Cuba aboga por la cooperación para hacer frente a retos en derechos humanos

Por El Nuevo Diario Miércoles 1 de Marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, GINEBRA.- El viceministro cubano de Asuntos Exteriores, Abelardo Moreno Fernández, abogó hoy por la "cooperación" para hacer frente a los retos en derechos humanos, una tarea que consideró "imprescindible" para la efectividad del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, del que criticó algunos aspectos.

"Los retos que tenemos por delante son tan serios y transcendentes que resulta irresponsable socavar el ambiente de cooperación imprescindible para la efectividad de este órgano", señaló Moreno durante su intervención en el segmento de alto nivel de la 34 sesión del Consejo de Derechos Humanos.

Moreno se preguntó cómo puede este órgano concretar un debate serio cuando se continúa "obviando la tragedia generada por oleadas de migrantes víctimas de guerras, provocadas o alentadas por poderosos intereses externos y las condiciones de subdesarrollo".

¿Cómo superar desafíos de derechos humanos cuando el Consejo se mantiene indiferente frente a serias violaciones que implican la existencia, esencialmente en el tercer mundo, de 795 millones de hambrientos, de 781 millones de jóvenes y adultos incapaces de leer y escribir, y de más de centenares de millones de condenados a la pobreza extrema o la terrible realidad de millones de personas que viven en la pobreza en los países industrializados?", se preguntó.

Indicó que el Consejo tampoco se ha propuesto discutir la pérdida de legitimidad de los sistemas y partidos políticos y el cuestionamiento de sistemas electorales abstencionistas, ni "ha sido capaz de superar el silencio sobre quienes ponen en peligro la paz internacional y la supervivencia de la especie humana".

Los humanos, dijo, se ven amenazados por "colosales arsenales militares y el cambio climático, aventuras bélicas de la OTAN y por la creciente emisión de gases de efecto invernadero a pesar del Acuerdo de París".

"Igualmente peligrosa es la tendencia de utilizar el Consejo de Derechos Humanos para tratar de legitimar la acción del Consejo de Seguridad sobre determinados países y conflictos que no significan una amenaza para la paz y seguridad internacionales y la subsiguiente apertura de procesos en la Corte Penal Internacional (CPI), hoy tan cuestionada", sostuvo Moreno.

En su opinión, la solución no podrá provenir de actitudes unilaterales, ni el Consejo logrará una acción efectiva aceptando "la imposición de patrones de comportamientos que discriminen por el color de la piel, la pertenencia a un grupo étnico o la práctica de una religión".

Por contra, dijo, hay que "promover con más fuerza y respeto la diversidad y la protección de los derechos de las minorías".

El Consejo no conseguirá todo ello si hace "un guiño cómplice al levantamiento de barreras, sino construyendo puentes y reconociendo el valor y la necesidad de la cooperación internacional genuina y los esfuerzos colectivos", indicó Moreno.

Aconsejó en contra de "la aplicación de enfoques selectivos y politizados para abordar cuestiones de derechos humanos" y en contra de "la manipulación de conceptos y principios o de la utilización del tema de derechos humanos para justificar agendas intervencionistas que nada tienen que ver con la genuina preocupación por la promoción y protección de estos derechos".