Carta de un hijo a su mamá para ¨ausentarse¨ el ¨Día de las Madres¨

Por Matías Vizcaíno martes 4 de junio, 2019

Mi adorable mamá:

No voy a estar contigo este «Día de las Madres», ¡perdóname!  Ese día será un día muy complejo: es concurrido, agitado, convulsionado y transitado por casi ¨todo el mundo¨ y, aunque tú no veas el “día” de la manera en que yo lo veo, quiero que sepas que el cariño, el amor y la atención que tú nos brinda es de primera calidad…. por lo menos, yo debo de darte los días que te quedan a mi lado de súper felicidad.  A tus años esto (de bullicio) te estresa mucho.  Una cantidad de gente indeterminada en la casa correteándose, hablando todos juntos como gallareta y pidiendo comida, ¡es una locura!

Sé que esto te gusta a veces, y por momento te diviertes…  Y los decibeles de un radio encendido por allá a pesar de que se oye una canción referida a mamá, el ruido es ensordecedor.   Por otro lado, los niños dejando sus huellas de esas que no se limpian fácilmente, en todos lados… en las paredes también, eso te “enloquece”, te “nubla” y te saca de “quicio”. ¡Por Dios en un bullicio como ese, un ¨Día de las Madres¨, mis besos pasarían por desapercibido!

[…] imagínate: mis hijos que son traviesos, (y tus nietos) estarían pendientes a su madre y no a ti.  Tú estarías pendiente a la tuya y no a mí.  Mí a abuela a la de ella –quien es mi bisabuela-, y la de ella a la suya; en fin, ¨el Día de las Madres¨ es una cadena interminable de madres que se juntan para ser atendidas por separado.  (La verdad es que nunca son atendidas así).

¿Por qué debe ser un solo día, y no más? ¿Acaso el año tiene privilegios? ¿O, el comercio ha hecho de este día un misterio…? Imagínate mamá: ¨tu cambiando la vida por un ¨día¨ al estilo Louis Vuitton o la tradición de la alta costura.  Un poco de locura al estilo andrógino – hermafrodita del ¨dios¨ Armani, te haría olvidar la edad o renunciar a tu género, por rato todos estaríamos locos, más la exuberancia atrevida de la aroma de «La vie est belle» de Lancôme.

No, este no un día normal.  No me imagino a mama metida en este parapeto.  Mejor no voy a ir… me quedaré por aquí esparciendo piedras en el patio o partiendo limones en la cocina o sentado en la esquina de la casa hasta que el ¨día¨ comercial pase con la parafernalia del desfile  week de todas sus Marcas.

Mañana será otra vez un día normal […]

¨el Día de las Madres¨ solo sabe poner el tránsito y las calles, la casa y a la madre, el di y los regalos, patas arribas.

Mamá, yo prefiero no ir ese ¨día¨ por tu casa.  Te veré mejor al otro día, y al día siguiente, y después el que sigue, y luego el otro que sigue después de ese, también te veré.  Prefiero acompañarte todos los demás días de rutina y completar el año… esperar contigo que comience el siguiente año y no estar a tu lado un solo “día” como este.

En días sencillos tendremos tiempos de hablar de ti, de mí; de tú y yo, y de nosotros dos  También en nuestra conversación podríamos incluirlos a ellos.  ¿Te parece?  No tenemos que tener la prisa que se tiene ¨el Día de las Madres¨: «todo pasa tan rápido como ¨en eso relojes que no marcan los segundos y pasa de inmediato a minuto… ¿y las horas? agresivas como las olas en el mar, intempestivas debajo del ¨ojo del huracán”, sin contemplación».

Mejor… ¡Espérame mañana!

Besos,

 

El hijo pequeño

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Benjamín Amathís

Poeta

 

 

 

 

 

 

 

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