Aprovechar la tecnología sin olvidarnos del cuidado del planeta

Por viernes 12 de agosto, 2016

El 12 de agosto es el Día Internacional de la Juventud. La fecha fue proclamada el 17 de diciembre de 1999 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. A pesar de que la edad establecida por la ONU para el período de la Juventud, comprendido entre la pubertad y la madurez es entre los 10 y 24 años, esta definición es flexible para casos locales, en República Dominicana la edad de la juventud está comprendida entre los 15 y 35 años, según la ley General de Juventud 49-2000.

En los últimos años se ha visto cómo la innovación en la tecnología y la comunicación han cambiado los parámetros de comportamiento, producción y han creado nuevas fuentes de empleos, agregando elementos ya necesarios para el desarrollo de las actividades económicas, sociales, comunicacionales y de entretenimiento; han sido los jóvenes los responsables de esos cambios.

En el año 2007 Mark Elliot Zuckerberg, con apenas 23 años, crea la Red Social facebook, hasta el momento la más importante y masiva en la historia de la comunicación digital, con aproximadamente 1600 millones de usuarios en el mundo, Zuckerberg , en sólo 9 años, cuenta con un patrimonio neto: 53,9 miles de millones USD (2016) según la revista Forbes, fortuna igual al 80.32 % del PIB de la República Dominicana que en el año 2015 fue de 67.1 miles millones de Dólares.

Es la tecnología la clave del desarrollo, capaz de acortar distancia, de promovernos, de brindarnos participación, desde donde podemos exigir, dar a conocer lo que somos y pensamos. En ella los jóvenes encuentran oportunidades de crecimiento, de innovación, de creatividad, pero sobre todo al combinarla con las necesidades colectivas, sociales, pueden organizarse, lanzar propuestas de soluciones y también incursionar en la vida política, religiosa, adaptando sus intervenciones a las actividades de sus gustos.

El gran reto de la juventud es dar un uso productivo a las nuevas herramientas tecnológicas que han surgido, con un enfoque social, inclusivo, participativo, cívico y en cambio no sólo utilizar las redes para ser entes consumidores de entretenimiento, presas fáciles de las industrias, del crimen organizado, desconectados totalmente de lo que pasa a su alrededor.

Vaya nuestra reflexión para que los jóvenes valoremos y cuidemos nuestro planeta, que usemos los recursos sociales y tecnológicos a nuestro alcance para preservar la vida, la salud, los buenos valores, y no quedarnos atrapados en la realidad virtual buscando el pokemon localizado en algún centro comercial. Es hora de ir a los ríos que les falta agua y que sembremos un sus cuencas árboles, que usemos la tecnología para promover valores, para exigir derechos. La juventud tiene en sus manos la fuerza y las herramientas para transformar el mundo, es tiempo ya de iniciar.

Por: Rafelito Valenzuela