Comentarios sobre la fallida rendición de cuentas en 2017

Por Manuel Berges Hijo viernes 3 de marzo, 2017

¡Solo siendo dominicano, se siente lo que yo siento”

Espero no resultar latoso haciendo o repitiendo comentarios que otros ciudadanos han hecho al fallido discurso de rendición de cuentas que hizo el Presidente el pasado día 27 de febrero, en ocasión del 173er aniversario de nuestra gloriosa Independencia de Haití, pero si los comparto es por pura coincidencia, lo que demostraría una unidad de pensamiento, frente a las bocinas pagadas de que su discurso, fue una obra maestra.

En qué momento histórico se celebra este 173er aniversario independentista?

Celebramos este día, perplejos, con la frontera abierta, invitando a los haitianos a la ocupación del territorio RD, con 81 pasos abiertos, declarados como existentes, por el Embajador haitiano en la OEA; con quema y pisoteo de banderas dominicanas en territorio haitiano y aquí en un Batey, con nuestra sagrada bandera, como cortina de una letrina, sin que nuestras autoridades se preocupen y tomen correctivos.

Sin fronteras seguras, no habrá calles ni campos seguros.

En este momento, se procede a construir super-naves industriales sobre la propia línea fronteriza, habiendo dado el primer picazo de la construcción en Huanna Minte, el Honorable Señor Presidente, con fines ya comprobados que tienden a la fusión de nuestro territorio con el de Haití, por el designio o decisión de los poderosos de la Tierra, a quienes nuestras autoridades tienen, no miedo, sino pánico, porque de no hacerlo temen perder el poder y las ventajas de toda índole que eso representa.

Vemos hoy, la importancia que reviste el Registro Civil y el denominado Plan de Naturalización, en el sentido de que tenemos que ser vigilantes ante planes de sectores del Gobierno que quieren “nacionalizar” a miles de haitianos, o más bien a un millón de ellos, bajo la consigna de que no se provean de documentos nacionales o haitianos, porque es obligatorio hacerles dominicanos, según exigen los poderosos de la Tierra.

En este momento, nos vemos llenos de una enorme corrupción que el Señor Presidente niega y circula en las redes sociales ante una pregunta que algún osado le hizo, donde el a su vez pregunta ¿cuáles son esos casos de corrupción?; que se los señalen de manera directa…..Obviamente se olvida de los sonados casos de OISOE, los aviones; Bahía de Águilas; Sun Land; el Senador de San Juan y el ex -Ministro de Obras Públicas; FONPER; y más recientemente CORDE, el CEA y ODEBRECHT, a los cuales en definitiva, no se les ha penalizado con sanción alguna, ni se prevé que ocurran en el futuro.

También en este histórico momento, estamos en un proceso de indignación que ha generado la marcha o el movimiento verde, que las autoridades han tomado como una especie de conspiración y hasta creen que el Gobierno se puede caer…y llaman sin sentido a mítines de apoyo, cuando en realidad no quieren reconocer o admitir que es el hartazgo que tenemos y sentimos como pueblo, de ver el exceso de impunidad, ligado con una falta de extrema dignidad de los actores políticos.

Lo absurdo de esto, es que el Señor Presidente se “une” a los verdes en una supuesta estrategia política, señalando que él también está contra la impunidad, para evitar que le acosen o le reclamen, si el entiende que estamos en la misma acera; solo que el ignora que el 91% de la población está de acuerdo con el movimiento verde, incluidos en ese porcentaje, miembros del propio partido de gobierno.

También en este histórico momento, estamos en un proceso de concentración de riquezas exaltándose y disfrutando gozosamente de los monopolios y los oligopolios que impiden la creación de empleos de la economía y no cambian la vida de las familias pues los precios de sus productos y servicios, se los tragan en unas semanas, además de que el Gobierno y parte del sector privado han desnacionalizado brutalmente los mercados laborables en violación al Código de Trabajo, en el sentido de que el 80% de los empleos son de dominicanos y el 20% de extranjeros, resultando casi casi, a la inversa, con la consecuencia malsana de que los salarios nunca mejoraran con el efecto de anclaje de mano de obra haitiana, que además deteriora las condiciones laborales.

En este panorama actual, la sostenibilidad de los programas sociales no puede ser el endeudamiento, sino la productividad de la economía y generación de excedentes.

El Señor Presidente señala que la economía ha crecido. “Los números no engañan, pero con los números se engaña”, reza un adagio popular, que viene a cuenta pues el tal crecimiento se debe a préstamos internacionales, con una deuda que ya sobrepasa, los US$30,000 millones de dólares; además nos castigan con más y mayores impuestos tan pronto se tomó posesión de la reelección: aumento de las Matriculas; aumento de los Peajes; aumento de los costos de todas las actuaciones administrativas y judiciales y algún otro que no logro recordar.

Ahora, el Gobierno pretende entregar las Plantas Catalina de Carbón para energía eléctrica al oligopolio eléctrico, primero, construyéndolas en terrenos privados y en segundo lugar para asegurarles por los años de duración de las Plantas, el suministro de su propio combustible para operarlas.

¿Por qué no nos ofrece un proceso de capitalización abierta y popular?

No, de ninguna manera, la idea es construir esas Plantas en terreno privado ajeno, ya sea con dinero propio o prestado, y posteriormente una vez sean traspasadas al dueño real de la tierra, dividir eventualmente magnos ingresos; no se trata de vender eventualmente energía barata, a 7.7 centavos de dólar el Kilovatio, cuando recientemente las autoridades hacen un acuerdo con AES, que ganó una Licitación, para que esta provea energía a carbón a 17.7 el kilovatio, es decir, 10 centavos más cara que la que demagógicamente se propone, o ¿se obligara a AES a vender retroactivamente a 7.7? Por favor, no nos hablen tantas mentiras ni nos pinten más pajaritos preñados.

¿Por qué el Gobierno no usa su enorme poder de compras, con un sistema de compras consolidadas?, si esa es la clave de la trasparencia y la racionalidad?, en lugar de vanagloriarse de que de 19,000 suplidores ahora tenemos 62,000, lo cual significa que venderle al Estado “rinde”, al extremo que de fuera vienen y nos sobornan para aceptar sobreprecios. ¿O no es así?

Al defender con uñas y dientes el tema de las Plantas Catalina, nos preguntamos ¿Sus amigos de la Comisión, rendirán un informe contrario? Nunca.

El Señor Presidente parece que pensó que el informe seria rendido antes de su rendición de cuentas, pero la presión popular lo impidió y ahora en su discurso, se pone delante y habla maravillas del Proyecto, señalando el camino a su favor.

¿Quién osara contradecirle?

Este discurso demagógico, comprometerá seriamente aún más la capacidad económica del Estado, pues todo lo que dice que realizara, tales como: la transformación del servicio de transporte público con el Teleférico, el Metro y sus rutas de alimentación eliminando los carros de Concho; mayores sueldos a militares y Policías; la construcción y reconstrucción de decenas de Hospitales y sus equipamientos; nuevos centros de viviendas prestadas tipo La Barquita tanto en Santo Domingo como en Santiago, solo podrán tener realidad si se toman más y mayores préstamos internacionales, en Dólares, Euros o Yuanes, y de paso el año próximo se nos vuelve a repetir que estamos creciendo. ¿Es posible crecer económicamente, hacia abajo?

Como el Gobierno sabe que si propone un Pacto Fiscal, el tiro le saldrá por la culata, no osa proponerlo, pues las denominadas fuerzas vivas de la nación, reclamarían más bien una rebaja de los impuestos, especialmente el de ITEBIS y el pago del avance o anticipo, además de que subiendo unilateralmente sus impuestos demuestra que no necesita Pacto alguno.

Este discurso, continua la línea del Gobierno de hacernos creer que vivimos en el mejor país del mundo, que las cosas malas que aparecen son consideradas de esa manera, por una mala percepción.

 

¡Dominicanos, hoy, se necesita sangre tipo Duarte” .

 

Apple Store Google Play
Continuar