Caso Marca País República Dominicana

Por Juan Carlos Gómez miércoles 28 de octubre, 2020

ARTÍCULOS ANTERIORES

Juan Carlos Gómez Juan Carlos Gómez

Nunca había visto combinarse tantas aristas con tan mal olor al mismo tiempo en un proyecto de creación de marca, en este caso, realmente se tienen tantas cosas de qué hablar que no se sabe por dónde empezar.  Un diseño de marca tan mal ejecutado como la idea misma, un proyecto tan fácil y tan simple, parece que todo conspiró para que saliera mal. (mala suerte)? NO.

Decisiones incorrectas por actores incorrectos; las marcas  con esta responsabilidad y todas las otras las diseñan consultoras de marca, no agencias de publicidad, la publicidad pretende persuadir a través de mensajes, las marcas no tienen esa responsabilidad.

Simple porque las marcas país no sé diseñan, se descubren. Fácil porque no se requiere creatividad para llegar a una solución que cumpla con su función de Identificador de procedencia y de pertenencia (proviene de República Dominicana o es de República Dominicana). Una marca país está en nuestro capital cultural, debe ser un signo reconocible, inapelable, inobjetable, debe ser extremadamente obvio como la tambora que nos representa o cercano de un símbolo patrio como la bandera o el escudo; el trabajo es investigar y descubrirlo. No se puede querer lo que no se conoce.

Ni hablar de la marca gráfica: Ilegible, no es reducible, ¿no se puede reproducir en muchos sistemas…por ejemplo? se imaginan un bordado en una camisa?, la lista de problemas técnicos es bien larga, en fin, de baja calidad gráfica.

El conjunto de elementos que conforman la marca no tiene el cuidado propio del diseño de marca: desbalanceado, desproporcionado, tipografías no compatibles, falta de jerarquía entre los componentes, lo que resulta en un verdadero desorden muy descuidado, como hecho de hoy para mañana con entrega urgente. Parece un trabajo de un mal diseñador estudiante universitario, estéticamente desastroso.

Todos los argumentos racionales que cuenta el video de presentación suena motivador simultáneamente con las imágenes, pero quién puede ver todo eso en la marca gráfica sin el video. Que el agua sea un elemento de movimiento continuo e incesante cambio, que queramos ser innovadores, modernos etc. no se puede ver en la marca. Además, quien dice que el azul es espiritualidad e imaginación, que el rojo es pasión, fuerza y energía y quién puede ver eso en un logo. No nos por ser dominicano no nos sentimos orgullosos del rojo y del azul, sentimos orgullo cuando vemos nuestra bandera y lo que representa.

Ya lo del plagio es un tema legal…ahora de que fue copiado, seguro que fue copiado y esto pone entre dicho la capacidad profesional de los contratados para resolver problemas de diseño de marca y su reputación está bien estropeada.

Es penoso este caso en este momento económico que estamos viviendo por la pandemia cuando además del precio pagado por este trabajo de 1.3 millones de pesos más la implementación que suman 32.9 millones de pesos sin sumar el evento de lanzamiento ostentoso e innecesario el cual me parece, llevo a nuestro presidente Luis Abinader y a su incipiente gestión a hacer el ridículo tal vez de manera inconsciente desconocedor de esta materia; no quisiera yo estar ahora en sus zapatos.

Esperemos que se puedan tomar los correctivos pertinentes para que esta situación bochornosa se convierta en una medida de reivindicación inteligente que aporte confianza al mandatario para orgullo de todos los dominicanos.

Por Juan Carlos Gómez

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar