Aumentan llamamientos a dimisión de Netanyahu con nuevo caso de corrupción

Por EFE martes 20 de febrero, 2018

EL NUEVO DIARIO, JERUSALÉN.- Los llamamientos a la dimisión del primer ministro israel crecen, tras la difusión de información sobre el caso Bezeq, en el que se sospecha que Benjamin Netanyahu obtuvo cobertura favorable de esa empresa de comunicación a cambio de favores, informan hoy medios locales.

“Israel se merece un primer ministro a tiempo completo y no uno que esté enredado en otras cosas. Que decida él qué prefiere. Si no quiere dimitir, que se declare incapacitado”, dijo Yair Lapid, líder del opositor partido centrista Yesh Atid (Hay Futuro, en hebreo), según el diario Maariv.

Lapid presentó ayer una moción de confianza en el pleno del Congreso y sugirió que el jefe del Gobierno nombre a un sustituto interino de las filas de su partido, el Likud, hasta que la sucesión se resuelva en las urnas.

El líder del bloque de partidos de izquierda Unión Sionista, Avi Gabay, también se expresó en el mismo sentido.

“Netanyahu se ha convertido en un lastre para los ciudadanos de Israel. Un líder con escándalos diarios, con casos de corrupción y con una obsesión enfermiza por ‘el qué dirán’ y lo que divulga de él la prensa”, dijo, según recoge hoy el mismo rotativo.

Anoche finalizó la orden de no informar sobre el caso de corrupción del gigante telefónico Bezeq, conocido también como Caso 4000, y la Policía reveló esta mañana que el domingo arrestó a 7 personas: dos colaboradores muy próximos a Netanyahu y dos ejecutivos de la compañía, además de su dueño, Shaul Elovitch, junto a su esposa e hijo.

Además, esta mañana se ha detenido a otro asesor de comunicación cercano a Netanyahu, informó la emisora israelí Kan, sin confirmar la identidad del arrestado.

La investigación se centra en un posible intercambio de favores entre Elovitch y Netanyahu, quien había logrado una cobertura favorable de la popular web de noticias Walla a cambio de favores a Bezeq que le habrían hecho ganar millones.

El caso se une a otros dos en los que la Policía ha recomendado a la Fiscalía que impute al primer ministro: el 1000, que investiga la recepción de lujosos regalos por los Netanyahu a cambio de favores, y el 2000, sobre un intento de pacto con el dueño del Yediot Aharonot, Arnon Mozes, para conseguir noticias favorables a cambio de iniciativas para reducir la difusión del periódico rival.

“El primer ministro no puede aceptar un millón de shéquels de un millonario. No puede mantener este tipo de conversaciones con Arnon Mozes. No puede mantener este tipo de negociaciones con Shaul Elovitch”, censuró Lapid.

El ex primer ministro Ehud Barak, por su parte, tuiteó anoche: “Son días tristes. Bibi (apodo de Netanyahu) parece acabado. Aceptar sobornos multiplicado por tres o cuatro. Conozco bien a Bibi. Él sabe que no tiene manera de desligarse del caso Bezeq con los demás casos de fondo”.

Netanyahu ha negado todas las acusaciones, que considera una “caza de brujas” orquestada para echarle de su cargo.

“No hubo intercambios ni actos ilegales con Elowitch. No responderemos a las falsas acusaciones en los medios”, señaló anoche en su cuenta de Facebook.

 

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