Cuelgan 595 máscaras rojas en fachada de museo para pedir salida de Temer

Por EFE jueves 1 de junio, 2017

EL NUEVO DIARIO, SAO PAULO, EFE.- Un total de 595 máscaras rojas fueron colgadas hoy en la fachada del Museo de Arte de Sao Paulo (MASP), en la céntrica Avenida Paulista, para pedir la renuncia del presidente de Brasil, Michel Temer, envuelto en un grave escándalo de corrupción, y denunciar la “baja cualificación” de sus políticos.

Las máscaras pintadas de rojo simbolizan la vergüenza que los políticos no tienen”, señaló a Efe Fernanda Vallim Martos, coordinadora en Sao Paulo de la organización no gubernamental (ONG) Río da Paz, que el pasado sábado realizó el mismo acto simbólico en la turística playa de Copacabana, en Río de Janeiro.

La fachada del turístico museo, que se ha convertido en punto de encuentro para celebraciones por triunfos deportivos, desfiles como la Parada del Orgullo Gay y más recientemente en epicentro de las protestas a favor y en contra del Gobierno, se tiñó de rojo en la mañana de este jueves.

“En esta instalación tenemos 595 máscaras, que representan a los 594 congresistas, entre senadores (81) y diputados (513), y una máscara especial para el presidente Temer, porque él también está necesitando sentir vergüenza”, apuntó Vallim Martos.

El acto simbólico, de acuerdo con sus organizadores, es para exigir la renuncia de Temer, a quien la Corte Suprema le abrió una investigación por corrupción, y pedir una reforma política que mejore la calidad del sistema.

“Este momento político de Brasil es muy peligroso, porque el elector brasileño es muy personalista. Él elige a la persona para votar. La gente necesita una reforma política que traiga un cambio al sistema”, señaló la activista.

Para Vallim Martos, “Hay muchas propuestas de reforma política, que la sociedad necesita discutir y el Congreso necesita aprobar con celeridad”.

El mismo acto de hoy en la mayor ciudad brasileña y del sábado en Río de Janeiro tuvo lugar la semana pasada en la Explanada de los Ministerios, la avenida de la capital Brasilia en la que están ubicados los principales edificios gubernamentales de Brasil.

El Gobierno de Temer se tambalea a raíz del escándalo generado por los testimonios a la Justicia de directivos de la gigante cárnica JBS.

Los ejecutivos de la compañía acusaron a Temer de recibir coimas desde 2010, aportaron una explosiva grabación -en la que el mandatario escucha en silencio o consiente posibles delitos- y revelaron el pago de sobornos a 1.829 políticos de 28 partidos a cambio de favores para favorecer a la multinacional.

Por ello, la Corte Suprema abrió una investigación contra el gobernante por corrupción pasiva, obstrucción a la Justicia y asociación ilícita.