Costa Rica emite primera sanción penal por venta ilegal de aletas de tiburón

Por El Nuevo Diario Jueves 9 de Febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, COSTA RICA.- El Tribunal de Juicio de Puntarenas (Pacífico central de Costa Rica) emitió la primera sanción penal contra la práctica ilegal de la pesca de tiburón para despojarle de las aletas, contra una empresaria que intentó comercializarlas para venderlas fuera del país.

En una sentencia calificada como "histórica" por la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) "el Tribunal condenó a seis meses de prisión a la empresaria, de nacionalidad taiwanesa, que llevó a puerto aletas de tiburón separadas del cuerpo del animal, práctica ilegal en Costa Rica", dice la AIDA en un comunicado.

El objetivo era comercializarlas luego fuera del país por lo que "es la primera vez que el comercio ilegal de aletas de tiburón es castigado penalmente en Costa Rica".

La sentencia se emitió el pasado 7 de febrero y AIDA recuerda que en el año 2011, la Justicia falló a favor de la empresaria, decisión que fue rebatida por la Fiscalía que logró un segundo juicio en el que finalmente el delito cometido fue sancionado.

La sentencia final señala que la empresaria es responsable "del delito de ordenar la descarga de aleta de tiburón sin el respectivo cuerpo, en perjuicio de los recursos naturales" de Costa Rica.

"Esta es una sentencia histórica, pues es la primera vez que existe una condena penal por aleteo. Aplaudimos el esfuerzo de la Fiscalía por hacer cumplir las leyes nacionales y los compromisos internacionales de Costa Rica", dice la nota.

De acuerdo con la legislación costarricense, tras la pesca, las aletas deben llegar al puerto unidas naturalmente al cuerpo del tiburón. Cuando son separadas, el cuerpo es arrojado al mar para así poder refrigerar en los barcos pesqueros la mayor cantidad posible de aletas.

Esta práctica, conocida como aleteo de tiburón, es un delito penado en Costa Rica por los artículos 139 y 40 de la Ley de Pesca y Acuicultura. Adicionalmente, Costa Rica ha ratificado diferentes tratados internacionales que le obligan a proteger el ambiente.

Organizaciones ecologistas estiman que 73 millones de tiburones en el mundo son capturados cada año por sus aletas y luego son dejados en el mar para que mueran.

La llamada práctica del "aleteo" está penada con cárcel en Costa Rica pero eso no ha impedido que los pescadores lo sigan haciendo ya que los ecologistas calculan que detrás hay un negocio que se calcula ronda los 45 millones de dólares al año.