Con Caamaño Murió la Patria

Por Danilo Correa jueves 16 de febrero, 2017

Solo han transcurridos 44 otoños en la primavera del dolor. El 16 de Febrero, 1973 en los latidos de la Cordillera Central, depredadora de lámparas, terminaron de fusilar lo que quedaba de Patria.

 

Nadie, absolutamente nadie, habla de redimir la moral /ética de nuestro himno nacional, ni desenterrar la imagen de nuestra Bandera tricolor putrefacta en su flor. Somos colonia, santuario de anarquistas e inversionistas de miseria

 

Pero,tampoco hoy se levantan de sus muros, los que han vivido de la historia de Caracoles, con miras a fortalecer el noble interés de seguir las huellas tantas veces acribilladas en la vagina educativa,y en las esquinas del malecón revolucionario

 

Como también en calles, roció crepuscular de Manaclas en Caracoles, de quienes como el último sudor sangriento del Coronel Francisco Alberto Caamaño Deño, diseminaron en los postulados Trinitarios, nomenclaturas contra la perenne/ férrea careta de la corrupción e impunidad, ordeñada desde las ubres de las urnas electoreras. Esta isla, sin patrias, sin montañas, y sin banderas

 

Entonces, con ellos se extinguió el parto de nuestra otrora nodriza nacional. Vivimos en una cueva de payasos/ladrones de primaveras

 

Ayer, Juan Pablo Duarte, Ramón Matías Mella y Francisco del Rosario Sánchez, encabezaron el Movimiento patriótico Los Trinitarios, enfrentaron la pezuña del traidor general Pedro Santana y sus aliados, como también el sable y la corona, mas ahora, nos envilece a todo. Nos arrodillamos ante el altar del oro corruptor. Y nuestra Patria se terminó de pudrir, con las heridas en el costado de Caracoles. Viva Caamaño y los otros caracoles, asesinados en el obligo de las palmas…

 

Más adelante, Otros héroes y mártires caídos en el honor más alto de la Bandera, primero que Caamaño, continuaron reparando las heridas centenarias de nuestra Patria.

Aquí en este mortuorio de esperanza, no se respeta la dignidad del horizonte ni las canas de banderas. Así nuestros poetas/poetizas por las libertades ciudadanas, escribieron en la voz ultramarina:

 

Don Pedro Mir, poeta nacional, grito al mundo con sus versos poéticos y empapados de patria. Hay un País en el Mundo….

1949

Si alguien quiere saber cuál es mi patria

no la busque,

no pregunte por ella.

Siga el rastro goteante por el mapa

y su efigie de patas imperfectas.

No pregunte si viene del rocío

o si tiene espirales en las piedras

o si tiene sabor ultramarino

o si el clima le huele en primavera.

No la busque ni alargue las pupilas.

No pregunte por ella.

Resulta que la poética de Don Pedro Mir, hoy está vigente, continuamos con un país secuestrado en el olvido, repartido entre corsarios y filibusteros, con anteojuelos y pijamas democráticas.

 

Pero lo mismo formula Don Manuel del Cabral en su gran obra Compadre Mon. 1935-1940

Te estoy diciendo esto porque a veces

lo que nació en tu pecho lo tienes en la mano…

Te estoy diciendo esto, viejo Mon, porque a ratos,

hablas conmigo cosas que hablando no me dices.

He caminado mucho por los ríos

que vienen de tu cuerpo cuando a oscuras

te hicieron; y sé que cuando sangras

te salen por las venas los sueños más varones.

Es que desde hace tiempo,

tú contruyes la patria, destruyéndote.

 

Salomé Ureña de Henríquez

1873….

Poema a la Patria:

 

Desgarra, Patria mía, el manto que vilmente,

sobre tus hombros puso la bárbara crueldad;

levanta ya del polvo la ensangrentada frente,

y entona el himno santo de unión y libertad.

 

Ya nadie se refiere al orgullo nacional, porque hoy no tenemos Patria, la enterraron en su odio, más allá de la raíz de la tierra. Pisoteada por cazadores sabuesos, uniformados de volcanes. Francisco Alberto Caamaño, era la última esperanza de los hornos, con que contaba la República para descolonizar la bandera de ladrones y corruptos.

 

El desembarco de Playa Caracoles, el 2 de Febrero, 1973, estaba compuesto de nueve hombres, cuyos criterios conformaban el pensamiento e intención de rescatar la continuidad de otros mártires y héroes/heroínas, que luego del 1844, concibieron continuar las epopeyas libertarias de nuestros forjadores de esa época, con la finalidad de mantener vivos los nobles idearios/la llama ardiente de la libertad.

 

Francisco Alberto Caamaño Deñó (Román), Mario Nelson Galán Duran (Juan), Alfredo Pérez Vargas (Armando), Hamlet Hermann Pérez (Freddy), Heberto Geordano Lalane José (Eugenio), Ramón Payero Ulloa (Ismael), Ramón Euclides Holguín Marte (Braulio),Toribio Peña Jaqués (Felipe) y Claudio Caamaño Grullón (Sergio).Estos heraldos de la paz, concibieron la Patria, como el corazón de los humildes. No colonia usufrutuada por peregrinos democráticos…

 

Al paso del fatídico tiempo, hoy contamos con 44 años del cobarde asesinato del líder militar de la Revolución del 24 de abril, 1965 y comandante del desembarco de Playa Caracoles, por la Bahía de la provincia de Ocoa.

 

Desde ese litoral, subió a la moral más alta de la historia republicana, el militar más impecable y patriota que ha tenido el pueblo y la jefatura democrática dominicana y más allá, de este siglo

 

Con su crimen, fusilaron lo que quedaba de Patria. Ahora tenemos una sinagoga dirigida por alfarero del dolo. Pero algún día se levantaran del fango y crecerán otra vez, los cerebros en los quepis uniformados de Patria.

¡Caamaño vive en el rocío de Banderas!

Quien suscribe es periodista

 

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