Cienciarte, la Santa Cucaracha

Por María De las Nieves Fals Fors miércoles 23 de enero, 2019

Mario José Ángeles, artista plástico dominicano de amplio reconocimiento nacional e internacional, ha sido invitado a Durban, a la Sudáfrica  de Mandela y de los guerreros zulúes, a esa tierra  donde un prisionero, a atravesando en espíritu las rejas,  supo soñar y construir un mundo invictus de unión, respeto y esperanza.

No es a un Simposio de Arte Contemporáneo al que asistirá, sino a la Tercera Conferencia y Exposición Internacional del VIH/Sida, a celebrarse del 24 al 26 de Febrero de este 2019. Con él compartirán sesiones y charlas Mohammad R. Torabi, de la Universidad de Teherán, Marc V Van Regenmortel, del Centro Nacional de Investigaciones de Francia, Corklin R. Steinhart, director médico de los Centros de Educación y Capacitación para el SIDA de la Florida y el Caribe, entre otros tantos médicos y pensadores de todos los continentes.

Cuando supe la noticia, pensé que era parte de una acción plástica, a la manera del alemán Joseph Beuys cuando creó un partido político en la Alemania dividida de la segunda mitad del siglo XX, antes de aquel fin temporal de  muros que ahora se pretenden alzar nuevamente. Recordé a Marina Abramovic, exponiéndose a los instintos de los espectadores-creadores que le rodeaban, y le pregunté: ¿Mariojosé, es un performance? Y de forma firme me dijo que no.

Al leer, al documentarme, al investigar sobre este trabajo , me di cuenta que era otra la insospechada esencia de su Santa Cucaracha, que lo que mi querido artista estaba realizando era  arte y al mismo tiempo ciencia, que su doxa se estaba  convirtiendo en episteme a través del uso del método científico, que su intuición y creatividad eran la antesala de un pensamiento lógico que avanzaba de la mano de la idea artística, en busca de la solución de un problema que afecta  a grandes  grupos humanos.

La intensa labor de Mario José sobre este tema, se inició en 1995 y  se ha encaminado hacia el descubrimiento de  la piedra filosofal de la medicina del siglo XX: la vacuna preventiva de una  enfermedad con la que vivían en el 2017, según ONUSIDA,  alrededor de 36.9 millones de personas en el mundo, de las que solo el 75 % conocía su estado. Este representante de nuestro espacio artístico antillano, disertará ampliamente sobre su proyecto de Investigación Científica, proponiendo la creación de una vacuna preventiva del VIH/SIDA que reforzaría nuestro sistema inmunológico, en base a proteínas de  cucarachas, las que incidirían en nuestros Linfocitos TCD+4.

Para apoyar la veracidad de sus ideas, se ha basado en  criterios de científicos de la Universidad de Nottingham, métodos tradicionales y contemporáneos de la medicina china y los descubrimientos de Louis Pasteur en el siglo XIX en torno a las vacunas, que se realizan utilizando virus atenuados.

El arte tiene una función predictiva,  se nos revela a veces como una pitonisa en el templo de Delos o una sacerdotisa en trance en medio de un rito. La conciencia estética forma parte de esa suma integral de formas de pensamiento presentes en el razonamiento humano, y  el placer estético, a través de lo inconsciente, puede indicarnos el sendero de la certeza lógica y del conocimiento significativo.

Mario José, el maestro del color, de las formas derretidas de un roba la gallina y de una semilla de cacao que ya germina, de rostros de peces globos que se esconden entre las manchas rojas de la luna, es un  “reparador de sueños” como dice Silvio Rodríguez en su canción.  Sabe conjugar su retiro-galería- hogar en Paloblanco, Jarabacoa, con su presencia sistemática en las redes sociales, divulgando sus creaciones y las de otros artistas y críticos.  Al mismo tiempo, juega con su hijo recién nacido, cura una exposición como Hecho Aquí, gesta una teoría científica y construye  cada día su hermosa relación de pareja.

Alma inquieta la tuya, Mario José. Sigue adelante.  Sigue la ruta  que ya marcaron otros.  La cámara oscura, el helicóptero, el  cohete, el holograma,  antes de ser realidad, se escondieron en los repliegues del alma de un Leonardo o de un Julio Verne. Sigue adelante Mario José,  te lo repito, lleva a la Cucaracha Santa al África Austral y redime, junto  a aquellos insignes con los que vas a juntarte, a la Humanidad de  la Peste Postmoderna.  En el sueño- realidad que es el arte y que es la ciencia, toda  kafkiana y Santa Cucaracha  tiene la misión inalienable de salvar al Mundo de la Muerte.

Así sea.

 

 

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