Cambios en la oferta curricular de la Primada de América (1 de 2)

Por Francisco Rafael Guzmán

Al hablar de cambio en la oferta curricular en la Primada de América, no nos vamos a referir a todo lo que implica el currículo, o la estructura curricular en ella, pues no  vamos incluir  todo lo que implica el mismo. No nos vamos a referir a los programas de las asignaturas, ni a todo lo demás que implican las experiencias por lo que deben pasar los estudiantes a lo largo del curso de sus carreras en las aulas, las condiciones de la planta física, las aulas y laboratorios, al igual que los planes estudios (pensum).

Solo se referirá el autor del presente artículo a la oferta curricular o los títulos académicos, a nivel de grado, en el decurso desde que fue reabierta en 1914 (reemplazando el su rol al Instituto Profesional), ya que fue cerrada durante la Ocupación Haitiana, títulos que ha venido otorgando la Primera Universidad de América. Debo aclarar que se le llamó, desde 1914 hasta el comienzo de la Era de Trujillo, Universidad Central de Santo Domingo; ya antes se había llamado Real y Pontificia Universidad Santo Tomas de Aquino desde que se fundó  el 28 de octubre de 1538.

Se trata aquí de ofrecer una panorámica de los títulos que se otorgaban y se otorgan en la actualidad en la UASD, tal vez esto contribuya a  formar una idea de si las diferentes carreras que se cursan, sobre todo hoy día, están respondiendo todas a las necesidades humanas en todo el sentido de la palabra, no solo en función del mercado o de las expectativas de movilidad social a que la esencia misma de la sociedad capitalista ha inducido a unas parte de nuestros estudiantes. Es penoso el hecho de que mientras necesitamos muchísimos médicos más de los que disponemos emigran muchos, sobre todo los que se forman en algunas universidades privadas como UNIBE, teniendo esta última universidad hasta un programa bilingüe, para propiciar la fuga de cerebros.

Eso es algo que el Estado dominicano no debe estimularlo, como ocurrió mucho durante el pasado gobierno promoviendo a esas entidades que propician las fugas de cerebros. No se le puede impedir a ningún futuro egresado que emigre, pero no debe estimularse la fuga masiva de cerebro y debe evitarse. Verbigracia: Que ganamos hemos ganado con que Nemen Michel Terc Kouri se invistiera en 1967 como el primer físico nuclear dominicano, graduado en la UNAM, quedándose a ejercer fuera de aquí? Ciertamente que es probable aquí no tendría espacio para ejercer, lo que justificaría que se fuera a Miami, pero el Estado local y la sociedad dominicana nada resuelven  con que un recurso humano tan grande viva fuera del país.

Ahora veamos los títulos que la universidad estatal, desde que se llamaba Universidad Central de Santo Domingo, comenzó a otorgar, muchos de los cuales todavía se otorgan, algunos dejaron de otorgarse hace mucho tiempo y otros posteriormente comenzaron a otorgarse. Las dos facultades más tradicionales o clásicas son las de Ciencias Médicas (Medicina) o de la Salud y la de Derecho o Ciencias Jurídicas, en menor medida la de Filosofía o Humanidades.

En el área de derecho  o jurisprudencia, el título de Doctor en Derecho se otorgó a un estudiante en 1915, pero fue en 1928 que volvió a otorgarse, en ese año se le otorgó a dos egresados de la Universidad Central de Santo Domingo, pero hasta 1940 no volvió a otorgarse. En ese último año se graduaron 25 doctores en Derecho y siguieron graduándose decenas de estudiantes hasta 1955, pero desde 1956 las investiduras pasaban de 100 hasta el 1962, pero en 1963 bajo 73 y volvió a subir de 100 por año en 1966. Volvió a bajar en 1968 y volvió a subir a más de 100 en 1983, pero un rediseño curricular posterior la UASD aprobó dejar de otorgar ese título y otorgar el título de licenciado en derecho. Es por eso que en 1999 solo se gradúan 5 doctores y 235 licenciados en derecho, pero en el 1992 se habían graduado 415 licenciados en derecho. En 1914 se graduaron 4 licenciados y se otorgaba el título en todos los años posteriores hasta 1939, ni en el 1940 ni 1941 se graduaron y solo 2 en 1942, ninguno en el 43 y 1 en 1944. Desde 1945 hasta después de la Era de Trujillo dejó de otorgarse el título de licenciado en Derecho, volviendo a investirse a egresados con el título de licenciado en derecho en 1989, cuando se invistió un estudiante, el pensum debió de elaborarse antes de ese año. El señor Francisco Augusto Lora, ya fallecido, quien llego a ser vicepresidente de la Republica llega a recibirse con ese título.

Ahora bien, en el año 1915 la entonces llamada Universidad Central de Santo Domingo otorgó a cuatro personas el título de Licenciado en Derecho Civil, pero no volvió a otorgarlo. También otorgó la Primada de América los títulos de  Licenciado en Derecho Consular y el de Notario. En 1923 otorgó a un solo egresado el título de Licenciado en Derecho Consular, pero volvió a otorgarlo. El título de Notario empezó a otorgarlo en 1917, cuando ya la Ocupación Norteamericana era un hecho y el sistema Torrens para medir y mensurar las tierras  también era realidad, muchas de tales tierras pasarían a ser propiedad de ingenios norteamericanos.

Hay que entender que para los intereses norteamericanos el oficio del notario era una necesidad, porque los papeles debían llevar la firma de un notario. En ese primer año graduó a 5, pero no lo otorgó entre 1922-1924, volvió a otorgar 1 en 1925 y dejó de otorgarlo en 1926. En muy pocos años volvió a otorgarse hasta 1938, pero vuelve a dejar de otorgarse en 1956, cuando en la Universidad de Santo Domingo se invistieron los 2 (dos) últimos notarios. Esto último ocurrió, pese a que existen un Colegio de Notarios y un Colegio de Abogados.

En la próxima entrega le toca a la Facultad de Ciencias de la Salud, la que tal vez se debe considerar facultad más prestigiosa y emblemática de nuestra universidad.

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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