Chile vive: El triunfo de Boric a 51 años del triunfo de Allende

Por Francisco Rafael Guzmán

Lo que acaba de pasar en Chile trae muchas enseñanzas, entre ellas las de que Allende tenía razón cuando se expresó en su último discurso el fatal e infausto 11 de septiembre de 1973, cuando sabía que se tenía que inmolar debido a las traiciones de los militares fascistas como Pinochet, Mendoza y Patricio Carvajal. ¿Qué fue lo que dijo, entre otras cosas?: “Mas tarde o más temprano volverán abrirse las alamedas, por donde pase libremente el pueblo de Chile”. Del golpe de Estado fascista hace ya 48 años, son muchos años, pero al fin parece que para el pueblo de Chile le llego la hora de que se les abran las alamedas, sin violaciones de sus derechos fundamentales para vivir en bienestar y no solo que los carabineros no los asesinen en las calles o alamedas de Santiago y de otras ciudades de Chile.

 

El pueblo de Chile necesita hoy no solo  pasar por las alamedas libremente, sin ser molestado por los carabineros, necesita el bienestar de tener salarios justos, controles de precios, justas pensiones, acabar con los negocios de los seguros médicos y de los fondos de pensiones. Tal vez ese gobierno electo no pueda tomar medidas más radicales para pasar a manos del Estado grandes empresas, aunque estas no solo en Chile si no en todos los países deben pasar a manos del Estado, la humanidad tendrá que enfrentarse a la gran propiedad o esta acabara con el planeta o volverá este un páramo. Allende estatizó más de 500 empresas, pero Pinochet devolvió o privatizó más de 400 de ellas.  Los trabajadores de empresas industriales en el breve tiempo que gobernó Allende recibían medio litro de leche diariamente, esto entre otras medidas, daban cuenta de lo que era un gobierno que propuso llevar a Chile al socialismo utilizando la vía del sufragio.

 

Esto pudo haberse logrado, siempre que la Operación Centauro orquestada por un poder extranjero no hubiese actuado y las Fuerzas Armadas Chilenas no hubiesen actuado en connivencia o colusión con ese plan. América Latina debe tener los ojos puestos en Chile, porque lo que se produjo hace 48 años en Chile y que sus consecuencias se proyectan hasta el momento actual en ese país, no puede permitirse que se vuelva producir en ningún país de América al sur del rio Bravo. Esto implica que hay que producir los cambios que se necesitan para el bienestar de los ciudadanos y la preservación de la vida en el planeta, cambios a los que la gran propiedad hará resistencia y habrá que enfrentar a los grandes capitalistas que se oponen al bienestar, habrá que enfrentar al capital financiero y a todos los cimientos del neoliberalismo, lo que  incluye las AFPs y las ARSs privadas, los bancos privados, las grandes empresas en general, los dueños depósitos en paraísos fiscales y los lavados de dinero. La pequeña y la mediana propiedad no deben ser estatizadas en principio, porque el cambio no sería viable, si no se cuenta con aliados sobre todo en los pequeños propietarios que son muchos y la conciencia social de un pequeño propietario no necesariamente es el convertirse  en  gran propietario, sobre todo ahora, pues sabe que la gran propiedad en la era neoliberal tiende a impedírselo. Cabe hacerse la siguiente pregunta: ¿Cuántos locales comerciales y de empresas de servicios en República Dominicana  hoy en manos de propietarios chinos en los que antes estaban instaladas empresas de dominicanos, pero que luego se fueron a la quiebra? Esas empresas que quebraron y las que siguen quebrando son pequeñas o medianas, no grandes empresas. Eso debe estar pasando así no en todos en muchos países de América Latina, porque el modelo económico en sentido general es el mismo y los efectos si no son exactamente iguales deben ser muy parecidos.  Es que al neoliberalismo que hay que enterrarlo en América Latina y en casi todo el mundo.

 

Hoy el pueblo de Chile debe cantar de júbilo ese Himno de Campaña, algunas de cuyas letras rezan así:
“Activar todo el pueblo de Chile

Activar la Unidad Popular

 

Campesinos, estudiantes y obreros

Compañeros…

 

Consabientes de nuestra bandera

La mujer ya se ha unido al clamor

 

Venceremos, Venceremos…

Venceremos, Venceremos

Con Allende en septiembre a vencer (se repite)…

 

Con la fuerza que surge del pueblo

Una patria mejor hay que hacer…

 

Sí señor, yes sir, oui chevallier, al neoliberalismo hay que enterrarlo, ya que por oponerse al asomo del modelo neoliberal en abril de 1984 se produjo una matanza cuando las fuerzas armadas de República Dominicana fueron lanzadas a las calles de Santo Domingo a reprimir. Fueron lanzadas a las calles a tirar balas a los manifestantes hambrientos que no encontraban como comprar las comidas, producto de la inflación que permitió el gobierno de Jorge Blanco, al aceptar medidas del Fondo Monetario.

En Chile hubo una gran inflación bajo el gobierno fascista de Pinochet. Chile hoy puede ser el fanal que ilumine el sendero de la juventud y la mujer latinoamericana, así como a los trabajadores asalariados la intelectualidad, los campesinos y los pequeños productores.  En unos países los cambios tendrán que producirse con menos violencia y en otros con más, pero el cambio es una necesidad en todo el mundo para bienestar de la mayoría de los ciudadanos y para preservar el planeta y la vida.

¡Viva Allende! ¡Viva C

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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