ArteVivo: una pausa para seguir viviendo

Por Luis Cordova miércoles 20 de noviembre, 2019

Ha regresado el tiempo de ArteVivo. Es el festival de los artistas que sin importar calendarios celebran la primavera de la vida: la experiencia de compartir la locura, de amar el arte de manera genuina.

En la vorágine cotidiana y la celeridad que ha llegado hasta a la vida de los artistas, siempre se saca tiempo para soñar, para forjar posibilidades de comprender el entorno y comprendernos. El artista se abstrae de la realidad lo mismo que el pintor que da unos pasos atrás para ver los trazos de su pintura y volver a ella sumergido en nuevos senderos de color y pasión creadora.

El aporte que ha significado este evento cultural es trascendental tanto por ser el pionero en agrupar artistas noveles y consagrados, quienes ejecutan sus obras en un performance continuo de un día completo, así como por convocar a la multiplicidad del arte en decenas de actividades gratuitas realizadas por toda la ciudad.

Y es que, de alguna manera, todos hemos salido de Casa de Arte, Inc. La gestión cultural de Santiago, esa de gran impacto a partir de mediados de la década 1980, es imposible escribirla sin mencionar la casona de la calle Benito Monción, la misma que ahora es un boulevard digno de mejor suerte.

Desde el Colectivo IDEAS y su atrevimiento del 21 de marzo de 1987, donde esa primera generación de muchachos lectores y cinéfilos, pintores, músicos, académicos, actores, directores… diletantes y duendes, se adueñaran de los espacios de una casa que ha permanecido abierta gracias al esfuerzo de muchos que están y estarán, por amor al arte, asumiendo el riesgo de preservar nuestros anhelos.

Fernando Cabrera, fundador y líder del Festival, es el responsable de armonizar los egos y llevar la parte menos divertida que es la de administrar. Un equipo de verdaderos gestores culturales, de los que no necesitan más nombramientos que el de una voz que por las calles le llame “artista”, acompañan al poeta.

Como siempre esta edición tiene un programa de imperdibles actividades, que para colmo son gratuitas. Hasta esta fecha ha tenido lugar el concierto inaugural del pasado sábado con los artistas y músicos de la Casa, un recital de poesía, la presentación del poemario de José Mármol en el Centro de Convenciones y Cultura Dominicana UTESA, una noche de teatro, una de rock y otra de folclore. Falta la noche de Tadeu de Marco con Rafelito Mirabal y Patricia Pereyra que sin dudas será un memorable viernes.

En el maratón creativo del sábado se vale todo por el arte. Desde la mañana hasta la siguiente en un happening sin final. Es que ArteVivo consiste en la comunión de la belleza y la creatividad de los artistas en contacto íntimo y directo con el pueblo. Música, poesía, pintura, fotografía, cine, danza, teatro, artesanía, ballet y autenticidad en el instante mismo de su concepción. En Arte vivo se empapelan paredes y techos, se habitan los vacíos de esos hogares de arte que son corazón, se cierran las calles, se colonizan los parques y plazas, se potencian los sentidos y se desnuda el alma.

La noche terminará con la voz de Fátima Franco, Adalgisa Pantaleón y Xiomara Fortuna, junto a más de treinta grupos y artistas que subirán a las dos tarimas a los extremos del boulevard para cerrar una jornada de 16 horas de paroxismo estético.

Artevivo es una necesaria pausa para seguir viviendo. Ante la amenaza de la vacuidad surge un espacio que no es agresivo para soñadores isleños, que viven su libertad sin pensar en la consecuencia del prejuicio. Emigrantes de la desidia y los ignorantes arrepentidos entiendan la locura del arte… Los entendidos en la vanidad no comprenderán el placer del hueco en el chaleco, la vieja camiseta que sobrevive a las ediciones de un Festival hecho a mano y sin permiso.

Por Luis Córdova

Anuncios

Comenta