“Bien está lo que bien acaba”

Por Victor Elias Aquino sábado 25 de mayo, 2019

“Bien está lo que bien acaba”, reza  el título de la comedia escrita  por William Shakespeare y publicada en 1623, que  me pone a pensar   en lo  ocurrido con   en el Hotel AC Santiago del  Grupo Deproc, Desarrollo de Proyectos del Cibao y/o Jean Bueno; donde cinco personas  hallaron la muerte recientemente en un fatídico derrumbe en que también   otras cuatro resultaron con heridas.

Conforme declaración de Nancydith Espinal, directora del departamento de Planeamiento Urbano del Ayuntamiento  de la ciudad cibaeña, la obra  se hallaba   fase de autorización y certificación de suelos.

Una pregunta tonta,  ¿Y si el proyecto   se hallaba en fase de  aprobación y de certificación, porqué entonces la misma se estaba  construyendo como si los tuviera ?

Las víctimas   a cuyas casas llegó el fantasma de la fatalidad y la cita mortuoria   fueron:  Joan Manuel Cruz Rivera, Ariel Jerez, Elvin Tavares Torres, Eddy Licienar y Orlando Antonio Herrera Espinal, con edades de 19, 20, 23, 29 y 37 años respectivamente.

Ha de suponerse que, cada uno tenía madre,  padre, hijos, hermanos. Es una tragedia que se multiplica con múltiples historias de tristezas, lágrimas y dolor de por vida.

Otra pregunta-¿Cuál es el futuro y la suerte de los dependientes y familiares de cada uno, quien les dará de comer a sus familias– ? Las autoridades tienen la palabra.

Hay que decirlo, brigadas mixtas del Ayuntamiento de Santiago, trabajaron muy atentamente en el  rescate de personas  que salieron  lesionadas  como consecuencia de un derrumbe fruto de las excavaciones que se realizan para la construcción de un edificio en el área monumental de Santiago.

El tema es de prevención, si es que la tragedia pudo evitarse o no- no lo sé–.

El honorable Síndico de Santiago, principal autoridad del municipio, Abel Martínez, instruyó a los departamentos de Obras Públicas Municipales, Policía Municipal, Brigada de Rescate y el Cuerpo de Bomberos, para que se presentaran al lugar, logrando rescatar a personas que salieron lesionadas por los derrumbes, y así lo hicieron.

Con heridas diversas resultaron los  ciudadanos de Haití: Dorcely Leclair, Michel Heltil, Danuiel Jhon y el dominicano Frank Burgos, quienes recibieron algún tipo de atenciones de estos organismos.

Conforme a lo dicho hasta ahora, la construcción no contaba con el permiso definitivo de las autoridades municipales de ese municipio, y si no tenía permiso definitivo es que no lo tenía.

Nancydith Espinal,  ha dicho que  “los propietarios violentaron los procesos”, pero todo lo relativo al inicio de los trabajos  sin completar los procesos de rigor debe salir a  luz en la opinión  pública  de la nación.

Los habitantes de Santiago a los cuales deben sus autoridades del Santiago más viejo de América, merecen todas las explicaciones, y las autoridades en sentido general tienen la obligación de investigar los hechos para aplicar los correctivos de lugar, para que nunca ocurran tales cosas.

Repito, esto es evitar que ello se repita en cuanto a estudios de suelo y otros factores  a tomar en cuenta en las normas más elementales de la ingeniería.

El proyecto en cuestión,  consiste en la construcción de un hotel de ciento treinta (130) habitaciones en siete (7) niveles, más cuatro (4) niveles de parqueos soterrados para estacionamiento. El hotel se compondrá de restaurantes, bares, casino, salones de reuniones, piscina, gimnasio, terraza; y  ocupará una extensión superficial de mil 640 m2 y un área de construcción de 12, 701.31M2.

Nancydith Espinal ,  ha  admitido que “los propietarios violentaron los procesos”.

Ni el Cuerpo de Bomberos ni la Defensa Civil de la ciudad  se han pronunciado sobre sí se emitieron permisos a favor o en contra de dicha construcción.

Erving Vargas, ex directivo de la regional Norte del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia ), considera que,  cuando el suelo se humedece como ocurrió con lluvias que se registraron el lunes en la noche, contribuye con un mayor peso del material que se extrae y que empuja lateralmente, provocando cualquier alud.

Además,  recomienda  regular a los constructores, a través de un reglamento que dispone el ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones para ese tipo de construcciones.

En síntesis,  la sociedad de Santiago, sus hombres y mujeres  quedarían satisfechos con una investigación  profunda del caso,  con que impere la ley y la justicia en beneficio de los familiares de los fallecidos;  y resarcir a los heridos, y lo más importante, que quede claro que la obra no tenía licencia definitiva del Ministerio de Obras Públicas para el inicio de la obra de tal magnitud.

El síndico de Santiago,  honorable Abel Martínez, tiene la palabra, una palabra que no sólo sirva de aliento a los familiares de los muertos y heridos, sino que sirva  para    resarcir los daños a los familiares y evitar que no se inicien nuevas construcciones sin completar los respectivos procesos, sin violentar la ley.

Esperamos por usted, señor Alcalde y autoridades en sentido general…

Por Víctor  Elías Aquino

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