¡Qué burlas, y este pueblo no reacciona como se debe!

Por Rolando Fernández sábado 19 de agosto, 2017

La verdad es que, para estar hablándole a este país de reelección presidencial con respecto al actual mandatario, de cara al año 2020, por parte de la “caterva” de políticos “mequetrefes” que se gastan los dominicanos, lambones y arribistas en grado sumo, con el amplio coro pagado del “bocinaje” gubernamental, con apenas un año de inaugurada la nueva gestión presente, hay que tener los “timbales bien puestos”, como reza un dicho popular; ser descarados en abundancia; como, estar faltos de una severa lección pueblerina.

Y es que, esa gente lo que menos hace es reparar mínimamente en los innúmeros problemas que vienen acosando a esta sociedad, ahogada económicamente en su mayoría; falta de servicios públicos básicos; y adornada con tanta delincuencia, corrupción y criminalidad. ¡A un lado todas esas pendejadas!

Esa “lindura grotesca y glotonera” por un lado, que exhiben los que vienen disfrutando del poder en la actualidad; y, por el otro, las ambiciones desmedidas del “quítate tú para ponerme yo” de la seudo oposición política que tienen, en abierta campaña ya, a pesar del tiempo que resta para un  nuevo proceso electoral en Dominicana, ponen en evidencia que ambos sectores solo están pensando en ellos, como en el bojote de cuartos que el Estado tiene que entregarles a esas compañías por acciones, hoy denominadas partidos políticos, para sus francachelas electoras, y que sus más connotados representantes prosigan haciéndose más ricos cada vez.

Mientras tanto, los acuciantes problemas nacionales se dejan de lado, y todo se limita a estar hablando sandeces los políticos, como haciendo promesas infundadas; y, que el país continúe siendo gobernado en base a las decisiones acomodadas que emanen del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), consensuadas siempre entre los sectores que encabezan los caciques que allí se destacan: Leonel Fernández y Danilo Medina.

La verdad es que, parece ser que en este país se esfumaron “los hombres de pelo en pecho”, como se dice; las acciones de retaliación requeridas en el tenor de lo que se trata se olvidaron. Por suerte, apareció durante los últimos tiempos el amplio Movimiento Cívico local, denominado “Marcha Verde”, para reclamar las enmiendas requeridas, como el cese de la corrupción y la impunidad que vienen azotando a la nación.

Ojalá que esa iniciativa social, in crescendo cada vez, no se desvanezca; que se descarten los infiltrados “vividores” dentro del mismo, ya quemados, y bien conocidos, para que nadie se deje sorprender.

Que aparezca una verdadera cabeza para su dirección; y, que el objetivo base a plantearse en el corto tiempo sea, desembocar todas las actividades que desde allí se emprendan en el Palacio Nacional, y el Congreso de la República, para limpiar de una vez por todas esos lugares, eliminando las lacras políticas aposentadas en esos, como la corruptela, y la falta de nacionalismo observada, que tantos daños han provocado a esta nación.

A buscar hombres serios y capaces dentro de los pocos que aún quedan en Dominicana, para sustituir a toda esa clase política dañosa, como vergonzosa, que ha venido gobernando la Republica durante los últimos años, y que los nuevos se sirvan dirigir con pulcritud los destinos nacionales. Está bueno ya para los desfalcos al erario público, y los irrespetos a esta sociedad.

Esto no puede continuar como va, con tanta gente de a pie, y chancletuda otrora, depredando y burlándose de este país; manejándolo como si fuera una finca de su propiedad. ¡Mano a la obra señores, que el tiempo apremia!