Caso Odebrecht y el personaje de María Gargajo

Por Benny Rodriguez martes 20 de junio, 2017

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Benny Rodriguez Benny Rodriguez

La sociedad dominicana pedía a ritmo de tambores de “guerra” que la
Procuraduría General de la República, ofreciera los nombres de las
personas que supuestamente recibieron los sobornos que la propia
empresa Odebrecht admitió pagar a funcionarios de distintos gobiernos,
a legisladores de distintos partidos, activos e inactivos.

Como parte del proceso y de la investigación llevada a cabo por la
PGR, fueron dados a conocer quiénes eran los encartados. Como un
tercer paso se procedió, aunque no fue de la mejor manera, a detener a
los imputados en visita a sus respectivas residencias.

Fueron presentados ante el juez Francisco Ortega Polanco, magistrado
especial designado por la Suprema Corte de Justicia, quien conoció el
caso e impuso medida de coerción a los señalados, menos a cuatro: tres
por su condición de legisladores y uno que no ha regresado al país a
dar la cara en la justicia por el caso en que está siendo involucrado.

Extrañamente, partidos y líderes de las organizaciones a las que
pertenecen los encartados, mucho más evidente en los opositores que en
el oficialismo, muestran una actitud extraña, al querer darle un matiz
político al caso y de paso, como una equivocada estrategia mediática,
quitarle crédito en la opinión pública a un caso que debe ser llevado
hasta las últimas consecuencias.

Podría alegarse, con sobradas razones y justificaciones, que hay
debilidades en las investigaciones presentadas por el Ministerio
Público al juez, que faltan “pejes gordos” en el expediente, pero no
debemos propugnar que el caso siga ventilándose en la justicia, se
profundice la investigación y se incluyan a los que no son y que no
están todavía.

Nuestra sociedad demanda transparencia en todas las acciones de la
justicia y es correcto que sea así, entonces dejemos de estar como el
niño que es sorprendido por la madre haciendo una travesura, pero
aunque es evidente lo que hacía, el pequeño se niega y le dice a su
mami: “no fui yo”, pero ella con ternura, si es una madre responsable,
con amor le hará entender que las cosas no bien hechas no deben
hacerse.

Esa actitud de nuestros dirigentes políticos nos hace recordar aquel
personaje de la cultura popular dominicana llamado María Gargajo, una
mujer obsesiva con la “limpieza” que lavaba los huevos antes de
freírlos, pero escupía la sartén para cerciorarse si estaba caliente
el aceite”.

No es que estemos tranquilos, sino todo lo contrario, sigamos
empoderados frente a un tema que debe ser serio, transparente, del que
podríamos no tener confianza, sobre todo, por cosas sucedidas en el
pasado reciente en la justicia dominicana con caso de igual
envergadura en términos de corrupción y prevaleciendo la impunidad.

Dejemos de parecernos a ese “limpio” personaje de nuestra cultura
popular, permitimos que la justicia avance en el caso Odebrecht y se
incluyan todos los que son porque no son todos los que están.

El autor es periodista, egresado de la UASD e Inst. Int. de Periodismo
José Martí, de La Habana, Cuba

 

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