¡Conspiran contra Miguel Vargas!, pierden su tiempo

Por Fernando Peña lunes 10 de julio, 2017

Lo mejor es que un líder se forje en la batalla. Miguel Vargas, en las lides políticas y en sus éxitos profesionales y empresariales nadie le ha dado nada, se lo ha ganado a pulso, a mil batallas.

Siempre apegado a la militancia de su partido, apostando a la renovación, a nuevos líderes, ha sabido también reconocer el merecido reconocimiento de los cuadros y dirigentes que han entregado sacrifico y sus mejores años al servicio a la nación y al partido blanco.

A puesta a una dirigencia no solo positiva, sino activa, tener logros en conjunto, recuperar la dignidad del PRD, de su dirigencia y activistas, con un ejercicio nuevo de la política, apegado a los cambios del mundo y de la sociedad dominicano, que demanda concertación, unidad de propósitos en la diferencia, proyectos hacia la sociedad y los diferentes sectores, vinculación con la gente.

Sabe Miguel Vargas que, en los tiempos de grandes dificultades, las gentes prefieren a dirigentes sensatos, realistas y prudentes.

Quiere la elaboración de un registro partidario, que genere la certificación para acreditar ante la sociedad los mejores hombres y también los mejores candidatos.

No se queja de la dirigencia, la integra e impulsa a cambiar en lo que cree equivocado, en lo que no está de acuerdo.

En esa visión, en la lucha por el rescate total del PRD, por su actualización a los nuevos tiempos, Miguel Vargas no ha trillado solo, ha habido y aun las hay, alguna piedra en el zapato, pero en política nunca se queda bien con todos, es evidente, es una lucha por el poder, pero lo importante es quedar bien con tus convicciones y que tu trabajo lo veas reflejado en la gente.

Hay dirigentes aguerridos que levantan quejas, presentar denuncias, luchan contra él o algunas decisiones, él lo entiende, lo escucha, la democracia es permitida, más el desorden, la indisciplina, la infamia no es permitida.

Miguel Vargas ha jugado un papel histórico en la recuperación y actualización del PRD. Ha logrado la unidad y tranquilidad en el PRD, que no es una cosa fácil, manteniendo una mentalidad triunfadora, una relación de alianza, de trabajo.

Miguel Vargas ha sido un facilitador del proceso que vive el PRD; pero está claro que hay que evitar que se impongan a lo interno de la organización expresiones alternas de odio y retroceso, que buscan incidir en el partido, personajes externos e internos que están ahí al asecho.

Los conspiradores contra Miguel Vargas y el nuevo PRD están identificados. Andan proclamando, enarbolando banderas contra Miguel Vargas en un ambiente con olor a muerte.

 

Sabemos que la historia está llena de “villanías” políticas y sociales. Que nuestro país, como nación, se ha forjado a partir de traiciones, se luchas, y que se ha visto incluso manchado de sangre el devenir nacional desde el descubrimiento hasta la constitución de la Republica Dominicana.

Todos estamos atentos, porque sabemos que la historia de los partidos y de nuestro país está llena de eso, de traiciones.

Los malos compañeros, los malos, siempre, por encima de las causas y principios, de las ideologías o los proyectos de nación, de las proclamas incendiarias o los discursos patrióticos, están al asecho.

Solo que ahora el PRD esta solido alrededor de su nuevo líder, con una militancia que apuntan en su partido, abonando la figura de su líder.

Peor aún para ellos, el nuevo líder Miguel Vargas no tiene horas, ni fines de semana. Sabe que mantener un partido implica pensar, estudiar y elaborar mucho, tomar decisiones y cargar con la responsabilidad de la decisión.

Miguel Vargas es el político, antítesis del líder épico de personalidad arrolladora, pero forjado con un material altamente resistente a las hogueras domésticas y a las celadas. ! ¡Ellos lo saben!

Miguel Vargas la ha pasado todas…, en los medios de comunicación hay gente que, por decirlo de una manera fina, cuestionan su liderazgo de forma un tanto abrupta y con dejo de odio. Lo han sometido a todo tipo de acoso, tratan de desprestigia su figura, vituperan, vilipendian, no moderan su tono ofensivo, pero el pasa de puntilla sobre ellos, sus triunfos son los que lo delatan, su eficiencia, su pulcritud. Se eleva por encima de todos, hasta dejando atrás el periodo de división de su partido, “las rupturas con compañeros del partido”.

En lugar descalificar, de injuriar y difamar como hacían y aun hacen sus adversarios, el optó por jugar puertas adentro, recabando el apoyo de los mejores, luchando por una estructura organizativa que conocía muy bien. Sabía Miguel Vargas que era ahí, en la organización, en el partido, y no en los medios de comunicación donde iba a librarse la batalla. Y la ganó todas…

¡Los conspiradores ya no tienen espacio, pierden su tiempo!

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