Cumbre para el desarrollo de la democracia convocada por EU

Por Ángel Moreta

Recientemente la Casa Blanca convocó a los presidentes que les son amistosos a una reunión-cumbre sobre el “desarrollo” de la democracia en el continente latinoamericano. Se trató por vía digital con el presidente Biden hace unos días con la finalidad de reflexionar sobre el desarrollo de los sistemas democráticos en América Latina.

Fue un ejercicio que iba dirigido a traer y poner sobre el tapete interesantes reflexiones e ideas sobre el tema, el cual trae a colación diferentes aspectos.

Los demócratas gobernantes en los Estados Unidos convocan ese encuentro citando a la concurrencia de países considerados democráticos, excluyendo los gobiernos de Venezuela, Nicaragua, y Bolivia. Como van las cosas en América Latina, la próxima cumbre sobre la democracia busca enfrentar el “autoritarismo” de esos gobiernos, por lo cual no fueron invitados a dicho encuentro.

Es decir, que tal reunión tenía un carácter discriminatorio, pero resulta que la democracia como se entiende hoy en América Latina no es la democracia autoritaria, que es la que promueve la Casa Blanca, sino la democracia que defiende la soberanía, el multilateralismo, el derecho internacional y las relaciones políticas, económicas, diplomáticas y comerciales con todos los países del mundo.

Una democracia autoritaria es la que defiende los EU, donde se practica la discriminación racial, la xenofobia, el racismo, la guerra, la pobreza y el crimen de la población afroamericana, y esa democracia es la que entiende la Casa Blanca.

Y cuando decimos autoritarismo, es precisamente eso lo que practica la Casa Blanca en el mundo. ¿Quién apoya a los gobiernos israelíes, terroristas de Estado, practicantes del genocidio cotidiano contra la población palestina? ¿Quién brinda respaldo a la “democracia” en Colombia donde solamente este año 2021 se han producido más de noventa mascares criminales a manos de paramilitares y narcotraficantes con el silencio cómplice de la Casa Blanca?

Es decir que la cumbre que fuera convocada en la semana pasada tuvo un carácter autoritario, discriminatorio, sin buscar verdaderas soluciones a la pobreza y la corrupción en América Latina.

En consecuencia, se trata de una simulación y no de un encuentro político en base a nuestras realidades y al conocimiento científico, sino la búsqueda de justificaciones para salvar el modelo neoliberal actualmente en decadencia en nuestro continente y en el mundo.

En consecuencia, la cruzada anunciada para “enfrentar” el autoritarismo lo que persigue es señalar al gobierno progresista de Nicaragua y al régimen de Venezuela que realiza cambios profundos que lleva a cabo el gobierno de Venezuela.

Bien podría ser, y se justifica más, si hablara de la pobreza en la democracia capitalista, del crimen paramilitar, de la corrupción, el crimen económico en la democracia neoliberal y las nefastas consecuencias del hambre, la miseria, el robo y el saqueo de grupos autoritarios y corporativos; de las consecuencias nefastas de las multinacionales de la minería, de las políticas criminales verdaderamente autoritarias y de los crímenes que se practican dentro del modelo neoliberal que es hoy el corazón de la desnacionalización, de la explotación de las clases sociales asalariadas, que hoy no disponen de los medios de la sindicalización, ni se benefician de los pactos colectivos de trabajo ni de las posibilidades del sindicalismo.

Si hay gobiernos autoritarios en el mundo son aquellos que pululan en la Casa Blanca y que provienen de un esquema rígido de dos partidos, el demócrata y el republicano, que en definitiva son la misma cosa y los mismos grupos vinculados al complejo militar industrial de los EU, que busca crear guerras en todos los países del mundo para poder alivianar su economía y su situación social, invocando la venta de armas en Taiwán, en Ucrania, Polonia, y otros países del mundo.

¿Qué brotó de la reunión-cumbre de la democracia en América Latina?

No aportó nada, salvo algunas posiciones que en ese evento expresó la República Dominicana, de las cuales los dominicanos no fueron a decir muchas cosas justificadoras de la “democracia” que practica la Casa Blanca en el continente.

Por: Ángel Moreta

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar