Celebran cumpleaños póstumo de adolescente dominicano asesinado junto a su madre en El Bronx

Por Miguel Cruz Tejada martes 19 de febrero, 2019

EL NUEVO DIARIO, NUEVA YORK._ Docenas de compañeros de escuela, profesores, familiares, vecinos y amigos se unieron el lunes para celebrar póstumamente el cumpleaños 15 al estudiante dominicano Alanche del Orbe, quien fue brutalmente asesinado junto a su madre Marisol Ortiz la madrugada del domingo por un hombre que luego se suicidó.

Se trata de Héctor Cruz, quien se suicidó tirándose contra un tren en el condado Westchester, en medio de una cacería policial.

Alanche llevaba cuatro años de haber emigrado a Nueva York desde la República Dominicana con su mamá, que mantenía un negocio no especificado en El Bronx.

La celebración quinceañera póstuma se llevó a cabo frente al edificio 775, de la calle 185, en el vecindario Belmont, donde el adolescente y su madre fueron estrangulados y apuñalados múltiples veces.

Marisol, de 51 años de edad, entabló la relación con Cruz hace menos de un año, dijeron parientes de ella.

Globos con la palabra “Happy Birth Day” (Feliz Cumpleaños), mensajes escritos, velas, velones, un llamativo bizcocho y otras alegorías, formaron parte, junto a llantos desgarradores de la celebración en memoria de Alanche.

El adolescente, era estudiante de excelencia en la Escuela Secundaria Academia de la Lengua y Tecnología en El Bronx y aspiraba a convertirse en un pelotero profesional, siendo su ídolo, el jardinero de Los Yankees, Aaron Judge.

El bizcocho de chocolate, los globos y los mensajes, serían usados en la escuela ayer lunes por los compañeros de clases de Alanche, quienes estaban lejos que tendrían que hacerle la recepción al adolescente ya asesinado, 20 horas después.

“Tenía solo 14 años, era solo un niño pequeño”, dijo un amigo angustiado, Randy Márquez, de 15 años.

Alanche fue encontrado con un traumatismo craneal severo, por un golpe contundente de gran fuerza. Su madre fue asesinada  de la misma manera.

Un vecino de arriba, Eskarliny Santiago, de 20 años, escuchó la reacción cuando encontraron los cuerpos.

“Fue un grito, muy fuerte, como cuando te golpean”, dijo.

“Era solo un niño feliz, le gustaba bromear y hacer reír a todos”, dijo Zaimari Trinidad, de 15 años. “Es tan difícil lo que le pasó”.

Una de las amigas más cercanas de Alanche, Diannibel Cedano, de 15 años, dijo que la semana pasada le había confiado que había problemas por un nuevo hombre que su madre comenzó a ver.

Recordó que él le había dicho que la acompañaba a su casa en un taxi para asegurarse de que su mamá llegara a salvo antes de caminar a la casa.

“Su madre consiguió un novio y tuvo que irse a la casa de su hermana”, dijo Diannibel. “Es triste porque sintió que su madre nunca se preocupó por él”.

Bianell de la Cruz, uno de los profesores de Alanche, dijo que de inmediato dejó todo lo que estaba haciendo cuando un estudiante le envió las noticias, apresurándose a la fiesta de cumpleaños póstuma que se convirtió en memorial con una camisa de la escuela para que los estudiantes firmaran el tributo.

Dijo que Alanche ganó un premio escolar el año pasado por mejoramiento estudiantil.

“Era un buen estudiante, un buen niño, Todos lo vamos a extrañar”, añadió el maestro.

 

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