China defiende en la ONU su política de derechos humanos ante las críticas

Por EFE martes 6 de noviembre, 2018

EL NUEVO DIARIO, GINEBRA.- El Gobierno chino defendió hoy en la ONU su política de derechos humanos y aseguró que respeta plenamente los de sus minorías étnicas y religiosas, ante las críticas de los países occidentales por las restricciones a la libertad de expresión y la existencia de campos de internamiento.

“Los derechos de todos los grupos minoritarios están plenamente protegidos”, aseguró el viceministro de Asuntos Exteriores de China, Le Yucheng, quien encabezó una numerosa delegación que se desplazó hasta Ginebra para presentarse ante el Consejo de Derechos Humanos.

China presentó en este órgano, compuesto por 47 países, su informe sobre la situación de derechos humanos, un ejercicio de escrutinio conocido como Examen Periódico Universal al que deben someterse todos los Estados miembros de la ONU cada cinco años.

Durante el intercambio entre la delegación china y los países que se registraron para intervenir en la sesión se observó el abismo existente entre la propia evaluación de Pekín sobre el respeto de los derechos humanos de sus ciudadanos y los graves problemas que varios países identificaron en China.

Le aseguró que su país ha progresado enormemente en derechos sociales y económicos, refiriéndose con datos a la rápida reducción de la pobreza.

Y, en el terreno de los derechos políticos y civiles, sostuvo que los chinos tienen garantizada la libertad de expresión y de religión.

Sin embargo, recalcó que los avances en la protección de los derechos humanos se hacen de acuerdo a las condiciones y particularidades de China.

Entre los países que tomaron la palabra se hizo evidente también la fractura Norte-Sur.

Numerosos países africanos y asiáticos felicitaron a China y le animaron a seguir por la misma senda, mientras que los latinoamericanos se contentaron con críticas suaves, principalmente por la pena de muerte y la discriminación por razones de orientación e identidad sexual.

En cambio, los europeos lanzaron críticas fuertes y directas al Gobierno chino, en particular por las medidas “represivas” que aplica en la provincia noroccidental de Xinjang, donde se cree que existen campos de internamiento para un millón de miembros de la minoría uigur.

En Xinjang está asentadas las minorías chinas de confesión musulmana, entre las cuales los uigures son los más numerosos.

Bélgica pidió a China que “cese con la práctica de detener a minorías étnicas y religiosas que no han sido acusadas de ningún delito” y Austria que autorice el acceso de observadores de derechos humanos a Xinjang y al Tíbet.

Canadá reclamó a China “que detenga la persecución de personas debido a sus creencias” y denunció que la situación general de los derechos humanos en este país “se ha deteriorado” desde la última vez que China participó en el Examen Periódico Universal, en 2013.

Francia y Alemania demandaron a China que ponga fin a la detención de las minorías en centros vigilados.

El Gobierno chino ha reconocido la existencia de esos campos, pero ha asegurado que su objetivo es educar a la gente influida por el extremismo religioso.

Anuncios
Apple Store Google Play
Continuar