Cuba le niega visa a Luis Almagro mientras disidentes lo premian a secretario

Por Associated Press Miércoles 22 de Febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, LA HABANA (AP) — Disidentes cubanos premiaron en ausencia al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, a quien las autoridades de la isla le negaron la entrada al país tras calificar su visita como una "provocación".

Una decena de opositores se dieron cita el miércoles en la casa donde vivía el fallecido disidente Oswaldo Payá para otorgar el galardón a Almagro, en reconocimiento a lo que estos activistas consideraron la lucha que el funcionario del organismo hemisférico realiza por los derechos humanos en Cuba y Venezuela.

Rosa María Payá, hija del disidente que murió en 2012, encabezó el mitin en el cual estuvieron presentes diplomáticos de Estados Unidos, República Checa y Suecia, mientras en el lugar permanecía una silla vacía con el nombre de Almagro. Horas antes, el secretario de la OEA, divulgó una carta en la cual aseguró que las autoridades cubanas le negaron una visa de entrada tras expresar su "asombro" por su involucramiento en actividades "anticubanas".

El galardón y su entrega constituían un punto de atención de los observadores internacionales tras un par de años de decrecimiento de la actividad de la oposición en la isla, en momentos en que hay expectativas sobre qué política desarrollará el presidente estadounidense Donald Trump luego de prometer que revisará el deshielo iniciado en 2014 por su predecesor Barack Obama.

"Esperamos un apoyo coherente de todas las democracias del mundo al derecho a decidir de los cubanos y sí esperamos demostraciones, reacciones y respuestas ante esta agresión del régimen a nuestros invitados internacionales", dijo Payá a periodistas durante el mitin.

Además de mencionar a Almagro, Payá hizo referencia al expresidente mexicano Felipe Calderón y a la exministra chilena Mariana Aylwin, a quienes también se les negó la visa para realizar el viaje.

No se reportaron incidentes durante el mitin que se realizó en la sala de casa.

Poco después, las autoridades reaccionaron mediante un comunicado de la Cancillería acusando al mitin de ser una "abierta provocación".

"Tal vez algunos calcularon mal y pensaron que Cuba sacrificaría las esencias a las apariencias", dijo el texto de la Cancillería, que defendió el derecho soberano de la isla de permitir o no el ingreso de ciudadanos extranjeros al país.

También en su declaración, el gobierno cubano mostró su extrañamiento por el repentino interés de la OEA por los derechos en la isla cuando en el continente campean el empobrecimiento, la violencia, las migraciones forzadas, la discriminación religiosa o el contrabando que afecta a millones de personas.

"¿Dónde ha estado la OEA, que siempre ha guardado cómplice silencio frente a estas realidades? ¿Por qué calla? Hay que ser un trasnochado para intentar venderle a los cubanos ‘los valores y principios del sistema interamericano" frente a la dura y antidemocrática realidad engendrada por ese mismo sistema”’, señaló el texto.

Cuba suele acusar a los disidentes de recibir dinero y orientaciones de grupos de Estados Unidos interesados en destruir a la revolución en el marco de una hostilidad de más de cinco décadas que incluyeron sanciones para presionar un cambio de modelo en la isla.

En su carta Almagro señaló que el único interés que tiene la OEA "es y será facilitar el acercamiento de Cuba a los valores y principios del sistema interamericano" en términos de defensa de la democracia y respeto de los derechos humanos. Además aseguró que no busca evaluar la política interna en la isla y que su "única preocupación adicional es garantizar que no exista ninguna forma de represión ni represalia alguna sobre los organizadores del evento".

Cuba no participa en la OEA desde 1962, tras su viraje al socialismo.

El gobierno de La Habana critica constantemente al organismo por considerar que es un instrumento de Estados Unidos para presionar a los países que no sigan las políticas de la conveniencia de Washington.

En 2009 se anuló la suspensión impuesta a la isla pero Cuba se enfocó en promover otros organismos como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), de la que no participa Estados Unidos.