Cirugía estética, autoestima y separación

Por Hidalgo Rocha Reyes Lunes 6 de Febrero, 2017

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La búsqueda continua del ser humano por encontrar la perfección física lo ha llegado a explorar espacios nunca antes imaginado en las diversas aéreas del quehacer medico –científico o en el sometimiento de su cuerpo a abstenciones normales para el sostenimiento del mismo.

 

Desde el siglo pasado la búsqueda de la mejoría de la apariencia física ha hecho, que tanto hombres como mujeres, hayan pasado por el quirófano a solucionar apariencias que ellos consideran defectuosas para la aceptación social. Muchísimas veces sin necesidad de ellos, puestos que quienes le rodean le han querido y valorado por lo que siempre han sido.

Relaciones personales de todos tipos ha sido rota por esta búsqueda continua del perfeccionamiento físico. Relaciones que nacen de la aceptación mutua, de la magia del amor y el cariño, son echada al abandono tras unos de los componentes entender que encontró o está cerca de la perfección que busca.

 

El auge de la cirugía estética, donde hombre y mujeres son sometidos a arreglos corporales, es hoy por hoy uno de componentes de las separaciones maritales y personales de mayor frecuencia. La elevación del autoestima de los que son sometidos a esta práctica médica es digno de admiración. Los cambios hormonales y la búsqueda de espejos y de atención lo llevan a olvidarse de su principal admirador, quien por años le acepto.

 

Las ropas chic, las muy ceñidas al cuerpo y las semi- desnudas hacen que estos, en su búsqueda de admiración y aceptación se olviden de la apariencia social de su compañero de vida y al llegar a los lugares frecuentados se vean en ventas para los demás y con ello llegan los fildeos y gardeos sin importar que él o la compañera este presente.

 

Esos cambios de actitud y aptitud de los que son sometidos a estas cirugías estéticas son normales, según personas consultadas. Inclusive médicos cirujanos les advierten a los sometidos sobre el peligro de no saber manejar los cambios hormonales y del autoestima originados después de dichas operaciones, ya que tras las transformaciones corporales estos, algunas veces, sufren cambios sicológicos que varían su manera de pensar y actuar.

 

Por lo que podríamos agregar que quizás las separaciones amorosas y maritales de estas personas que buscan la perfección física a través de la cirugía estética podrían estar relacionadas a deficiencias sicológicas o de necesidad de vida, sean esta de cansancio marital, cambio de pareja o búsqueda de aventuras para sentirse vivo después de años de servicios.

 

Aunque no se vea como una problemática social en sí, el auge de la cirugía estética como fuente de disolución de relaciones amorosas nos llama a la atención puesto que son muchos los casos que hemos observado, tanto de hombres que acuden a la llamada cirugía bariátrica para ponerse light, como de mujeres que utilizan casi todas las maneras para llegar a dicho perfeccionamiento y en el camino van dejando relaciones amorosas y familiares fundamentadas en el respecto, el cariño, la aceptación y el amor.

 

 

Por lo que hay que concluir con que, lejos de entender que nuestra pareja necesite realizarse algunas de las cirugías estéticas del momento, no me cierto es también que quien de la pareja no se la realice debe ser ayudado o esta tomar la iniciativa de adecuarse a la apariencia de la misma, tu pan y yo casabe, a través del régimen que sea, porque de lo contrario perderá su pareja en el mercado por como esta las cosas y como están los cacos.