Así se  lamentaba  Duarte “nunca falta quien desbarate con los pies lo hago con mis manos”

Por Osvaldo A Basilio Reyes sábado 21 de octubre, 2017

Desde temprana edad, Duarte tenía una fuerte inclinación por los estudios hasta tal punto que algunos vecinos y amigos de su familia se ofrecieron para instruirlo, que según  Rosa Duarte en los apuntes sobre la vida de su hermano que de tanto infortunio fue víctima por parte de algunos malos e ingratos dominicano, tan solo por luchar y amar la Patria que lo vio nacer.

Era tanta la facilidad que Duarte tenia para el aprendizaje, que tan solo contaba con seis años de edad, cuando ya sabía de memoria el catecismo, ofreciéndose para tal tarea la señora de Montilla, quién era muy amiga de la familia Duarte-Diez.

Esta familia tenía una cómoda posición económica, ya que eran prósperos comerciantes en el ramo de la marina y la ferretería, quienes Vivian en la Villa de Santa Barbara, uno de los sectores más encumbrados de aquel entonces, no obstante esta bonanza nunca renunciaron a su humildad característica de  ellos.

Cuando Duarte tenía más o menos quince años de edad, su padres preocupados por la educación de su hijo que tanto interés mostraba por el aprendizaje, ya que en nuestro país no había centro de enseñanza superior, como consecuencia del cierre por parte de las autoridades Haitianas, de la Universidad de Santo Domingo, fundada por los padres Dominicos el 28 de Octubre del 1538, ya viendo los padres de Duarte llegada la oportunidad para amortiguar dicha preocupación cuando un amigo de la familia llamado Pablo Pujols, tenía previsto viajar a varios países en asunto de negocio, solicitándole los padres de Duarte que le hiciera el favor de llevar consigo a su hijo Juan Pablo, en vista de que este tenía un gran interés en continuar estudiando  y conocer los países que habían logrado cierto desarrollo y libertades públicas, aceptando sin titubeos el señor Pujpls tal encomienda.

Estando ellos a punto de embarcarse, el Capitán del barco cuando vio el Pasaporte de Duarte que decía Nacionalidad Haitiana, de manera burlesca le dijo que si a él no le avergonzaba, que su documento de viaje dijera que es de Nacionalidad Haitiana, Duarte exhausto pensando por unos minutos, y exteriorizando lo que llevaba dentro de su alma que había estado dormido hasta ese momento, le contestó con propiedad de manera enérgica, “yo soy dominicano“.

Rosa su hermana dijo en sus apuntes que Duarte comentó que a partir de ese momento se transformó su vida jurando para sí mismo que se dedicaría en cuerpo y alma a los fines de coadyuvar a la liberación de nuestro país de la República de Haití y de cualquier otro país que quisiera someternos a su dominio..

Duarte en el referido viaje visitó varios países que incidieron en su ánimo para llevar a cabo tan arriesgada empresa, contando hasta ese momento con  la voluntad de Dios y su determinación irrenunciable por la que había jurado para separarnos de la República de Haití.

Duarte visitó España, Inglaterra, Francia y Los Estados Unidos de América, siendo un líder nato entre sus contemporáneos, cuando estos lo vieron llegar de su viaje  lo rodearon haciéndole muchísimas preguntas, entre otras que era lo que más le había gustado en su viaje, contestando Duarte que lo que lo había maravillado eran los fueros y libertades de Barcelona.

Duarte para ir creando la plataforma de lo que iba a ser el núcleo o base política de su proyecto Nacionalista, creyó necesario instruir a los jóvenes para crear conciencia de la necesidad de liberar a nuestro país del régimen Haitiano, quienes habían eliminado las libertades públicas, cierre de escuelas, de la universidad, en consecuencia manteniendo en zozobra a los habitantes de esta parte de la Isla.

Duarte le prestaba sus libros a la mayoría de sus compañeros que estaban en ayuna a nivel de instrucción, pagándole más adelante muchos de ellos con la traición. La organización política que iba a sustentar el proyecto  de Duarte fue la Trinitaria, que era de carácter secreto fundada por Duarte  quien la presidia y ocho compañeros más, el 16 de Julio del 1838, entre los que no se contaban en ese momento Sánchez y Mella, quienes se adhirieron más tarde con una destacadísima participación y trabajo, jurando todos bajo compromiso en el sentido de liberar nuestro país de la República de Haití, o morir en la demanda, sacrificando sus vidas y bienes si era necesario.

Ningunos de estos jóvenes tenía experiencia en el arte militar, ni en política, siendo ellos de muy poca edad, hasta tal que el mayor que era el presidente de la organización no contaba con más de 25 años y el de menos edad era Pedro Alejandrino Pina, quien era pariente de la dinastía jurídica y política con incidencia actual “ Los Pinas: Acevedo, Pierret y Toribio “.

Duarte fue el fundador, corazón, alma y vida de ese núcleo político que fue la Trinitaria, movimiento indispensable para lo que fue posteriormente la gloriosa noche del 27 de Febrero del 1844 aun con su ausencia involuntaria, día en que nace lo que hoy es nuestra República Dominicana país del cual orgullosamente somos miembros.

Duarte fue un gran estratega y calculador, si tomamos en consideración que a los fines de adquirir experiencia militar se enroló en el ejército haitiano, uniéndose más tarde  a los líderes reformistas haitiano que querían derrocar a Boyer, entre estos Charles Herard Ainee, quien al frente de los inconformes y ayuda de los trinitarios derrocó a dicho presidente.

Cuando este presidente se dio cuenta que el único interés de Duarte y otros patriotas dominicanos en ayudarle para el derrocamiento de Boyer, era únicamente para beneficio de la causa de la independencia de la parte Este, hoy República dominicana, empezó a perseguir a Duarte quien había sido el líder y calculador de esa estrategia, de tal manera que puso precio a la cabeza de este. Los vecinos y amigos de los padres de Duarte les aconsejaron que tenían que enviar a Duarte fuera del país, de lo contrario sería víctima de una muerte segura, como consecuencia de la feroz persecución de que era objeto por parte de las nuevas autoridades Haitiana, mandándolo a Venezuela donde Vivian algunos familiares, tales eran Mariano y Prudencio Diez quienes eran su tíos materno.

No pudiendo estar Duarte en el preciso momento de la noche del 27 de Febrero del 1844, momento en que fue proclamada nuestra independencia de la República de Haití, ya que estaba padeciendo de una fuerte fiebre cerebral que lo tuvo postrado en cama por alrededor de dos meses, y ya existiendo una Junta Gubernativa presidida por Francisco del Rosario Sánchez, quien era su lugar teniente,  fue mandado a buscar a Venezuela, viniendo él  y otros patriotas  a ponerse a la orden la Junta gubernativa, fue mandado en calidad de general del ejército dominicano al mando de un grupo, para que se dirigiera a Bani para que conjuntamente con el General Pedro Santana, quien se encontraba acantonado en esa ciudad, no aceptando Santana la presencia de Duarte, todo por temor a su liderazgo.

En el año 1861 el inconsulto caudillo General Pedro Santana, quien en honor a la verdad debemos reconocerles sus meritos militares, pero no patrióticos,  para la consecución de nuestra independencia frente a la República de Haití quien conjuntamente con otros que les seguían ciegamente, anexaron nuestra República Dominicana a España, con el interés soterrado de proteger sus intereses, dándose cuenta más tarde los dominicanos  que no es lo mismo con guitarra que con violín, y que España no cumplió con lo pactado, sino que imponía sus intereses a rajatabla.

Un grupo de patriotas encabezados por Gregorio Luperon, Santiago Rodríguez, Benito Mención y otros quienes tomando como base el pensamiento y obra de Duarte y los Trinitarios, mediante el movimiento que denomino Grito de Capotillo, le dijeron no a la anexión a España.

Inmediatamente Duarte tuvo conocimiento del movimiento Restaurador de nuestra independencia, por parte de Manuel Rodríguez Obvio, quien era un fiel admirador de la obra de Duarte, se embarco conjuntamente  con un grupo de Patriotas del cual formaba parte Manuel Rodríguez Objio, con el interés y decisión de ponerse a la orden del movimiento Restaurador en el campo de batalla, pero sucedió que Duarte era visto con recelos por algunos de los jefes del movimiento Restaurador, que para no tenerlo cerca tomando como pretexto que él tenía muchas relaciones en Venezuela lo enviaron a dicho país como Ministro Extraordinario y plenipotenciario, bajo el mando de Meliton Valverde, renunciando Duarte a tal encomienda toda vez que Duarte quería luchar en el campo de batalla para cumplimentar lo que él había prometido bajo el juramento Trinitario firmado con su sangre que era defender la soberanía Nacional aún arriesgando su vida, lamentándose Duarte, diciendo “NUNCA FALTA QUIEN DESBARATE CON LOS PIES LO QUE HAGO CON MIS MANOS”. Hace unos días un gran dominicano profesional de la comunicación radial y escrita como lo es Alvaro Arvelo Hijo, en el programa denominado el gobierno de mañana, pronuncio algunos improperios descabellado faltándole a la verdad, descalificando la obra Patriótica de nuestro más grande Patriota nacionalista que raya en lo sublime, como lo fue Juan Pablo Duarte a quien debemos recordar con respeto, si amamos nuestra República Dominicana, creada y defendida por este insigne patriota que lo dio todo para que nosotros sintamos el sabor de ser libres, y acreedores de una nación que nos orgullece ante el mundo como lo es la República Dominicna.

Esta desacertada opinión del señor Arvelo  hijo sobre la vida y obra de Duarte inmediatamente fue censurada por la directiva del Instituto Duartiano y de la gran mayoría de los miembros de la sociedad dominicana, el Estado dominicano también censuro esa posición antipatriótica, por medio de la institución de Radiodifusores (Adora), que aunque debía ser suspendido por más tiempo, lo suspendió por 20 días de los medios Radial.

Según pude leer el señor Alvaro Arvelo hijo dijo entre otras  palabras, que Duarte era un irresponsable, cobarde, amanerado, que había puesto en peligro su familia y que no había hecho nada por el país, no siendo esto cierto por las razones siguiente: 1-) No fue un irresponsable, ya que asumió con mucha responsabilidad aceptando las consecuencias y riesgo de lo que significaba poner en práctica la idea de liberar a nuestro país del poderío que ostentaba Haití en ese tiempo, que tenía un ejército bien armado y organizado, no teniendo Duarte y los Trinitarios más que puñalitos y el alma bien caliente; 2-) No fue un cobarde, ya que hizo ingentes esfuerzo para defender nuestra soberanía e independencia, como lo muestra su presencia aun siendo objeto de un destierro forzoso en contra de su voluntad, en el proceso de nuestra independencia y Restauración de la misma, aunque razones poderosas en contra de su voluntad, no lo dejaron actuar como él estaba con capacidad y dispuesto a cumplir con su juramento; 3-) No era un amanerado, ya que Duarte tuvo tres novias, con dos de ellas tuvo un compromiso efímero que hasta anillos de compromiso se intercambiaron; con la última novia que se llamaba patria se caso para siempre con la que nos adopto como hijos de la cual hoy disfrutamos con orgullo. 4-) Aunque su familia sufrió como consecuencia del peligro de dirigir tan magna empresa libertadora, fue un riesgo consciente, aceptado y sabido familiarmente, que aun así sentían orgullo que Juan Pablo en quien confiaban y amaban estuviera con el timón de la separación.

Por lo que señor Arvelo, en verdad con todo el respecto que usted pueda merecer, LO MENOS QUE USTED PUDIERA HACER ES EXPRESAR PUBLICAMENTE UN DESAGRAVIO A LA NACIÓN DOMINICANA POR TAN DESACERTADAS, INJURIOSAS, E IRRESPETUOSAS PALABRAS QUE NO VAN ACORDE CON LA VERDAD HISTORICA, PROFERIDAS POR USTED EN CONTRA DE NUESTRO PRIMER PADRE DE LA PATRIA JUAN PABLO DUARTE DIEZ, TODA VEZ QUE HABLAR DE DUARTE ES HABLAR DE LA NACION DOMINICANA LA CUAL FUE SU CREACION Y TAN SOLO POR ESTO TIENE SUS MERITOS BIEN GANADO, ¿ qué más señor Arvelo quiere usted que Duarte debió haber hecho para ganarse los meritos bien reconocido por los dominicanos a su magna labor patriótica?.

 

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