¡Cuquear las avispas no es bueno!

Por Rolando Fernández sábado 3 de agosto, 2019

Cuando uno se detiene a pensar sobre cuánto viene ocurriendo en Dominicana, en términos de corrupción, delincuencia, narcotráfico, e inseguridad ciudadana, entre otras cosas, con facilidad se concluye en que la clase política nacional, toda, no está conduciendo este país por buen camino, desde hace años.

Qué nada está importando a sus más connotados representantes, lo que podría ocurrir entre los dominicanos, hoy más que nunca sedientos de satisfacción, en cuanto a necesidades sociales perentorias por parte del Estado local, como de sosiego económico y emocional proporcionados, casi obligados ya.

Los ánimos de los ciudadanos en esta nación se exasperan cada vez más, sin que se advierta una luz real al final del túnel, como se dice, por lo que las desesperaciones fehacientes pueden provocar una explosión social con consecuencias impredecibles. ¡Cuidado con los ricos del “solar” !, que los depauperados, y “miseriosos” inducidos, no tienen nada que perder.

Es obvio que, los personajes que eventualmente podrían alcanzar las riendas del poder local, entiéndase oposición, por un lado; o, continuar haciéndolo, de proponérselo, el grupo oficialista presente, como es lo que se nota, a pesar de que Danilo Medina, ya haya desistido, y no encabece los aprestos reeleccionistas, según él, nada más están buscando todos lo suyo. ¡En nada cambia esa decisión última del mandatario, el calamitoso panorama nacional!

Pues, se advierte que, su grupo de adeptos insistirá en la continuidad del disfrute del poder que se detenta. El oficialismo puro actual, repartido ahora entre varios aspirantes al trono presidencial, en términos de escogencia electiva, no se dejará desplazar con facilidad, por lo que las cosas podrían complicarse más aún, dada la amplitud del abanico seleccionado presente. Lo que sí, fehacientemente, se deja entrever es que, ¡ninguno de los trúhanes en pugna electoral hoy, está pensando en resolver nada aquí!

Sí, los componentes de ambos grupos, dentro del ruedo político nacional que se oferta, con rarísimas excepciones, si es que las hay, están compitiendo en función de sus intereses personales, y los colectivos respaldantes, tal hace tiempo ha venido siendo la norma en esta República.

¡Solo nosotros contamos!, es lo que se infiere con respecto a esos. Por tanto, recurren todos a continuar embaucando a la población, utilizando las demagogias propias de la disciplina, y las posverdades, como ardides de última en moda, a los fines de lograr sus propósitos.

El escenario social candente que los osados comportamientos proselitistas a nivel local, como las ejecutorias indebidas a granel en que se incurre, en busca de la dirección del Estado, y dinero, obviamente, están provocando, se podrían convertir para esos en “bumerangs” de alta peligrosidad, en todos los sentidos. ¡Cuidado!

Y, más después de este despreciable espectáculo último, directamente asociado con la “trampa electoral” a efectuarse en el año 2020, que se ha montado en esta Tierra durante los últimos meses, creando inquietudes y desasosiegos marcados entre la población.

En relación con esa que viene ahora, “matizan”, encienden más la candela, publicaciones de titulares periodísticos tales: “Una democracia cara: Presupuesto elecciones supera 15 ministerios” (periódico “Diario Libre”, edición 31-7-19), y “El elevado gasto electoral provoca repulsa en sectores”.  (periódico “El Día”, del 1-8-19).

Es indudable que se despilfarran en Dominicana, cuantiosas cantidades de recursos financieros en esos torneos políticos, negocios más que otra cosa, mientras los hospitales públicos aquí, verbigracia, se caen a pedazos, y carecen de equipos, medicamentos y materiales clínicos esenciales. Eso, entre otros males destacables. ¡Ojo, la bomba pueblerina que ha estado fabricando localmente, solo necesita de un fósforo cercano para explotar!

Y es que, los poderes hegemónicos regentes entre los dominicanos, no están reparando en absoluto, en que la gente se cansa; que está jarta aquí de tantas desaprensivas acciones; de ser burlada y engañada sin contemplación; que las avispas no se deben estar cuqueando en exceso. En que, además, la palabra de los pueblos es la que más se parece a la de Dios, cuando se “revoltean”.

“Ojo al Cristo”, que hasta la belleza produce hartazgo. Déjense de estar solo pulseando por el poder, y procuren encarar, cómo resolver de alguna manera, los acuciantes problemas nacionales ¡No más teatros, ni pantallas manipuladoras solamente!

Que al menos, la seudo oposición política que se gasta el país, en voz de sus más destacados representantes, se incline por hacer las recomendaciones de lugar; qué la proclividad no sea solo alcanzar el poder, para disfrutarlo y hacerse más ricos.

Sí, qué se pronuncien, en el sentido de los correctivos urgentes necesarios, aquellos   que aspiran a dirigir la cosa pública del país en el futuro; esos que hasta hoy no han podido subirse a uno de los vagones del tren estatal; que están haciendo turno.

“Quedarse oliendo donde guisan”, como reza un dicho popular, por el cansancio pueblerino presente, irrefutable; que les desplacen por completo; y, que aparezca una figura de “última generación, desconocida, pero con empuje y capacidad ofertante. que de eso bien se encargue, son de las cosas que menos podrían pasarles a todos estos politiqueros de nuevo cuño, y algunos de vieja data, que ya se conocen lo suficiente, de continuar como hasta ahora en sus ejercicios. Otras actitudes en contra puede que se les tenga reservadas también. ¡Qué no haya asombros después!

De más está decir que, las burlas.  las provocaciones, como los abusos tienen un límite; y, a veces inducen a arrasar con todos los actores envueltos en esas “lides” politiqueras, que sean de muy cuestionable proceder a la vista siempre.

 

Autor: Rolando Fernández

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