¡Confirmación irrefutable!

Por Rolando Fernández sábado 29 de junio, 2019

“¡El poder jala más que una yunta de buey!” Esta vez bien podría asociarse ese parecer con el orden político local, propiamente. Y es que, como innegable resulta, a partir de lograrlo aquí, se puede virar y tornar, como se dice en buen dominicano; hacer cuánto venga en gana a los mandantes de turno. ¡Los referentes están de sobra!

Por eso, los que están hoy ejerciéndolo en Dominicana, no se quieren ir del mismo; los desplazados quieren volver; y, los que nunca han estado, procuran hacer lo indecible para alcanzarlo. ¿Se puede negar?

Es lo que en la actualidad se está evidenciando en este “solar” caribeño, cuando se repara en el caldeado ambiente político que se verifica en el mismo; y, en que sus principales actores directos participantes, en capacidad de resolver, o al menos aminorar los grandes problemas nacionales, que vienen acosando a la sociedad local, están permitiendo que todo continúe de mal en peor. ¡En esos no se repara para nada!

Más que evidente se torna el hecho de que, todas sus actuaciones solo giran en torno a los aprestos electoreros, de cara al proceso electivo del año 2020. Ninguno está mirando hacia otra parte, que sea de interés pueblerino generalizado.

Sí lo hacen para sí mismos, los que se ofertan en pos de ocupar en el futuro la poltrona presidencial del país; como de las otras instancias de poder existentes. Además, en favorecer o reciprocar a los proclamadores directos de aquellos, como a los patrocinadores económicos, a posteriori, tal es lo que se estila de ordinario entre los dominicanos.

En el tenor de lo tratado, hoy solamente se habla en el país de: primarias abiertas o cerradas; si la repostulación del actual mandatario es legal o no; de sobornos a los considerados levanta manos en la “caja de resonancia” llamada Congreso Nacional; como, de los pugilatos y discusiones que allí se llevan a efecto, en un feo y vergonzante espectáculo público; todo detrás de los arreglos que se requieran para la confección de un nuevo traje a la Carta Magna de la nación, a los fines de que la reelección del presidente, Lic. Danilo Medina, se haga posible de nuevo..

Además, se tienen que soportar todas las “arengas y loaderas” inmerecidas, que se transmiten a nivel de la radio y la televisión local, como las plasmadas en los medios escritos, pagadas, tanto por el oficialismo, como de la seudo oposición que se tiene; y, que solo son, contentivas de politiquerías baratas, al igual que dimes y diretes asqueantes; por fanatismos obvios; cuando no, lambonerismos compensados económicamente, a la clara. ¡Ya jartan, hablando de lo mismo, pero, de reales ofertas de bienestar para los dominicanos, nada! Todos, no son más, que: falsas promesas, demagogias, posverdades, etc.

Lo cierto es que, el panorama relativo en Dominicana se torna cada vez más deprimente, y aniquilador por supuesto, de ciertas voluntades electivas ofertadas; pero, eso no les está importando mucho a los componentes de la claque polítiquera en esta Tierra, que siguen en su accionar nada más electorero, proselitista en grado sumo.

No reparan en cuánto se pueda decir, o pensar en dicho orden; aunque, si este pueblo quiere comenzar a hacerse respetar, como a exigir sus derechos, y procurar las reivindicaciones que le corresponden, mañana les puede estar subiendo los vidrios a todos esos farsantes ya conocidos, e inclinarse por otras opciones más fiables para dirigir los destinos de la República; y, evidentemente, ir detrás de los beneficios obvios que se puedan derivar.

Pero, si en cambio se decide continuar transitando por los mismos caminos que hasta ahora (los ciudadanos vendiendo sus votos por “un pica pollo”, y romo, entre otras limosnas que se ofertan), qué bien le vaya. ¡Ya sabrá después!

Con acierto suficiente dicen los sociólogos: “Los pueblos tienen los gobiernos que se merecen”. Y claro, siempre se estaría dispuesto a seguir aguantando, como el “burro de carga”, menospreciado por demás, cabría agregar.

 

Autor: Rolando Fernández

 

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