña en que el significado urde una tela fina, topacio tapizado de joyas que culminan en lexías.

La escritora argentina Lucía Giaquinto opina que la poesía de Daniel Baruc merece, por su excelencia, estar ubicada entre las más sobresalientes de la literatura latinoamericana.

Finalmente, la escritora Carmen Naranjo de Costa Rica, ya fallecida hace muchos años, le escribió una carta Daniel Baruc, en la que le manifestaba lo mucho que le gustaba su poesía porque la consideraba fina y profunda, de alto aliento, sobre los temas eternos de la vida y la muerte, pero con un tono místico muy profundo que recuerda a San Juan de la Cruz.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema de Daniel Baruc:

Retrato de un poeta visto de costado

Hidrantes rojos junto a caminos blancos

y una señalética de oscura

orfandad, que le recorre la mirada.

 Llamarada de anís sobre las manos firmes,

y la piel como un mapa que al crepúsculo

frente al mar abre sus ventanas grises.

 Animal encapsulado en una lágrima:

el poeta no sabe lo que nombra,

no sabe lo que ignora,

nunca sabe

a lo que aporta luz, como una lámpara.

 Su voz es pozo

donde el agua silente guarda el ímpetu

de río juvenil que lo recorre siempre,

y resuenan

las vocales del mundo en sus honduras.

 El poeta es un puente

de temblorosa luz sobre un abismo.

Y ni él mismo conoce sus orillas…

Por Ramón Saba

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