Aprueban la venta de la F1 a empresa estadounidense Liberty

Por Carlos Luis Baron miércoles 18 de enero, 2017

EL NUEVO DIARIO, GINEBRA (AP) — El Consejo Mundial de Automovilismo aprobó este miércoles la venta de la Fórmula Uno a la empresa estadounidense Liberty Media por 4.400 millones de dólares.

Liberty Media Corp., cuyo accionista mayoritario es el magnate John Malone, anunció en septiembre su interés en adquirir la serie de automovilismo más popular alrededor del mundo. Cuatro meses después, el organismo rector dio el visto bueno para que la F1 sea vendida por el fondo de inversiones CVC Capital Partners.

El nuevo director de la junta de la F1 será Chase Carey, un estadounidense que en el paso administró el estudio 21st Century Fox. Reemplazará en el cargo a Bernie Ecclestone, el empresario británico de 86 años que es dueño de los derechos comerciales de la F1 y que permanecerá en el cargo a corto plazo bajo la nueva administración.

La FIA dijo en un comunicado que está "entusiasmada por trabajar con los nuevos dueños del Grupo Fórmula Uno para seguir desarrollando el espectáculo inigualable" que es la F1.

Después que los accionistas de Liberty aprobaron la adquisición, sólo faltaba el visto bueno de la FIA para proceder con la transacción. La compra debe estar finalizada antes que comience la próxima temporada de la F1, el 26 de marzo en Melbourne.

"Durante la reunión, los representantes de los nuevos dueños ofrecieron una presentación detallada de su estrategia", dijo la FIA. "Los miembros del Consejo Mundial de Automovilismo tuvieron la oportunidad de realizar preguntas sobre detalles del acuerdo, sobre la relación de trabajo con la FIA y los planes de Liberty para el deporte".

El organismo señaló que quedó satisfecho con todas las condiciones.

A corto plazo, Liberty tiene la capacidad de realizar algunos cambios al calendario, como agregar otra carrera en Estados Unidos, además de implementar medidas de promoción y cobertura digital.

Otros cambios más a fondo, como enmendar el cronograma de las carreras, el diseño de los vehículos y la distribución de ingresos entre los equipos, están regidos por un acuerdo entre los dueños, los equipos y la FIA. El acuerdo tiene vigencia hasta 2020.