Bolívar Rondón Olivo

Por Ramón Saba jueves 12 de noviembre, 2020

Nació el 25 de agosto de 1957 en San Francisco de Macorís, provincia Duarte.

Médico, locutor, pintor y escritor. Se graduó de médico general en la Universidad Autónoma de Santo Domingo en el 1983. Estudió pintura en los talleres de Cándido Bidó y Guillo Pérez; además de locución en el instituto Profesor Otto Rivera. Laboró en la Secretaría de Estado de Salud Pública en el cargo de Médico Asistente; en el Consejo Nacional de Drogas donde ocupó la posición de director de Relaciones Públicas y Prensa. Ha sido (y en algunos casos es) presentador de noticias por televisión en Radio Televisión Dominicana, Antena Latina Canal 7, Canal 10 de Telecable Nacional, Noticiario TVC del Super Canal 33; además, voz en off de las plantas televisoras Color Visión, TV 13, Radio Televisión Dominicana, Telecable Nacional y Lumen 2000. En la Radio ha trabajado en Radio Única, Radio Merengue, Radio Guarachita, Radio HIJB, Radio Mil Estereofónica, Radio KQ 94, Radio Santo Domingo y Radio Cordillera. Miembro del Grupo Literario Amidversa (Amigos de la Verdad y la Belleza), que lidera el reconocido escritor Manuel Mora Serrano.

 

En el haber bibliográfico de Bolívar Rondón Olivo, podemos encontrar las novelas La botija en la casa misteriosa y El marrullero Mon; Mientras que en el género de la cuentística se halla Doce Cuentos y Relatos Fidedignos.

Bolívar Rondón Olivo ha sido disertante en conferencias y talleres de gran relevancia, tales como “Conocimientos básicos para escribir novelas y cuentos” en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, dirigido a estudiantes de Comunicación Social; cursos y talleres de Oratoria y presentación de noticias en la Escuela de Comunicación Enfoque y el Primer Diplomado en Oratoria, impartido en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, dirigido a estudiantes de la escuela de Comunicación Social.

Importantes premios y reconocimientos adornan la trayectoria de Bolívar Rondón Olivo, entre los que podemos mencionar “Locutor Revelación del año 1986”; “Locutor del Año, capítulo presentador de noticias en televisión”, en el 1990; “Locutor del Año, versión voz comercial”, en el 1992 y “Locutor del año, voz en off”, en el 1994. Fue exaltado a la “Cabina de la Fama de la locución dominicana”, en el año 2012. También ha recibió loables menciones por presentar el programa “La Cadena de las Américas”, transmitido a todos los países hispanos parlantes por Galavisión de México, en el año 1992.

Conozco a Bolívar Rondón Olivo desde hace algunas décadas y de él puedo agregar con total seguridad, que es un ser humano de excelente trato, poseedor de una razonable cultura general, la que siempre pone a disposición de quienes lo requieran y que sus dotes locutoras son de un bagaje fuera de serie.

El escritor y abogado Manuel Mora Serrano expresa que fue grande su alegría al constatar que Bolívar Rondón es un observador extraordinario, que no solamente había captado situaciones raras o curiosas, a veces humorísticas, sino que sabe expresarlas en sus obras como un literato de muchas lecturas y meditaciones sobre el oficio de escribir.

El también escritor Miguel Solano asevera que Bolívar Rondón Olivo narra hechos ocurridos en su pequeña comunidad de Pimentel, ubicada en la región del Cibao, perteneciente a la provincia Duarte. Es locutor, prestigioso lector de noticias en nuestros canales televisivos, honroso presentador de presidentes, médico de profesión. Lo que aprendió en la medicina lo ha llevado a la prosa y ha operado, calle por calles, casa por casas, gente por gentes a los pimentelenses, con tal éxito que sus pacientes vivirán por los siglos de los siglos, con su amén incluido.

Finalmente, el publicitario y escritor Freddy Ortiz, manifiesta sobre Bolívar Rondón Olivo que, con su capacidad descriptiva de ambientes y situaciones, logra que podamos insertarnos en sus narraciones y hacer presencia imaginaria en cada escenario donde se desarrollan los hechos, supuestos o verídicos. Sin hacerse prisionero de moldes preconcebidos, deja divagar la imaginación para aderezar con estilo propio sus anécdotas.

Cuando leyó la mayoría del contenido de su libro Doce Cuentos y Relatos Fidedignos, recordó a Borges quien, al referirse a los relatos de su famoso Libro de arena, dijo: “He querido ser fiel en estos ejercicios de ciego a la conjunción del estilo llano, a veces casi oral, y de un argumento imposible”; y cuando le preguntaron cuál de los textos elegía como el más notable, dijo: “Si de todos mis textos tuviera que rescatar uno solo, rescataría El Congreso…  En el caso de esos Cuentos y Relatos Fidedignos, sospecha que, si la pregunta se le hiciera a Bolívar Rondón Olivo, la respuesta sería “elijo El Jinete”.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un fragmento de “El Jinete” de la obra Doce Cuentos y Relatos Fidedignos de Bolívar Rondón Olivo:

El sonido de acero fundido a las patas de un brioso caballo convierte en campanario sus oídos. Y el chasquido de las piedras del camino al ser quebradas en mil pedazos por el peso descomunal de la bestia y su infame ocupante los mantiene en vilo calculando las milésimas de segundos que separan a cada firme pisada que, al compás de la tonada militar, ejecuta de manera fiel el cuadrúpedo entrenado. Es una espera cargada de temor, impotencia y anhelo de que no se detenga la música en sus pasos a las puertas de sus humildes moradas cobijadas de incertidumbres y pavimentadas de miseria extrema.

Por Ramón Saba

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