COVID-19 motivaría candidatos a readaptar sus programas de gobierno a nueva realidad en RD

Por Luis Brito miércoles 1 de abril, 2020

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La nueva situación económica y social hacia la que se volcará la República Dominicana a causa del coronavirus, inducirá, con gran probabilidad, a que los candidatos presidenciales reestructuren e introduzcan cambios significativos a sus respectivos programas de gobierno, de cara a las elecciones venideras, cuya fecha, establecida constitucionalmente para el tercer domingo de mayo, ahora se vuelve incierta por los efectos de la pandemia.

Incluso, a partir de las deficiencias en el sistema sanitario y otros aspectos de control del Estado, agravadas por los embates del COVID-19, habrán de surgir propuestas novedosas en planes de contingencia o emergencia ante situaciones parecidas, las cuales pudieran aparecer entre las ofertas electorales de algunos de los aspirantes a asumir las riendas del país a partir del próximo 16 de agosto.

Y es que la peste que hoy azota al mundo, en lo particular para la República Dominicana deja varias lecciones que ameritan ser asumidas por el liderazgo político nacional, con propósito de superar fallas que ha hecho más difícil el tener que combatir a un enemigo inesperado, y que a su vez, genera un cuadro inédito en la vida de las personas.

Por ejemplo, esta tragedia desnuda a cuerpo entero el bajo presupuesto que históricamente se dedica al sector salud en nuestro país, en torno a lo cual radica la mayoría de las deficiencias hospitalarias que hoy la sociedad sufre de forma impotente.

Así, se puede ver que el bajo porcentaje del presupuesto que recibe el sector salud, impide a este esencial renglón disponer de una autorización automática del manejo del balance fiscal en situaciones de emergencia como la que vivimos.

Lo vulnerable que sigue siendo nuestro sistema sanitario, evidenciado con creces ahora más que nunca, debería de ser tema de análisis con fines de propuestas de la clase política.

El cuestionado comportamiento cívico, reflejado en la desobediencia o desacato de mucha gente respecto a las medidas oficiales para evitar la expansión del virus, merece considerarse igual un tema de agenda hacia lo inmediato. Deben surgir propuestas para legislar con claridad y de manera contundente en ese sentido.

Muchos aspectos de la vida nacional que han sido zarandeados por esta catástrofe sanitaria, quedarán a merced de nuevas y adecuadas planificaciones en las políticas públicas que habrán de ejecutarse desde el gobierno.

En consecuencia, en varios de sus renglones, los programas de gobierno de los aspirantes presidenciales seguramente serán readaptados al nuevo cuadro social y económico que comenzaremos a vivir tras esta pandemia que ha destruido la dinámica del país y ha deshecho la cotidianidad de su gente.

 

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