“…canela fina”

Por Francisco S. Cruz sábado 27 de julio, 2019

En el año 2007, el extinto dirigente político Hatuey de Camps –de quien Juan Bosch dijera que era el más presidenciable de los perredeístas- acuñó una frase, al fragor de las internas del PLD, para llamar la atención a quien desafiaba el poder y el liderazgo mayoritario-orgánico de entonces. La frase que Hatuey usó fue “… va a saber lo que es canela fina…” para radiografiar lo que significaba tentar poder y liderazgo. Vale señalar que, aunque Hatuey de Camps no se equivocó, es de justicia subrayar que sin aquel desafío el hoy Presidente hubiese quedado fosilizado, relegado y engullido por un liderazgo que no concibe, al menos de manera lógica-natural, alternancia.

 

Por igual, corre por ahí una tesis que podría tener toda validez si las aguas en el PLD fruyeran limpias y cristalinas, pero sucede que después de los extremos a que se llegaron –mítines callejeros, consignas cuasi de guerra y oposición rabiosa interna-, sería ingenuo pensar o razonar que el que ahora tiene poder y liderazgo mayoritario-orgánico va a permitir o darse el lujo de que sus tropas se dispersen o corran hacia donde el que “huele” a ganador porque, y el mote no es mío, “los alitas cortas” no marcan y lo que predomina es el partido de “clientes”; lamento mucho pronosticar, sin casarme con presunción absoluta, que no será tan sencillo ni automático que eso ocurra. De modo, que la tesis de los soft, hard y pétreo, será sometida al tamiz de la comprobación en un escenario que será, como en la otrora lucha libre, de “máscara contra cabellera”.

 

Porque además, una de las consecuencias más absurda e insólita que parió la alharaca por la “defensa” de la Constitución -que no era más que lucha por el poder y proselitismo político-electoral, en el accionar de viejos zorros políticos- es que una franja del PLD, cónsona con esa defensa-“causa” y ganancia de percepción pública, le creó un escenario sociopolítico a la oposición que no tenía. Habría que ver qué reingeniería inventarse, desde el partido de Gobierno, para desmontar semejante falta de visión política-estratégica que ojalá no trascienda lo coyuntural-episódico.

 

Y no me canso de repetirlo: esa franja del PLD, coyunturalmente, perdió la perspectiva política-electoral, pues priorizó la táctica a la estrategia perdiendo de vista que una vez las aguas vuelvan a su nivel -aún soy optimista-, después de octubre 6, todos los cañones, incluidos los de esos aliados políticos-mediáticos-coyunturales de la “defensa” de la Constitución, estarán enfilados, sin piedad ni contemplación, hacia el candidato peledeísta que salga de sus primarias, y con mas encono-determinación, si resultase el que iría por cuarta vez. ¿Lo pensaron?

 

Por Francisco S. Cruz

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