Cambio climático, el gran reto para la sostenibilidad en la República Dominicana

Por Cristal Acevedo viernes 22 de abril, 2022

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Desde 1992, la República Dominicana es país miembro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y 10 años después firmó también el tratado de Kioto, ambos protocolos internacionales enfocados en enfrentar esta situación que no solo afecta a esta nación, sino al mundo.

Atendiendo a estas responsabilidades y el impacto que el cambio climático tiene en las poblaciones, el país se embarcó en el diseño de una Estrategia Nacional para Fortalecer los Recursos Humanos y las Habilidades para Avanzar hacia un Desarrollo Verde, con Bajas Emisiones y Resiliencia Climática, la cual fue aprobada y puesta en marcha en 2012.

Unos 20 años habían pasado desde que el país firmó la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y otros 10 desde ese primer esfuerzo formal para lograr que en la República Dominicana la preservación del medio ambiente y la reducción del impacto del cambio climático sea efectivo.

Sin embargo, no fue la primera acción. En 2008, se presentó de manera formal el Plan de Acción Nacional de Adaptación al Cambio Climático, un documento que en 114 páginas recoge aspectos importantes de esta problemática que amenaza la existencia misma (como la conocemos) de los seres vivos, aunque suene desafiante hacer esa aseveración.

 

Fuente: Consejo Nacional de Cambio Climático de la República Dominicana. 

 

En el Plan se precisa que “Las evidencias científicas de los orígenes antropogénicos del mismo ya están siendo cada vez más confirmadas después que el último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (en ese momento) constatara que el calentamiento del sistema climático es inequívoco como lo demuestran ya los aumentos observados del promedio mundial de la temperatura del aire y océanos, así como el deshielo generalizado y el aumento del promedio del nivel del mar”.

Ese planteamiento se hizo para 2008 y ya para 2012, en la Estrategia Nacional, se proyectaba que para 2030 “La sociedad dominicana debería contar con un sistema de educación y se implementan políticas públicas que generan las capacidades institucionales y de recursos humanos para enfrentar los desafíos asociados a la adaptación y mitigación de cambio climático”. Pronóstico que habrá que esperar para verificar si logra convertirse en realidad, pero mientras se puede hacer una revisión de los avances que desde el Estado dominicano se han logrado para que así sea.

 

La pauta internacional: los 9 límites planetarios del cambio climático

La misma Estrategia Nacional para Fortalecer los Recursos Humanos y las Habilidades para Avanzar hacia un Desarrollo Verde, con Bajas Emisiones y Resiliencia Climática indica que la República Dominicana, por su condición de país insular caribeño, está muy expuesta a sufrir los efectos previstos del cambio climático. Los impactos esperados como consecuencia del cambio climático de acuerdo a los diferentes escenarios realizados, estiman un incremento de la temperatura de un 0.3
°C a un 0.7°C, y un incremento del nivel del mar entre 3.8 cm y 25.9 cm, al igual que la disminución de lluvias y el incremento de la frecuencia e intensidad de eventos
extremos como tormentas tropicales y huracanes.

 

Fuente: Consejo Nacional de Cambio Climático de la República Dominicana. 

 

Pero no es la única premisa que respalda esta realidad. En 2009, un equipo internacional de investigadores identificó nueve límites planetarios relacionados con el medio ambiente y el principal en ser enlistado lo constituye el cambio climático, el cual junto a otros problemas medioambientales marca el estado notablemente estable en el que la Tierra ha permanecido durante 10 mil años, desde los albores de la civilización.

“Estos límites incluyen las emisiones de gases de efecto invernadero, la capa de ozono, los bosques, el agua dulce y la biodiversidad. Los investigadores cuantificaron los límites que influyen en la estabilidad de la Tierra y concluyeron en 2015 que se habían traspasado cuatro límites. Pero el límite para las entidades nuevas era uno de los dos límites que permanecían sin cuantificar”, se precisa en los detalles del informe publicado en el sitio web del Centro de Resiliencia de Estocolmo es una colaboración entre la Universidad de Estocolmo y el Instituto Beijer de Economía Ecológica de la Real Academia Sueca de Ciencias.

 

 

Diseño: Azote para el Centro de Resiliencia de Estocolmo, basado en el análisis de Persson et al 2022 y Steffen et al 2015.

 

Cambio climático, integridad de la biosfera, cambio en el uso del suelo, uso del agua dulce, flujo biogeoquímico, acidificación del océano, carga de aerosoles en la atmósfera, agotamiento del ozono estratosférico y contaminación química y la introducción de nuevas entidades son los nueve límites planetarios descritos científicamente y aunque son conceptos científicos técnicos que podrían verse lejos de la realidad dominicana, no es así, sobre todo si se toma en cuenta que el país es parte del ecosistema mundial, visto a gran escala.

 

Acciones para enfrentar el cambio climático y cuidar la Madre Tierra

Pero, ¿qué se está haciendo para reducir el impacto del cambio climático? Para responder esa interrogante se ha escogido justo esta fecha en que a nivel mundial se celebra el Día Mundial de la Tierra que de acuerdo a la Organización de Naciones Unidas (ONU), “claramente nos pide que actuemos”.

Imagen tomada por la tripulación del Apolo 11 de camino a casa. FOTO: NASA (imagen restaurada por Toby Ord).

 

Al referirse a esta conmemoración, la ONU explica que el cambio climático, los cambios provocados por el hombre en la naturaleza, así como los crímenes que perturban la biodiversidad, como la deforestación, el cambio de uso del suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden acelerar el ritmo de destrucción del planeta.

En ese sentido, en una declaración pública realizada a principio de este mes, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) publicó un informe que reseña la ONU, donde manifiesta que el cambio climático causado por el ser humano está provocando una disrupción peligrosa y generalizada en la naturaleza y está afectando la vida de miles de millones de personas en todo el mundo, a pesar de los esfuerzos desplegados para reducir los riesgos. Las personas y los ecosistemas que tienen la menor capacidad de respuesta son los más afectados.

 

 

Fuente: Consejo Nacional de Cambio Climático de la República Dominicana. 

 

Plantea un conjunto de medidas que son necesarias adoptar con urgencia para hacer frente a los crecientes riesgos del cambio climático a fin de evitar una mayor pérdida de vidas, biodiversidad e infraestructura, para lo que es preciso ejecutar urgentemente acciones ambiciosas de adaptación al cambio climático y, a la vez, lograr reducciones rápidas y pronunciadas de las emisiones de gases de efecto invernadero.

De acuerdo con el informe, los avances en materia de adaptación son dispares, y las brechas entre las medidas adoptadas y lo que se necesita para hacer frente a los riesgos crecientes son cada vez más profundas, situación que se hace más pronunciada entre las poblaciones de menores ingresos, como las existentes en la República Dominicana.

Precisa que los científicos señalan que el cambio climático interactúa con distintas tendencias mundiales, como el consumo no sostenible de los recursos naturales, la creciente urbanización, las desigualdades sociales, las pérdidas y daños provocados por los fenómenos extremos y la pandemia, lo cual pone en peligro el desarrollo futuro.

 

Medidas tomadas en República Dominicana ante el cambio climático

Ante esta realidad, ¿qué se está hace desde la República Dominicana para reducir el impacto del cambio climático? Hace justamente un mes, el Gobierno dominicano informó que está preparando un anteproyecto de ley de cambio climático. Así lo informó al país el vicepresidente del Consejo Nacional para el Cambio Climático (CNCC), Max Puig.

Con relación a la propuesta normativa, había precisado que el anteproyecto está en proceso de consulta y podría ser fusionado con otras dos iniciativas legislativas que han sido introducidas ante el Congreso Nacional, el cual se encuentra a disposición del Consejo Económico y Social (CES) y además fue incorporado a las Mesas de Diálogo por las Reformas que coordina esa entidad.

 

Max Puig, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL). Fuente: página web oficial.

 

Se informó que el anteproyecto de ley reglamentaría el sistema nacional de “transparencia reforzada”, un mecanismo que se aplicará en todos los países por igual para medir el cumplimiento de las obligaciones asumidas en los acuerdos climáticos de París, de los cuales la República Dominicana es signataria, y también serviría para reforzar el sistema nacional de gobernanza climática, con el que se pretende garantizar la transversalidad de la lucha contra el calentamiento global.

Este esfuerzo está también vinculado a la elaboración del borrador que se confecciona del Plan de Acción de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por sus siglas en inglés), que estará vigente para el período 2022-2025, la cual consiste en la herramienta fundamental de planificación que guiará la acción climática del país hasta 2030 y que determinará las políticas nacionales que serán aplicadas de manera transversal a través del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo.

 

El aporte del sector privado

Desde siempre el empresariado dominicano ha tenido sensibilidad por el tema medioambiental, sobre todo, para garantizar que la productiva sea cada vez más sostenible. Han sido varias las iniciativas encaminadas para esos fines y una que destaca es la conformación de las mesas de articulación empresarial, un compromiso asumido por el sector privado para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y desarrollar acciones para facilitar la adaptación al cambio climático, a través de la iniciativa “Articulación empresarial para la acción climática (AEAC)”.

Para impulsar estos trabajos, el equipo que forma parte de la iniciativa se reunió para intercambiar impresiones sobre cómo lograr la generación de energía a partir de residuos. También, conversaron de movilidad sostenible y la economía circular, además de aunar esfuerzos para la preservación de las cuencas altas de los ríos, construir viviendas verdes, establecer cooperativas con las comunidades para la recogida de desechos o crear plantas de tratamiento de aguas residuales.

En el proyecto, participan la Fundación Popular, la Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental (ECORED) y el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), entidades que han manifestado que la intención de estas medidas voluntarias de acción por el clima es aportar al cumplimiento de las metas del país, denominadas Contribución Nacionalmente Determinada (NDC-RD 2020), en las cuales la República Dominicana trabaja desde hace un tiempo.

 

El pasado mes de enero, la Fundación Popular, la Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental (ECORED) y el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) participaron en el cierre de las mesas de articulación empresarial. Fuente: página de PNUD en República Dominicana.

 

Pero no solo se han tomado estas medidas, muchas de las cuales ya están en fase de implementación, sino que el equipo de trabajo del sector privado participa del programa “Promesa Climática” del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través del cual los compromisos asumidos por el sector empresarial se integrarán a la plataforma www.empresassosteniblesrd.org.

En esta se facilitará la futura implementación del Sistema Nacional de Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV) de emisiones de gases de efecto invernadero. En adición, las empresas encontrarán en este portal web información y herramientas de utilidad para fortalecer su participación en los compromisos climáticos nacionales. Esto, para sumarse a las acciones realizadas para dar cumplimiento a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) y al Acuerdo de París, convenios internacionales de los que la República Dominicana es parte, comprometiéndose a reducir en un 27% las emisiones de Gases de Efecto Invernadero, para el 2030.

 

 

Es importante destacar que con cada uno de los aportes hechos desde el sector privado, el país da fiel cumplimiento con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 13 y 17, los cuales de acuerdo con la Comisión ODS República Dominicana, son herederos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y buscan ampliar los éxitos alcanzados con ellos, así como lograr aquellas metas que no fueron conseguidas y que ahora más que nunca están enfocadas en preservar un medio ambiente sano donde el cambio climático tenga el menor impacto negativo posible.

Es justamente en ese sentido que el sector privado a organizado las iniciativas encaminadas para lograr la adaptación y concienciación sobre el impacto del cambio climático y cómo desde una producción limpia se puede disminuir su impacto. Sus aportes no son nuevos. Es importante enfatizar que de acuerdo con la Estrategia Nacional para Fortalecer los Recursos Humanos y las Habilidades para Avanzar hacia un Desarrollo Verde, con Bajas Emisiones y Resiliencia Climática la participación del sector privado fue concebida de manera colegiada a través de un interesante mecanismo de coordinación con alto potencial de impacto a nivel de las empresas, denominada Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental (RENAEPA).

Esta red fue fundada en el 2006 como una organización sin fines de lucro que agrupa más de 60 empresas dominicanas que se comprometen con el cuidado y la preservación del medio ambiente y de los recursos naturales. Sin embargo, no ers suficiente.  También se requiere un compromiso ciudadano firme de la sociedad civil, la cual ha jugado un papel importante en todos los procesos de la vida nacional y enfrentar el cambio climático, logrando reducir su impacto, es también una acción que necesita su concurso.

Es común conocer de jornadas de recogida de basura, de limpieza de costas y reforestación. Todas son actividades en las que se involucran personas de la sociedad civil, motivadas por un compromiso genuino de cuidado del planeta. El gran reto es que esas iniciativas se generalicen y que cada día sean más los ciudadanos y ciudadanas que a través de las diferentes propuestas, tanto del Gobierno como del sector empresarial, se empoderen y podamos seguir construyendo las condiciones para un mundo, una República Dominicana sostenible, que cuenten con los recursos naturales apropiados para las actuales y futuras generaciones.

Ilustración: Yasmín Esmeralda Díaz.

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