Construimos las fronteras y las violamos

Por Felix Correa sábado 17 de marzo, 2018

Desde que se comenzó a escribir la historia de la humanidad, cuando Dios le habló a Abraham y le dijo: “Sal de tu tierra y de tu parentela y vete a la tierra que yo te mostraré”, el hombre ha empezado su marcha hacia un mejor lugar, una tierra que le brinde la leche y la miel que Dios le prometió a los Israelitas.

Si pasamos hacia atrás las páginas divinas de la historia estaríamos convencidos de que cuando llega la precariedad debemos marchar hacia el País de la abundancia, donde sobra el trigo. Esta práctica no es de un grupito de personas, sino que en la mente del hombre está el vivir mejor, siempre y cuando las circunstancias se lo permitan.

Estos acontecimientos nos han dejado marcados para siempre y es por eso que existe en la mente del hombre la idea de un ser nómada hasta encontrar esa tierra

Es importante citar a María Elena Pitrén cuando dice:

“Vivir en un mundo en proceso de globalización, pertenecer a una nación en este momento donde se desdibujan las fronteras a través no solo de los millones de seres humanos que se trasladan de un sitio a otro estampando sus huellas, nos obliga a repensar los criterios de identidad y nación y rechazar los ultra nacionalismos que tanto daño han hecho a la convivencia y al desarrollo humano”.

Es cierto que existe un gran problema con la migración masiva de nuestros vecinos y las autoridades deben hacer todo el esfuerzo posible para endurecer las políticas migratorias que es a mi modo de ver donde erradica el problema, pero es importante que también pensemos en los millones de dominicanos que viven actualmente en otros países, haciendo lo propio.

Es verdad que a pesar de que los Venezolanos, Chinos, Españoles, entre otros vienen a República Dominicana con un grado más alto que los haitianos, también es cierto que el color de la piel es más agradable a los ojos de muchos.

Ojalá y esto sirva de reflexión a muchos nacionales que repiten como gallaretas lo que escuchan decir a los Ultra nacionales, los cuales siembran el odio sin ninguna razón valedera.

Es cierto que no tenemos territorio para tanta gente, pero también es cierto que los  consulados extranjeros están llenos de solicitudes de visas para dejar esta tierra y buscar otra que nos brinde un mejor porvenir.

 

Anuncios

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar