¡Cómo puede ser eso!

Por Rolando Fernández jueves 23 de enero, 2020

Conductas, y actitudes humanas rarísimas y cuestionables, las hay en demasía actualmente. Ahora, dentro de esas, algunas se tornan totalmente irracionales, rosando con animaladas fehacientes, atribuibles a determinadas personas.

Lo expresado tal, es en lo referente al caso que ahora nos ocupa: “Hombre acusado de violar a sus tres hijas y embarazar dos”. (periódico “Diario Libre”, del 17-1-20, página 5. Cualquiera se preguntaría, ¿y qué bestia es esta?

Cómo es posible que un padre pueda abusar sexualmente de sus hijas, y estigmatizarles de esa manera, dejándoles incluso, embarazadas, y sabrá Dios, con qué más. ¡Inexplicable, verdad!

Según la publicación periodística, la madre de las dos menores en estado de gestación, hijas de ambos, declaró que, “su pareja llevaba cerca de un año abusando sexualmente de las adolescentes, así como de otra hija de 16 años que procreó con su anterior pareja”.

Eso hace más cuestionable aun el deleznable accionar silente de ese señor; porque, ¿la progenitora no podía darse cuenta de los hechos, como mujer de experiencia ya?; ¿Y, debido a qué, esas muchachas prefirieron callar tales actos carnales?

Analizando fríamente el depreciable caso, se podría estar hablando con relación al mismo, de responsabilidades compartidas, no siendo solo el hombre – el padre – presunto culpable, como tal se consideró, y a quien se le impuso una medida de coerción de un año, a cumplir en la Penitenciaría Nacional de la Victoria.

Tal apreciación, a pesar de que se pueda alegar, el que se haya sido objeto de amenazas para que se guardara silencio, como de ordinario esgrimen algunas víctimas, y así “lavarse las manos”, como se dice en buen dominicano

La verdad es que, hechos como ese bien se podrían asociar con los señalados a ocurrir, ´bíblicamente hablando, durante los últimos tiempos, días postreros de la llamada “Era Cristiana”. (Ver: 2 TIMOTEO, 3. 1-5). Esos, que se entienden como parte de las llamadas profecías, que se hicieran en ese contexto, bastantes siglos atrás.

Y, si no, con lo expuesto en el marco de la Doctrina de los Espíritus: “nuestro planeta es habitado, en su gran mayoría, por espíritus muy cercanos a la animalidad ancestral”. Obra: “DEPRESIÓN: Causas, Consecuencias y Tratamiento”. Izaias Claro. Obvio, que por ahí también podrían andar los procederes irracionales de esa naturaleza.

Luego, creemos que, solo ponderadas esas irracionales actitudes humanas en cualquiera de ambos contextos, se podrían entender en parte.

 

Por  Rolando Fernández

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