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Caiga quien caiga, la Odebrecht tiene que devolvernos US$92.MM

Por Jose Guerrero Miércoles 18 de Enero, 2017

Igual ha sucedido en otros países los dominicanos deseamos que la justicia agilice el proceso de las investigaciones que determinaran cuales fueron los funcionarios o personas físicas responsables de sobornos por 92 millones de dólares que acepto la empresa brasileña Odebrecht ejecuto en diferentes países de Latinoamérica del 2001 al 2014, según sus estadísticas.

Por supuesto, ya nuestro Gobierno a través del ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, ha fijado su posición en torno al caso, aclarando que “ el Gobierno no se distraerá por nada en su enfoque de esforzarse en la búsqueda, cada día, de mejorar las condiciones de bienestar de la población”, agregando que “caiga quien caiga y si se determinan culpables, colaborara en todo lo que esté en su ámbito respecto a las indagatorias”.

Buenazo… “También que nos caerían esos 92 milloncitos de dólares”, ahora mismo, que el Gobierno de Danilo Medina no tiene ni siquiera para pagar las pensiones de los periodistas, que quedan vivos, pero están muertos, con 70, 80 y hasta 90 años de edad y sin nadie que los defienda como hacen los médicos, los abogados y los profesores. Y de los centavitos de los Aviones Súper Tócanos ni hablar.

Pero estamos hablando de “sobornos” desde el año 2001, cuando se encontraba Hipólito Mejía como Presidente, que decían “Llego Papa”, se acuerdan. De esos centavitos, en los bolsillos de los funcionarios corruptos posiblemente no quede nada. De manera que lo que procede, y con mucha urgencia, es que como en otros países del continente, a nosotros se nos devuelvan, y pronto, sin andar en la justicia ahora con cuchicheo, ni contubernio, los US$92. Que la justicia dominicana está muy desacreditada.

Estos extranjeros son hábiles, por lo cual no descartamos que ni Danilo Medina, ni Leonel Fernández, ni Hipólito Mejía sepan nada del asunto, pero aun así, es posible que entre los corrupto haya alguien de la cúpula de sus respectivos partidos, que le genere simpatía y que prefieran como siempre el manto de la impuridad para no mencionar nombres.

A pesar de todo este robo y saqueo al erario público el cual Raúl Cabrera gerente general del Consorcio IMPE, SRL, que participo junto a la empresa china Gezhouba en la licitación pública internacional para la construcción de la termoeléctrica de Punta Catalina, afirma que las dos plantas a carbón asignadas a Odebrecht no solo están afectadas por el soborno sino también por una sobrevaluación de US$1,040 millones. Sometió a su vez una demanda civil en daños y perjuicios contra la empresa Odebrecht por US$50 millones.

En la actualidad el Gobierno de los Estados Unidos, en el cual se producirá un cambio de mando el próximo dia 20 (a dos días), ha manifestado su apoyo al país para las investigaciones en el caso Odebrecht, según ha trascendido.

Yo entiendo que lo primero que ha debido hacer la transnacional más grande de la historia que envuelve sobornos declarados y confesados por unos 788 millones de dólares en perjuicio de 12 países de Latinoamérica, es identificar responsablemente a las personas beneficiadas con el soborno en el país desde 2001 hasta el 2014, en los gobiernos de Hipólito Mejía Domínguez (llego Papa); Leonel Fernández Reyna y Danilo Medina.

Recordemos que el gigante brasileño de la construcción reconoció ante la justicia estadounidense su responsabilidad en una red internacional de corrupción con el objetivo de facilitar la consecución de contratos para más de 100 proyectos en distintas naciones de la región. Entre los países afectados se denuncio entonces se encuentran Brasil, Colombia, Argentina, Venezuela, México, Ecuador, Guatemala, Panamá, Perú, República Dominicana, entre otros.

Recordemos que por su hermosa obra de gobierno, el presidente Danilo Medina, se encuentran en estos momentos con una alta valoración, por lo que fuera conveniente que este caso se aclarara a la mayor brevedad, se expulsar la Odebrecht y se recuperar los 92 millones de dólares pertenecientes al erario público, que pagamos usted y yo con nuestros impuestos.