Ciencias de la Salud de la UASD: Sempiterna Facultad

Por Francisco Rafael Guzmán sábado 27 de julio, 2019

(Dedico este artículo a la memoria de Evangelina Rodríguez -primera mujer dominicana graduada de médico y discriminada por la sociedad de la época- y a la del Dr. Manuel Antonio Tejada Florentino).

La Facultad de Ciencias de la Salud de nuestra Universidad Autónoma de Santo Domingo, no en vano, en el decurso de la historia de la UASD, ha sido eterna. Nació con la Universidad y se ha mantenido durante todo el tiempo de la existencia de esta, sin dejar de funcionar, cumpliendo con el rol que le corresponde como entidad que forma parte de la corporación que es nuestra UASD, como universidad pública, la cual tiene que formar los profesionales que respondan a las grandes necesidades de   nuestra sociedad. Sin menospreciar las necesidades que cubren otras facultades de nuestra academia, la verdad es que si revisamos la historia la  Facultad de Ciencias de la Salud ha estado a la vanguardia en el prestigio de nuestra universidad ante la sociedad dominicana.

No importa aquí para hablar de ella, el hecho de que en otros tiempos se le  haya llamado con otros nombres: Facultad de Medicina, Facultad de Ciencias Médicas, etc., pues es la misma facultad que ahora se le llama de ciencias de la salud. El trabajo de dicha facultad que en la historia de la Universidad ha prestigiado tanto a la Academia ante la sociedad ha permitido -hasta cierto punto- la vigencia en el tiempo de la UASD como entidad pública, necesaria para el Estado, a pesar de que la llamada Estrategia o Plan Nacional de Desarrollo ha sido diseñada tomando muy en cuenta el interés privado en las ganancias de la inversión no estatal en la educación superior. Es un viejo plan de organismos internacionales que ha querido concretarse ahora, cuando estamos situados en la cresta de la ola neoliberal en medio de un mar de leva, mientras la libertad de comercio amenaza la vida en el planeta.

El problema de la salud es tan importante para la población en general, ya que sin ella se achica la existencia de cada individuo, por lo cual un galeno es más importante  que un sacerdote o un pastor para paciente creyente, cuando este se siente enfermo o ve su salud amenazada. El paciente de ver al médico cree que este de mirarlo lo va a sanar, lo que podría influir a veces favorablemente en el cuadro clínico del paciente. Sin embargo, no podemos negar que con los procesos de privatización en el sector salud muchas muertes de pacientes que pueden evitarse no se evitan, debido al interés privado, a lo cual han dado pábulo las autoridades públicas.

Ahora bien, cuando hablamos de la mayoría de los médicos formados en la UASD, no podemos pensar que en ellos se ha extinguido la sensibilidad social, porque no es tan fácil ocurrir un cambio tan drástico. El marco referencial social profesional y el marco referencial social personal colocan al médico de la UASD por encima del médico de cualquier universidad privada, en cuanto a la vocación de servicio. En la Primada de América los médicos se cuecen muy bien, con la práctica de perder el sueño nocturno (el que da un descanso reparador) en los estudiantes de la Escuela de Medicina es una tradición de la UASD. Conozco casos de médicos en ejercicio, graduados en la UASD, los cuales laboran en clínicas privadas que son macerados en el ejercicio de su profesión, lo que difícilmente pase con los médicos de universidades privadas. Por lo que tengo entendido, las mejores residencias médicas son para médicos graduados en universidades como UNIBE, PUCAMAIMA e INTEC. Eso se ha venido implementando, aparentemente, en la administración de Danilo Medina.

¿Por qué decimos que la Facultad de Ciencias de Salud prestigia tanto a la UASD? No es sólo la única facultad que La Academia la ha tenido siempre, incluso desde antes de llamarse autónoma, desde que se fundó como Pontificia y Real Universidad Santo Tomás de Aquino. Quien escribe entró a la Escuela de Sociología a inicios de 1977, cuando hubo un cerco militar a la UASD, en medio de una lucha presupuestal. Siendo el presidente Balaguer el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, la Universidad para ser ocupada por tropas militares tenían que contar estas con una orden o con la aquiescencia de él.  Sin embargo, luego de aproximadamente sesenta días de ocupación, ante la no conveniencia política de la Ocupación Militar de la UASD, las Fuerzas Armadas tenían que justificar de algún modo el retiro del cerco. No se dejó de mencionar muchas veces en cuñas televisivas de manera reiterativa la Carrera de Medicina, como una de las carreras más importantes -quisieron decir la más importante- que se cursan en la UASD. Ya para ese entonces algunos militares cursaban la carrera de medicina en la UASD, podemos estar seguros que la mayoría de los militares médicos se han graduado en la UASD.

Síntesis de la Estructura de la Facultad de Ciencias de la Salud

(Fuente: Historia de la Estructura Universitaria del 1538 al 1985, Editora Universitaria,  edición a cargo de Ismael Paniagua, + 325 PP.)

Si partimos desde la fundación de la Pontificia y Real Universidad de Santo Tomás de Aquino en 1538, la Facultad de Ciencias de Salud ha existido siempre en La Universidad.  Otras facultades, como  Artes por ejemplo, nacieron con la fundación de La Universidad, pero en algún momento desaparecieron. Nació el 28 de octubre como Facultad de Medicina, junto a Derecho, Teología y Artes; para 1815, seguía llamándose Facultad de Medicina, la de Derecho se llamaba Jurisprudencia y aparecía la de Filosofía; en 1859, en tiempos de Pedro Santana que restablece  La Universidad -cerrada durante la Ocupación Haitiana- se le llama Facultad de Ciencias Médicas; en 1898, vuelve a llamarse Facultad de Medicina, pasando a llamarse Facultad de Medicina y Cirugía en 1909, ya que en 1901 Cirugía nació como una facultad separada de Medicina; en el 1914, cuando se le comienza a llamar como Universidad Central de Santo Domingo, se le pone el nombre de Facultad de Medicina y Ciencias Naturales, año en que se funda la Facultad de Agronomía y Veterinaria por primera vez; en el 1925, vuelve a llamarse Facultad de Medicina, año en que se funda la Odontología como una facultad separada de la de Medicina y de la de Farmacia, la única otra facultad muy distinta a la Ciencias de la Salud que existía en ese año -como se le conoce hoy día, integrando además de medicina, odontología, bioanálisis y odontología-  es  Derecho; en el 1932, sigue llamándose de Medicina, Farmacia sigue con el mismo nombre, pero Odontología cambia el nombre a Cirugía Dental y aparece una quinta facultad que es Matemáticas; en el 1937, mediante ley 1398, sigue Medicina con igual nombre y también Derecho y Cirugía Dental (se volvió a llamar Facultad de Odontología en 1939, mediante ley 177) se funda la Facultad de Filosofía, Letras e Historia, pero Matemáticas cambia el nombre a Ciencias Exactas, Farmacia pasa a llamarse Farmacias y Ciencias Químicas y renace la Facultad de Agronomía y Veterinaria.  Las Facultades de Medicina y de  Odontología conservan sus nombres en 1959.

En 1960, sigue con ese nombre la de Medicina y aparece la Escuela de Enfermeras, aparentemente con intención de salida carrera. También en Medicina la Escuela de Obstetricia y la de Higiene y Sanidad; mientras que la Escuela de Análisis Clínico estaba dentro de la Facultad de Farmacia y Ciencias Químicas. En el 1964 se crea el Instituto de Fisiología, integrado a la Facultad de Ciencias Médicas, que era el nombre que tenía (aparentemente lo tomó en ese mismo año).

Mediante resolución 227 de 1966, la Facultad de Ciencias Médicas quedó integrada por las escuela de Medicina, Odontología, Análisis Clínico y Enfermería. Mientras que mediante la resolución 349 de 1968, la Facultad de Ciencias Médicas quedó integrada por las escuelas de Medicina, Odontología y Tecnología Médica (no sabemos qué pasó con enfermería, ya que la Tecnología Médica pudo sustituir al Análisis Clínico). En el 1971 se incluyó Farmacia en  Ciencias Médicas. En 1969 el departamento de Servicio Social de la Facultad de Medicina pasó a depender de Bienestar Estudiantil. No sabemos por qué  vuelve de Facultad de Medicina si ya desde 1966 se hablaba de Ciencias Médicas.

Las Escuelas con salida a carreras habían pasado a llamarse departamentos  ya mucho  antes de 1985, en el 1977 mediante resolución 77 Tecnología Médica pasó a llamarse Departamento de Bioanálisis,  dentro de la Facultad de Ciencias de la Salud, que es el nombre que tendría para este último año. Aparece el Departamento de Enfermería, para la Fecha. En el 1978 se establece una planta procesadora de fármacos en la UASD. En  1981 se aprueba la instalación de un laboratorio de energía nuclear y en 1984 el Centro Nacional de Diagnóstico y Orientación Genética, en el departamento de Ciencias Fisiológicas. Mediante resolución 35 de 1985, los departamentos con salida a carreras de nivel de grado en la Facultad de Ciencias de la Salud de la UASD son: Departamento de Medicina, Departamento de Odontología, Departamento de Bioanálisis, Departamento de Enfermería y Departamento de Farmacia.

Aparentemente hacia el año 1973, antes de existiera sistema de planificación universitaria, la Facultad de Medicina creó la planificación sectorial, creando la una oficina de planeamiento. Para 1985, lo que no ha cambiado mucho, la Facultad de Ciencias de la Salud administraba unas 34 cátedras, sólo por debajo de la de Humanidades, pero como la Facultad de Ciencias de la Educación salió en años más recientes de la Facultad de Humanidades y salieron con ellas cátedras que ya no están en esta última, por lo que en estos tiempos la Facultad de Ciencias de la Salud debe tener el mayor número de cátedras y es la facultad más importante de nuestra Primada de América, ya no sólo por el prestigio de la Escuela de Medicina.

Graduados Prestigiosos de Medicina en la Universidad

(Fuente: Anales de La Universidad de Santo Domingo 1938)

Si partimos de que el Instituto Profesional es continuidad de la Universidad Primada fundada en 1538, tenemos galenos prestigiosos graduados en nuestra universidad como: Francisco Henríquez y Carvajal, quien llegó a la presidencia de la República y fue médico de cabecera de la familia Jimenes Grullón, familia descendiente por el lado paterno del patriciado urbano que fundó la República en el siglo XIX y en la cual dos de sus ancestros fueron presidentes de La República: Manuel Jimenes González y Juan Isidro Jimenes Pereyra, pero también médicos de prestigio son como los de apellido Urraca quienes dejaron con sus descendientes un abolengo, Moscoso Puello, el apellido Defilló, Wenceslao Medrano, Francisco Moscoso Puello, Abel González (un ancestro de esa familia), Darío Contreras, José Dolores Alfonseca, Arístides Fiallo Cabral, Manuel María García Gautier, Evangelina Rodríguez (la primera mujer médico y víctima de un rechazo social de una sociedad de una época tan intolerante), Alcides García LLuberes, Julio De Windt Lavandier, Viriato Alberto Fiallo (candidato a presidente por el partido Unión Cívica Nacional en las elecciones de 1962, el  cual perdió la contienda electoral, en la cual ganó Bosch: candidato del PRD), Rodolfo De la Cruz Lara, Toribio Bencosme Rodríguez (guerrillero caído en la Invasión contra Trujillo en el 1959), José de Jesús Ravelo De la Fuente, Rogelio Lamarche Soto, entre otros.

No podemos pasar por alto, meritísimos médicos por el desprendimiento humano que les acompaño en el ejercicio de la profesión médica, Manuel Antonio Tejada Florentino y Angel Concepción Lajara. El primero fue  una figura emblemática en la resistencia contra la dictadura trujillista y víctima de las más crueles torturas hasta morir, pero además fue ejemplo de abnegación -al igual que el Dr. Concepción- en el ejercicio de la medicina. Este último quería inmolarse en la guerrilla de Tavárez Justo, pero este último se opuso -tal vez por la edad del Dr. Concepción- y le dijo que él era el médico que atendía a la familia Mirabal.

Las Cifras de Graduados de la Facultad de Ciencias de la Salud

 Alrededor de 1976 se estimaba que la cifra de médicos graduados en nuestro país iba a ser de 400, señalándose para ese entonces que el sistema de salud no podía absorberlo. Sin embargo, las necesidades de los servicios de salud del país demandaban una cantidad mucho más grande de médicos. La población del país debía ser aproximadamente el 50 % de la de hoy día, pero verdad es que  se necesitaban más médicos que los se graduaban. Puede tenerse por seguro que la fuga de médicos se estaba dando, pero eso no le importaba a Balaguer, como no le importaría al gobierno actual.

Lo que pasaba es que el Estado de los servicios públicos no atendía todas las necesidades, a pesar de que los servicios de salud no se habían privatizado tanto, como hoy los están en un alto por ciento. Hoy en día cualquiera muere porque no es atendido en una clínica privada si no dispone de mucho dinero para ser atendido. El problema del casi colapso del sistema salud pública comenzó antes de que Jorge Blanco negociara con el FMI la deuda pública, ya que entre otras medidas tomó la de sacar a las monjas católicas -que daban un buen servicio- de los hospitales públicos e intervino algunos centros de salud: Hospital Marión, Centro Médico Nacional y Policlínico Naco. Aparentemente, en  la antesala de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional tenía que dar una buena imagen de eficiencia, probablemente se estaba contemplando reducir el gasto en salud, el cual sería considerado gasto social de acuerdo a los técnicos del FMI, como parte de las instrucciones para reducir dicho gasto.

El país necesita de muchos médicos, no sabría decir si más de los que se gradúan, pero lo que no podemos es estar graduando médicos para que muchos de ellos emigren a playas extranjeras, no debemos graduar muchos médicos para que la mayoría de ellos se queden en el país atendiendo las necesidades de salud de la población dominicana, al igual que no debemos estar firmando acuerdo de libre comercio para que se destruya prácticamente el aparato productivo con la desindustrialización fruto de la entrada de marcas extranjeras a granel. Tenemos el complejo de Guacanagarix, lamentablemente, ya que creemos en la falacia de que lo extranjero es lo mejor y no es verdad. Hay que planificar desde el Estado la atención en salud de la población, la burocracia del sistema de salud pública debe ser saneada, pero el gobierno no tiene que invertir para luego entregarlo al capital privado los hospitales o edificios para centros de salud, lo cual es parte de las operaciones mafiosas que desde el sector público se hacen en componendas con el sector privado.

Hasta 1999, fecha para la cual no existía el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, el no cual aumenta la burocracia gubernamental en educación y complace a los inversionistas privados en educación superior, la UASD había graduado desde 1914 unos 6,137 médicos (5,867 doctores, 261 licenciados en medicina y 9 licenciados en medicina y cirugía). Muchos de esos médicos estarían en ejercicio en el país, algunos habían fallecidos, la mayoría de estos médicos se graduó en el período pos-trujillista, pero sobre todo en años muy recientes. Además, la UASD graduó muchos en ese período, pero son muchos más los médicos graduados si incluyéramos los que se han graduado del 2000 hasta la fecha, también a  unos 3,000 dentistas u odontólogos (2,612 doctores en odontología, 38 licenciados en cirugía dental, 75 cirujanos dentales y 275 doctores en cirugía dental).  Aunque la odontología u cirugía dental estuvo separada como facultad en algunos años, la realidad es que es parte de salud humana, como también lo es la farmacopea, que también es parte de la salud humana, aunque muy mercantilizada, parecería a veces que el rigor científico estaría por debajo del interés del mercado de los medicamentos.

La UASD además graduó en ese período 245 licenciados en bioanálisis, título que se proyectó  otorgar en 1977, 440 técnicos en análisis clínico, 752 técnicos médicos, 27 parteras, 1,510 farmacéuticos (incluidos 869 doctores en farmacia, 610 licenciados en farmacia y 31 farmacéuticos de 2da. Categoría), 3006 enfermeras o enfermeros (2,028 licenciados en enfermería y 78 técnicos en enfermería), 599 técnicos en banco de sangre, 40 técnicos radiólogos  y 3 técnicos histocitólogos. En el período, o sea entre 1914 y 1999, la gigante Facultad de Ciencias de la Salud graduó un total de 15,759, la gran mayoría o la casi totalidad se graduó en décadas relativamente recientes. Desde el 2000 a la fecha, aunque no  tenemos organizadas las cifras, el número de investidos en la UASD en el área de la salud es impresionante, sumados a los graduados  de 1999 hacia atrás vivos y en ejercicio profesional, como lo está una gran mayoría de esos profesionales.

Si tomamos en cuenta que la cifra de médicos graduados en los últimos 20 años en la UASD no debe ser inferior a los 10,000 si no que debe estar por encima de esa cifra, hoy contamos con una carrera de medicina no sólo en la Sede de Santo Domingo sino también en Santiago y San Francisco de Macorís, el total de médicos graduados en la Primada de América en ejercicio profesional en el país debe ser superior al 60 %.

Quiero evocar a Albert Einstein (el gran genio de la física como ciencia pura) y parodiarlo, por el artículo que escrito por él que apareció en el periódico Analectas en agosto 24 de 1933, cuando el fascismo y el militarismo renacía, cuyo título era: Porqué la Civilización no Perecerá. Yo diría porqué la UASD no Perecerá. Es que con los frutos que da la Facultad de Ciencias de la Salud, la UASD no perecerá, como la mies recogida  con la siega un tanto posterior al crecimiento de la planta después de regada la simiente.

Ahora que se inició una interesante etapa, donde las relaciones públicas de la UASD han dado un giro de 180 grados en el cuadrante,  con el nuevo liderazgo iniciado en el 2018, también se puede vislumbrar o columbrar  una mejoría en la producción del conocimiento científico y en otras áreas. La Facultad de Ciencias de la Salud  con el apoyo de la Facultad de Ciencias parece estar a la vanguardia, con la investigación en la flora dominicana de una molécula presente una planta que se supone cura el cáncer. La Facultad de Ciencias de la Salud merece ser reconocida como una facultad de gran prestigio en la UASD. Ahora está en un momento muy interesante, ya que la actual decana, la Dra. Fernández posee una sólida formación académica.  Facultad de Ciencias de la Salud: Sempiterna Facultad de la UASD.

 

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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