Berlín admite “dificultades” para ejecutar las expulsiones de refugiados

Por El Nuevo Diario viernes 24 de febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, BERLIN.- El Gobierno alemán admitió hoy las "dificultades" en la ejecución de las expulsiones de refugiados, como evidenció que esta semana apenas 18 de un grupo de 50 afganos que debían ser deportados pudieron finalmente ser devueltos a su país.

El portavoz del ministerio alemán de Interior, Tobias Plate, dijo que llevar a la práctica la expulsión de peticionarios de asilo cuya solicitud ha sido rechazada, como era el caso de ese grupo, es "dificultoso", ya que hasta el último minuto puede ocurrir que "no comparezcan" en el lugar previsto para su deportación.

Las razones para ello van desde "problemas de salud" a "últimos recursos ante el justicia" o que simplemente "hayan desaparecido", añadió el portavoz en relación a lo ocurrido el pasado miércoles con un grupo iba a ser deportado desde Múnich en un avión.

Se preveía que hasta 50 afganos procedentes de distintos "Länder" alemanes embarcaran en el aparato, pero apenas lo hicieron 18 que habían sido acogidos por los estados federados de Baviera, Baden-Württemberg, Hamburgo y Sajonia-Anhalt.

Distintos medios alemanes -como el popular "Bild"- se hicieron eco hoy de la "desaparición" del resto, lo que atribuyeron al presunto descontrol administrativo y también al rechazo de los "Länder" de gobierno socialdemócrata a deportar a los peticionarios a Afganistán, por considerarlo país no seguro.

Mientras el Gobierno federal alemán insiste en que algunas regiones afganas sí son seguras, en estos "Länder" se aboga por detener las deportaciones a ese país por considerarlo peligroso.

Las expulsiones en grupo a Afganistán han generado acciones de protesta en los aeropuertos alemanes desde donde iba a procederse a las deportaciones.

La del pasado miércoles fue la tercera de estas operaciones en los últimos meses y, a pesar de que el Gobierno alemán no informa previamente de cuándo o dónde se van a producir, centenares de manifestantes se personaron en la terminal de Múnich para tratar de detenerla.

El Ejecutivo del canciller alemána, Angela Merkel, se ha propuesto agilizar las expulsiones de solicitantes de asilo rechazados, dentro del conjunto de medidas adoptadas para reducir los contingentes de refugiados del país.

El titular de Interior, Thomas de Maizière, presentó esta semana un proyecto de ley que permitirá el acceso a los datos almacenados en los teléfonos móviles de los solicitantes para determinar su identidad, en caso de no contar con los documentos pertinentes.

El ministro alemán defendió que "no es mucho pedir" que el Estado tome medidas para cerciorarse de la identidad de una persona que está demandando protección, al tiempo que recordó que la mayoría de los peticionarios con perspectivas de recibir asilo por proceder de determinados países cuenta con documentos identificativos.

En vista de la elevada cifra de solicitudes rechazadas que se prevén para este año, es "importante" que Alemania sea capaz de ejecutar la salida obligatoria de aquellos demandantes sin derecho a asilo, subrayo el ministro.

El año pasado llegaron a Alemania 280.000 peticionarios de asilo, un 68 % menos que en 2015, cuando el país recibió a 890.000 refugiados.