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Benefactores de la Cruz Roja y anti-Trump esperan al presidente en Florida

Por El Nuevo Diario Viernes 3 de Febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, MIAMI.- El presidente Donald Trump es esperado hoy en la paradisiaca Palm Beach (Florida) para un fin de semana de descanso no exento de polémica, en el que coincidirá con una legión de acaudalados benefactores de la Cruz Roja y manifestantes opositores a sus políticas.

Rodeado de medidas de seguridad por tierra, mar y aire, Trump se alojará en Mar-a-Lago, la histórica propiedad costera que adquirió en 1985 y ha sido definida como la "Casa Blanca de invierno" por fuentes de su administración.

Hasta ahora no se ha informado de la agenda del presidente ni de si asistirá al baile anual de la Cruz Roja que tendrá lugar este sábado en Mar-a-Lago, donde además de la residencia de Trump existe un selecto club, perteneciente al hoy mandatario, que exige 200.000 dólares como cuota inicial de admisión.

Medios de Palm Beah dieron hoy por sentado que Trump asistirá al baile, que se ha venido celebrando en Mar-a-Lago desde 1957, salvo contadas excepciones, pero este año está rodeado de polémica y ha motivado la convocatoria de una "Marcha por la Humanidad", que no llegará hasta las puertas de la propiedad pero se quedará cerca.

Las organizaciones convocantes de la marcha, que enarbolan lemas como "Juicio político ya" y "No es mi presidente", protestan tanto por el hecho de que la Cruz Roja, que ayuda a refugiados, celebre su gala en el club del presidente que les ha cerrado la entrada a los sirios y a otros ciudadanos de países de Oriente Medio, como por las políticas de Trump.

Aunque han subrayado el carácter "pacífico" de la marcha, los organizadores han advertido que será "una celebración de nuestro compromiso político apasionado, nuestra unidad de cara a la opresión de la ultraderechista Administración Trump y por encima de todo nuestro redoblado sentimiento de Esperanza (en mayúsculas)".

Las dos organizaciones convocantes, South Florida Activism y Women’s March Florida PBC, acordaron con la policía un cambio en el recorrido inicialmente previsto, del que queda excluido la llegada hasta Mar-a-Lago.

Según los actuales convocantes, ahora los manifestantes no irán más allá del puente que une West Palm Beach con la manga de tierra llamada Palm Beach, donde está enclavada Mar-a-Lago.

Eso significa que los benefactores de la Cruz Roja no tendrán que verse las caras con los manifestantes en contra de Trump.

"¿La Cruz Roja está dedicada a aliviar el sufrimiento humano? Si Obamacare es derogado, será un desastre: 30 millones de estadounidenses sufrirán sin seguro médico", señala uno de los comunicados colgados en la cuenta de Facebook de los convocantes.

La marcha quiere denunciar también el veto a los musulmanes, la moratoria en aceptar refugiados sirios, la política de deportación de inmigrantes y la postura de Trump sobre los derechos reproductivos.

La polémica llevó a la sección estadounidense de la Cruz Roja a difundir esta semana un comunicado en el que hace referencia a esa larga relación, menciona que Donald Trump ha asistido en varias ocasiones a la gala antes de ser presidente e invoca la "neutralidad" como uno de sus principios rectores.

Eso implica, según el comunicado, "prestar ayuda humanitaria sin involucrarse en controversias de naturaleza política, racial, religiosa o ideológica".

En cuanto a la "Marcha por la Humanidad", la Cruz Roja indicó que respeta el derecho de las personas a expresar su opinión, pero a la vez manifestó su confianza en que esa protesta no perjudique los esfuerzos de una "organización humanitaria imparcial que atiende las necesidades urgentes de la gente".

El medio digital Politico informó hoy de que el fin de semana de Trump y sus familiares en Mar-a-Lago puede costar unos 3 millones de dólares a los contribuyentes.

Mar-a-Lago, una propiedad única con sus vistas al océano y el canal, sus jardines y hermosas construcciones de los años 20, ha estado también en el centro de la polémica estos días por la subida drástica de las cuotas de membresía en coincidencia con la llegada de Trump a la Casa Blanca