Cinco golondrinas Vs Odebrecht

Por Bernardo Candelier Martes 4 de Abril, 2017

Una golondrina no hace verano, pero cinco sí. Fueron cinco mujeres las que protagonizaron la protesta en el clásico mundial de beisbol, donde las letras que forman el nombre de la multinacional ODEBRECHT brillaron, tomando por asalto y en directo a millones de espectadores en todo el mundo, y en particular la fanaticada dominicana, plantada desde antes de comenzar el juego delante de sus televisores para beberse de nueve tragos el primer juego de lo que se cree ya el evento de mayor importancia del beisbol : el clásico mundial.

Cinco mujeres que partieron desde la ciudad de New York hacia Miami a decirle basta ya a la corrupción y a la impunidad. A la corrupción de un gobierno que cada día que pasa se hunde más en el lodo, y a la impunidad de un gobierno que cada día que pasa crea un anillo más de protección, que lo blinda de cualquier eventual sometimiento a un juicio como se debe en un país donde los poderes del estado actúan de manera independiente, que no es el caso de República Dominicana.

Cinco golondrinas que le duelen lo que pasa en el país, y que encontraron la forma de hacer pasar el mensaje, y de qué manera, en un escenario donde asistió posiblemente el 85% de los dominicanos mayores o menores de edad, unos en el estadio en la ciudad de Miami, y los otros a través de los medios de comunicación de masas.

Al frente de esas cinco mujeres estuvo la militante Mónica zapata, militante ambientalista erradicada, como sus cuatro compañeras, en los EEUU. Hay que notar que entre las cinco participantes en la protesta, también estuvo la militante Dayanara Borbón, reconocida militante ambientalista conocida en New York particularmente por la lucha porque Loma Miranda sea declarada parque nacional.

Mónica Zapata no es una desconocida, es una militante aguerrida, conocida promotora en NY de las luchas contra la corrupción y por Loma Miranda. Una luchadora que le ha dado mucha agua a beber a los gobiernos del PLD a los que ella considera una aberración histórica.

En el clásico mundial Mónica no se quedaría atrás, y es por eso que pensaba y pensaba en la forma de proceder, y qué método utilizaría para pasar su mensaje contra los últimos escándalos de corrupción, y fue precisamente en la marcha del 22 de Enero en Manhattan donde ella encontraría la solución. Ella recordó que en esa marcha, – la marcha verde contra la corrupción y la impunidad – la marcha más concurrida de la comunidad dominicana en los EEUU, donde la policía contó la asistencia en 10,000 personas, se habían utilizado unas letras separadas, o sea, ODEBRECHT en letras separadas. Ella pensó en ese concepto, ya que en el estadio las pancartas se podían perder en la multitud y no tener mucho impacto. ESA ERA LA FORMULA GANADORA. Todo el mundo debía enterarse de lo que pasaba en el país. O D E B R E C H T

La idea de las letras de ODEBRECHT en el clásico mundial la maduró, y la puso en marcha. Para materializarla, debía trasladarse desde la ciudad de NY a la ciudad de Miami. Consultó e invitó a algunos compañeros y compañeras, y sólo cinco tomaron el avión que las dejaría en el aeropuerto de Miami

Cinco mujeres. Cinco conciencias dispuestas a decirle al mundo que en República Dominicana la corrupción no se detiene en la puerta de ningún despacho. Cinco mujeres que pagaron 94 dólares cada una de su bolsillo para trasladarse en avión, de New York a la ciudad de Miami, y 32 dólares, cada una para entrar al estadio, también de sus bolsillos, negando de esa manera, los rumores de que algún partido costeara los gastos que las llevaran al clásico mundial de beisbol.

Cinco mujeres, cinco golondrinas que dejaron sus nidos para decirle al mundo que en República Dominicana la corrupción tiene sus nombres y sus apellidos.