Carlos Correa premiado por sus obras caritativas tras los Huracanes Harvey y María

Por EFE lunes 29 de enero, 2018

EL NUEVO DIARIO, NUEVA YORK. – Si alguien no estaba claro en torno al porqué Carlos Correa recibía el Premio Humanitario Joan Payson-Shannon Forde en el 95 Cena de la Asociación de Escritores de Béisbol de Norteamérica, el torpedero puertorriqueño de los Astros despejó cualquier duda.

Momentos después de aceptar el honor por un sobresaliente servicio a la comunidad y darles las gracias a los periodistas por elegirlo, Correa aprovechó para reflexionar. Habló de los devastadores efectos del Huracán Harvey en Houston y en la preocupante situación en Puerto Rico tras el Huracán María.

“Fue un gran año”, dijo Correa. “Pero obviamente, cada historia tiene algunas luchas de por medio. Y para mí, para nosotros y Houston, primero fue el Huracán Harvey”.

Correa recordó que estaba haciendo una rehabilitación en Triple-A de una lesión en un pulgar cuando Harvey golpeó al estado de Texas. Su familia, al igual que el resto de los Astros, no tenía plan de escape. De manera inimaginable, el equipo de Houston jugaba béisbol mientras muchos de sus familiares se encontraban atrapados en sus hogares.

“Pero justo después del huracán, pudimos volver a Houston y como equipos pudimos ayudar e impactar a mucha gente”, expresó Correa. “Quiero darle las gracias a Jim Crane y a la organización de los Astros por toda la ayuda y los aportes para ayudarme a recaudar más de US$500,000 destinados a la compra de camas para más de 500 familias”.

El también boricua y recién retirado Carlos Beltrán le presentó el premio a Correa. Beltrán expresó que su ex compañero de los Astros merecía el premio porque no se trata de la actuación en el terreno a través de una temporada de 162 juegos, sino el trabajo que se hace fuera del diamante. Correa aumentó sus esfuerzos fuera del terreno cuando el Huracán María devastó la Isla del Encanto y cuando los Astros jugaban contra los Rangers en Arlington. Correa recuerda que no tenía forma de comunicarse con su familia.

“Al saber (del huracán), no sabía nada”, manifestó Correa. “No podía contactarlos. Llamaba, pero no había servicio. Mandaba textos y no había nada. Entonces, lo primero que piensas es lo peor. ¿Dónde está tu familia? Tus abuelos están ahí y están enfermos. No tienen luz, no tienen nada. No tienen comida ni agua”.

Correa estuvo siete días sin saber de sus seres queridos. Esa semana, el joven apenas podía dar un hit. El huracán y su familia eran lo único que tenía en la mente. Y cuando por fin supo de ellos, siete días después, llamó a Crane y le pidió al dueño de los Astros una sola cosa.

“Le dije, ‘Jim, tengo muchas provisiones conmigo. Tengo agua, tengo comida, tengo todo. Sólo necesito un avión para mandar todo esto a Puerto Rico'”, contó el campocorto. “Él me dijo, ‘Te llamo ahora’. Me llamó a los 10 minutos y dijo, ‘Te tendré un avión’. Y así pudimos mandarle agua y comida a todo el mundo en Puerto Rico”.

Para Correa, ser un humanitario sobresaliente y dar el ejemplo de servicio a la comunidad significan ayudar a los que más lo necesitan. Y lo hizo todo a la vez que ayudaba a los Astros a ganar su primera Serie Mundial.

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