Bandas haitianas incontrolables

Por María Hernández

El accionar de las bandas haitianas nos remonta a los conflictos que por muchos años mantienen bandas armadas africanas con ciudadanos civiles y desarmados a los que desaparecen en masas convirtiendo en un infierno la vida en los países en donde tienen presencia esos grupos que se ven impulsados por conflictos étnicos, religiosos, políticos, económicos y sociales.

Los motivos que han llevado a los haitianos a formar pandillas vienen desde tiempos atrás luego de haber vivido dos de las más cruentas dictaduras encabezadas por los Duvalier, François y Jean Claude padre e hijo, respectivamente. Luego de este sangriento período los seguidores de ambos mandatarios continuaron llevando el terror entre la población.

La situación se mantuvo controlada por la presencia de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití desde el 2004 hasta su salida en 2017. La solicitud de la presencia militar a la ONU la realizó el presidente Boniface Alexandre quien reemplazó al también presidente Jean Bertrand Arístides, tras su derrocamiento.

Mientras estuvieron en esa nación las fuerzas de la ONU también se daban casos esporádicos de grupos que se enfrentaban por el control del territorio, en algunos sectores, pero no pasaban de las denominadas gangas juveniles.

Luego de la partida de los soldados de la ONU esos grupos se incrementaron y tomaron fuerza con la participación hasta de ex policías haitianos. Después del asesinato del presidente Jovenel Moïse  el caos se ha apoderado de esa nación que ya representa una amenaza no solo para la República Dominicana, sino hasta para potencias como Estados Unidos a quienes les mantienen secuestrados 16 misioneros junto a un nacional de Canadá. El gobierno Norteamericano asegura que pronto terminará con el cautiverio de los secuestrados y que, incluso tienen personal del FBI y otros agentes especializados , en Haití.

Lo que ha creado el mayor caos en la población haitiana es el desabastecimiento de combustible retenido en esa nación por las bandas que no permiten su venta con amenaza directa al primer ministro de ese país Ariel Henry para que renuncie del poder.

La posición de la República Dominicana ante esa crisis que mantiene en vilo al mundo pero que parece no importarle a la comunidad internacional que con su postura ha dado la espalda a esa nación y ha dejado el problema a nuestro país que hace todo lo que está a su alcance para mantener la soberanía.

En Pedernales se han presentado focos de enfrentamientos, especialmente en el mercado binacional, en donde el alcalde de una comunidad vecina a la provincia prohibió a los haitianos, recientemente, que pasaran a territorio dominicano a vender y a comprar artículos. Con la crisis actual en la fronteriza nación lo más prudente es que las autoridades dominicanas no permitan que los ciudadanos nuestros pasen a esa nación a intercambiar productos hasta que todo esté controlado.

Este miércoles (10-11-2021) el embajador Todd D. Robinson, subsecretario de Estado de la Oficina Internacional de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL)  del Departamento de Estado de los Estados Unidos hizo una observación muy importante y con la que estamos de acuerdo “Depende de los haitianos y no de la comunidad internacional restaurar la seguridad interna en Haití”. Es una realidad pero a esa nación las bandas armadas las tienen de brazos atados. Les han dado por donde más le duele a la  gente la falta de alimentación y el combustible que es el motor que mueve a un país y sobre todo la inseguridad que se respira en las calles de Haití.

Las armas están en manos de las bandas y la población solo cuenta con su cuerpo para hacerle frente a esos cruentos grupos, pero la unión hace la fuerza y todos los sectores sociales de esa nación tienen que dejar a un lado sus intereses particulares y pensar en el interés colectivo ante la posición de indiferencia que ha asumido la comunidad internacional.

La República Dominicana debe preservar su soberanía por encima de todo. La hospitalidad y la mano amiga de nuestro país hacia esa nación con la que compartimos la isla nunca ha estado en entredicho, pero la realidad es que no podemos quitarnos la comida de la boca para dejarla a los haitianos. Nuestro sistema de salud casi está colapsado por la gran cantidad de parturientas haitianas que son traídas como negocio a alumbrar en nuestros hospitales, de manera gratuita.

La situación es tan complicada que ciudadanos haitianos en grupos han entrado violentamente a ocupar instalaciones escolares de nuestro país como una escuela en construcción en la provincia de Moca, sin que hasta el momento esas familias haitianas hayan sido desalojadas por el Ministerio de Educación.

Según datos de este 2021 publicados por el periódico El País en Haití, que tiene una población aproximada de 11 millones de habitantes existen alrededor de 200 bandas las cuales realizan por lo menos dos secuestros diarios. Informes del Centro de Análisis e Investigación en Derechos Humanos de ese país detallan que en los primeros tres trimestres de 2021 se han registrado más de 600 secuestros en comparación con los 231 que se produjeron en el 2020.

De acuerdo a la misma fuente, bandas como el G9 an fanmi que quiere decir (G9 y familia), 400 Mawoso que significa ( los 400 vulgares) o Izo 5 Segonn, es decir, (Izo cinco segundos) conforman el nuevo Estado que tiene el control del comercio, el transporte, además, los préstamos que se realizan entre los particulares y hasta el sistema de justicia de ese país.

Mientras, en el informe económico del Instituto Haitiano de Estadística del pasado 22 de octubre y que publica el periódico de ese país, Le Nouvelliste, el Índice  de Precios al Consumidor (IPC) para el mes de septiembre de 2021 tuvo un aumento del 13,1% de la inflación general en comparación con el mismo año del mes anterior. A esto se suma que el 60% de la población vive con menos de dos dólares al día, por lo que este país se mantiene como el más pobre de América, agravado con la participación amenazante de las bandas armadas.

Nuestro país mantiene la vigilancia por aire, tierra y mar, así como con la moderna tecnología de los drones bajo las órdenes del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el presidente, el  Ministro de Defensa y del jefe del Ejército de la República Dominicana que tiene más de 12 mil soldados en toda la zona fronteriza, varios aviones Súper Tucanos, helicópteros del Cuerpo de Caballería Aérea del Ejército, entre otros pertrechos militares.

Por: María Hernández

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