Comunicación y política cavernaria 

Por Jesús M. Guerrero

“Ganadas las elecciones, empieza lo realmente interesante: ¡Gobernar!” Toni Puig

Siempre se ha sabido que la forma en que se comunica, es tan importante como el mensaje mismo. Una de las principales herramientas políticas es la comunicación, un candidato que no puede comunicar tiene grandes problemas y en el aspecto de la función pública, la comunicación con la ciudadanía es determinante para el éxito de una gestión gubernamental.

El profesor Juan Bosch en su tesis, Dictadura con respaldo popular, expresó lo siguiente al respecto de la comunicación política, citó: “La comunicación con las masas requiere, antes que nada, la adopción de una línea política correcta en lo general y en lo particular, pues si esa línea política no es correcta las decisiones y los actos que deriven de ella entrarán en contradicciones más tarde o temprano, y esas contradicciones acabarán a la larga desprestigiando al partido y a los líderes que las expresen porque el pueblo no tarda en darse cuenta de que se le dicen cosas opuestas entre sí, y el pueblo sabe hacer juicios justos y actuar en consecuencias.”

Con la controversia suscitada por el anteproyecto del presupuesto nacional para el año 2021, vimos la indignación brotar en las redes sociales y el gobierno actual con turbulencia pudo salir adelante de la crisis, aunque la salida al frente de la misma fue del Presidente, evidencia problemas en la comunicación gubernamental. Un nuevo gobierno que con el pasar de los días mejorará los puntos en los que tiene ciertas debilidades, está en una fase de adaptación en medio de una crisis económica y sanitaria sin precedentes, sustituyendo una administración de un partido que tuvo 16 años consecutivos manejando la cosa pública a su antojo.

Pero, parecería ser que los que vociferan ser los herederos políticos de Bosch y que han degradado el partido de la estrella a una entelequia sin sustancia política, simplemente clientelar; no han leído la tesis del profesor Bosch. Citó este fragmento de lo anteriormente citado: “……porque el pueblo no tarda en darse cuenta de que se le dicen cosas opuestas entre sí, y el pueblo sabe hacer juicios justos y actuar en consecuencias.”

¿Cuál calidad moral tienen los miembros del otrora poderoso Comité Político para criticar impuestos o sumarse a reclamos u protestas?

Tal parece que Danilo Medina y su puñado de seguidores no recuerdan su tristemente célebre paquetazo fiscal ni su posición renuente ante todo reclamo social, carecen de calidad moral para pronunciar cualquier argumento opositor ante el nuevo gobierno.

Según Dick Morris en su libro, Juegos de poder, uno de los yerros cometidos por Al Gore, fue faltar a sus creencias políticas y de ahí Bush pudo remontar y provocar el reconteo en la Florida. Durante 16 años el país sabe muy bien cuáles son las banderas del PLD en el ejercicio del poder, para tener que soportar la falta de respeto de escuchar a Yomaira Medina criticando al gobierno, ya no pueden decirnos que sus banderas son las de defender al pueblo.

Durante años se jactaron del gran crecimiento y estabilidad económica del país, cosa que al dejar endeudado el 51% del PIB en su alocada carrera tomar de préstamos más la pandemia han creado una coyuntura donde el actual gobierno debe pisar fino, pero lo condenable del PLD es que apuestan a desestabilizar el país por politiquería barata, una práctica de la política cavernaria.

Evidenciaron a destiempo que su maquinaria comunicacional está intacta, mientras continúan peleando tres guerras al mismo tiempo contra el oficialismo, la FP y la sociedad que los rechaza, su objetivo es montar contra el gobierno un ataque equivalente a lo que fue Bonillita contra el gobierno de Bosch, apuestan al fracaso no del gobierno, sino del país.

El “wishfull thinking” es la práctica que los ingleses catalogan como la tendencia de considerar el mundo tal como uno quiere que sea y no como es en verdad. Por eso, desde la estrepitosa salida del PLD del poder no tiene legitimidad para asumir el rol opositor y es probable que inicien un letargo del cual su única salida sea asumir su papel de partido bisagra, tal cual el PRSC y el PRD. Es el único camino que le queda a las organizaciones políticas que pierden su legitimidad ante la sociedad, su dirigencia se encuentra en un éxodo masivo hacia otras fuerzas políticas y sus principales figuras son objetadas por la ciudadanía.

Concluyo con la siguiente frase de Edmund Burke, citó: “Toda clase de gobiernos y en realidad, cualquier provecho y satisfacción, cualquier virtud y acción prudente está basada sobre compromisos y pactos.”

Por; Jesús M. Guerrero

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