El automóvil del siglo XXI

Por Elvis Valoy sábado 14 de octubre, 2017

Esta centuria discurre de manera mancomunada a grandes compromisos morales, democráticos, y de cuidado al medio ambiente. La humanidad se mantiene  haciendo conciencia de la necesidad de evitar el deteoro del hábitat que nos rodea, ya que el daño que se le inflija a éste, irá en detrimento de la vida misma.

 Sin embargo, el confort en que nos gusta vivir, que en la mayoría de los casos no es más que el hedonismo y el narcisismo que forman parte de la complicada cultura reinante en este estadio de desarrollo en que nos encontramos, el cual nos conduce a un consumo desenfrenado y anti ecológico.

 El automóvil es parte importante de la comodidad del mundo de hoy, pero a la vez, etiqueta social y clasista irrenunciable, que por un lado otorga estatus, mientras que por el otro, golpea y degrada el ecosistema inmisericordemente.

 Las élites mundiales, luego de los estudios científicos que han dado la voz de alarma, están haciendo grandes compromisos para impedir la continuación de la degradación medio ambiental, lo que con el tiempo podría conducir a grandes perjuicio de la biodiversidad y a catástrofe naturales.

 Dentro de ese concierto de voluntades en aras de disminuir la descomunal contaminación que abate a grandes zonas urbanas, la Alcaldía de París anunció su intención de prohibir la circulación de los vehículos de gasoil o  diesel de aquí al año  2024,  y  los de gasolina para el 2030, con lo cual se persigue hacer de la capital parisina una ciudad neutra en emisiones de dióxido de carbono.

Las autoridades de la alcaldía parisina, con visión de futuro,  se adelantan a los planes del Gobierno francés, que en julio pasado dijo aspirar a que para 2040 ya no haya vehículos de gasoil y de gasolina.

Y es que el combustible diésel, o gasoil como le llamamos en República Dominicana, no solamente es emisor de dióxido de carbono, sino que está demostrado que su inhalación puede producir en las personas cáncer de pulmón.

La tendencia en este siglo XXI es hacia el vehículo eléctrico o hybric, el cual hizo su irrupción al principio del milenio, y se presenta como la solución al gran problema de la contaminación. Su precio es extremadamente caro, haciéndose difícil a las clases medias latinoamericanas su adquisición.

Cada día la reflexión sobre el cuidado al medio ambiente es mayor. Hace unos cuantos años atrás, los grupos ecologistas suizos se opusieron rabiosamente a la exhibición de la camioneta Hummer en el clásico y antológico Salón del Automóvil que se celebra cada año en la ciudad de Ginebra, pues consideran que este vehículo es altamente contaminante y lacerante a la naturaleza.

Mas, en toda Latinoamérica la predilección por los automóviles es contraria a la línea que se sigue en los países desarrollados, pues mientras en estos últimos autoridades y ciudadanía  propugnan por carros pequeños y de bajo consumo, por estos lados del mundo, la gente se desdobla por vehículos 4×4, mejor conocidas como jipetas, las cuales distinguen, otorgan posición social, y  dan cachet  a quien las conduce. ¡Ironías de la vida!

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