…. Ante un escenario completamente imprevisible: el de la incertidumbre….

Por Jacoba Hasbun

No hay dudas de que el sentido crítico nos ayuda a discernir entre argumentos corrientes y brillantes, a distinguir la información de valor de la prescindible, a hallar conclusiones bien fundamentadas, a generar alternativas, es decir que la búsqueda de los matices, el hacerse preguntas y contrastarlas a través de otras fuentes y escuchar todo lo que otros dicen, sobre todo, si no va en línea a nuestras propias creencias, es en sí la principal herramienta para tomar las mejores decisiones. La importancia de escuchar es fundamental, decía Isaac Newton ¨Lo que sabemos es una gota de agua, lo que ignoramos es un océano¨ y en la obra de Hamlet en el primer acto de la escena 3 de Polonio a Laertes dice: ¨ A todos presta tus oídos, tu voz a pocos, escucha el juicio de todos y guárdate el tuyo

Esta introducción viene a la colación, porque entendemos que el presidente no tiene los oídos puestos en el pueblo, no los tiene con el de a pie,  porque hay un cerco a su alrededor que le dice todo lo que él quiere oír y todo contrario de lo que está viviendo el dominicano, estamos rodeados de un tren administrativo donde la mayoría de las veces no tienen la experiencia ni el aval para desempeñar sus funciones  de manera eficiente y  estamos en sentido general aprendiendo a gobernar gobernando y cuando estemos de salida ya seremos expertos con experiencias de estado, pero muy tarde para llevar a cabo el ¨gobierno del cambio¨.

Vivimos un momento muy crítico que amerita que avancemos, el presidente está pidiendo que desaten un nudo que lleva tiempo desatado y está poniendo en la balanza los riesgos y los costos políticos que acarrean la toma de decisión sobre las reformas pendientes, que desde su campaña ha vendido como imprescindibles para modernizar el estado y encauzarlo hacia el desarrollo económico y social que amerita el país. La convocatoria al dialogo nacional pone de manifiesto las diferencias conceptuales sobre cómo debe abordarse los diferentes pactos y han hecho que las principales fuerzas políticas del país no logren un acuerdo político por consenso. Lo que se pretende con esa convocatoria es promediar el costo político entre todas fuerzas públicas de la nación, esa situación la mayoría de las veces es percibida como un “lavado de manos” y extiende el periodo de la toma de decisión.

Tenemos un largo camino recorrido que debe ser el punto de partida, en este punto tenemos que detenernos a reflexionar, porque aquí es donde no cabe la improvisación, ni la falta de planificación y coordinación de las acciones del estado. La elaboración y promulgación de la ley 1-12 sobre Estrategia de Desarrollo responde a las necesidades y debilidades que tenemos para lograr un cambio en el modelo de desarrollo y conforme a los resultados de los análisis de la situación social y económica del país se mostraron varias deficiencias básicas, entre las más críticas tenemos la incapacidad de disminuir el índice de la pobreza y la falta de competitividad del país. Es evidente que para disminuir los niveles de pobreza lo importante es   reducir los altos niveles de desigualdad y esto solo se logra con el acceso a servicios esenciales y mejorando sus perspectivas de desarrollo a largo plazo, descentralizar el gobierno y apoyar las comunidades, promover el emprendedurismo regional, la provisión regional oportuna de la infraestructura, el acceso a educación de calidad, a la cobertura universal de salud, en empleos justos, vivienda.

En lo relativo a la falta de competitividad, estamos en un nivel primario, por lo que debe ser una prioridad nacional analizar todos los elementos que impiden que el país brinde un ambiente propicio para la inversión, por lo que el concepto de competitividad debe ser manejado en toda su dimensión, dos de las variables más importantes en la competitividad son la educación y la estabilidad en el mercado laboral, una población con niveles académicos adecuados tiene más posibilidades de aportar al sector productivo de una manera más eficiente.  En adición tenemos fuertes inconvenientes y desequilibrios que impiden que tengamos las condiciones adecuadas, se requiere instituciones más eficientes y transparentes, más apoyo al aparato productivo, reducción de trámites burocráticos y edificar las infraestructuras para dar sostenibilidad al desarrollo futuro.

Un aspecto critico que necesita de la atención de las autoridades es la producción agrícola, es necesario proteger tanto al consumidor como al productor nacional, combatiendo las prácticas de comercio desleal e implementando medidas de salvaguardas frente a las amenazas de importaciones excesivas que socavan la producción agropecuaria. El primer paso es identificar que rubros se están demandando los mercados internacionales y dirigir los préstamos agrícolas a la producción de la demanda, con esta medida no habría sobre producción y por tanto se mantendría la estabilidad de los precios. Obviamente que para llevarse a cabo se necesitaría tener un levantamiento de las tareas de tierras productivas del país por tipo de cultivo y a la par, definir las necesidades por región de infraestructuras que abarque desde abastecimiento de agua, electricidad, plantas de tratamiento, plantas de empaques, embalajes, puertos de exportación, carreteras, la capacitación de la mano de obra, entre otros.

Un aspecto que requiere mucha atención es el tema del transporte, cada día está más caótico y debemos estar conscientes de que es uno los pilares de la producción y por ende del desarrollo de la economía, en la medida que aumenta los problemas de tránsito disminuye el consumo y por ende disminuye el PIB, debido a que nadie se anima a salir a enfrentarse con una anarquía que es en lo que se convertido el tránsito en Rep. Dominicana. Si a este problema de tránsito se le suma que se eliminaron varias vías de importante flujo vehicular para convertirlas en ciclovías en un país que por la alta delincuencia y por el clima no tiene esa cultura de transporte, no podemos más que sorprendernos. Es inaplazable la reestructuración institucional de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, ordenar el sistema de transporte de carga, de modo que se minimice el impacto negativo del movimiento de carga en las áreas urbanas, eliminar los agentes de tránsito de las áreas urbanas y  dejar a los semáforos funcionar,  que lo único que hacen  estos agentes es obstaculizar el libre desenvolvimiento del tránsito.

Son variados y profundos los problemas que tenemos, tenemos una inflación vertiginosa, resurgimiento de los apagones extremadamente prolongados, inseguridad en las calles, caos en el tránsito vehicular, crímenes por razones insignificantes, violaciones, tráfico de drogas que abarca hasta los representantes de las cámaras, falta de empleo, en fin el pueblo dominicano está al límite de su resistencia y perdiendo la confianza y aumentado la incredulidad  En adición no paran las promesas  no se aprecia diferencia entre lo inaplazable  y lo importante, nos hemos quedado rezagados en algunos aspectos que son de primer orden y vitales y aunque es cierto que  la dilación de la obra de gobierno del presidente Abinader ha sido la pandemia, lo cual es entendible, no obstante mientras los diseñadores de políticas se enfocan en los desafíos más urgentes que supone la pandemia, la Republica Dominicana requiere del fortalecimiento y consolidación del Estado social y democrático de derecho, que desarrolle acciones eficaces para garantizar a  los dominicanos los derechos establecidos en la Constitución; contar además con una administración pública eficiente y transparente y establecer el imperio de la ley y la seguridad ciudadana. Aquí la pregunta clave es , ¿estamos avanzado?

Uno de los temas prioritarios es la seguridad ciudadana, la delincuencia esta desbordada y el  garantizar la seguridad de los ciudadanos constituye una razón de ser del Estado, es relevante resaltar la presencia de esta llamada “inercia criminal” que ha mostrado lo ineficaz de las políticas públicas, ya que existen claras evidencia de que este mal ha permeado a algunos agentes dentro de los mismos cuerpos de seguridad que acentúan la incertidumbre e imponen enormes retos de eficacia y legitimidad a las instituciones.

En cuanto a los resultados macroeconómicos, en estos momentos, se exhiben notorios logros, para el segundo semestre del 2020 teníamos una aguda contracción en todos los sectores críticos, se perdieron desde marzo unos 191,273 puestos de trabajo, con repercusiones muy negativas sobre los hogares pobres, las mujeres y los trabajadores informales.  La gestión de la deuda y el desarrollo del mercado de capitales local e internacional fueron factores importantes para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de la deuda y permitió además limitar la exposición al riesgo de tipo de cambio, se implementaron medidas monetarias expansivas orientadas a la provisión de liquidez a bajas tasas de interés en beneficio y apoyo a los sectores productivos. No obstante, estos beneficios, el alto nivel de deuda puede dejarnos más vulnerables al endurecimiento de las condiciones financieras mundiales y al aumento de los costos de las tasas de interés, en adición podría provocar un mayor debilitamiento de los flujos de capital, por lo que se amerita el fortalecimiento de los ingresos públicos, un proceso de consolidación fiscal y definir cuidadosamente los planes del gasto público para mantener la deuda pública en una trayectoria sostenible.

Es evidente que estamos ante un escenario preocupante y a los efectos sanitarios que cobran las vidas de centenares de ciudadanos, se suman varios reveses, entre estos uno de los más importantes que es el sistema educativo dominicano, el cual está atravesando una enorme crisis tanto en la educación pública como privada. República Dominicana ocupa el lugar 146 de 148 países con baja calidad de educación, esto sucede precisamente cuando se invierte en educación el 4% del producto interno bruto (PIB). En lo relativo a las pruebas nacionales de lengua española, matemáticas, ciencias sociales y ciencias de la naturaleza, el 38% de los alumnos reprobaron y los promedios de notas de los estudiantes dominicanos fueron de 17.5 en un rango de 30 como meta. En lo relativo a los resultados de nuestra participación en el Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA),  la República Dominicana quedó en Ciencias. en último lugar con 332, cuando el promedio era 500, en lectura quedó en penúltimo lugar, y en matemáticas en el último lugar.  Y si a eso le sumamos los resultados de la evaluación al personal docente, los cuales revelan que solo el 2.9% de 60,100 profesores de aulas examinados dentro de la Evaluación del Desempeño Docente pueden ser calificados de excelentes y sobresalientes, la situación es altamente alarmante.

El actual momento no es mejor escenario para introducir la reforma fiscal por razones obvias, los pobres y la clase media no pueden seguir cargando con el costo de enfrentar el déficit, mientras los más poderosos continúan sin pagar la carga tributaria que les corresponde.  La clase más desfavorecida socialmente no está dispuesta a seguir tolerando sistemas fiscales injustos y vulnerables. Por otro lado, es prioritario simplificar el sistema de pago de impuestos, eliminando discrecionalidad y la complejidad en los procesos y trámites ante la Dirección General de Impuestos (DGII) y profesionalizar especialmente, en la atención de los contribuyentes, eliminar los impuestos improcedentes y las exenciones.

Y por si todo esto fuera poco, en medio de esta delicada situación y de todos los males que nos aquejan, recibimos los informes del consorcio de periodistas que ponen de manifiesto los Papeles Pandora y aparece nuestro presidente Abinader como propietario de empresa off shore en paraíso fiscales, y el cuestionamiento que nos hacemos no es de si es legal o no, ¿es de si es ético o no?  si es legal tendríamos que definirlo como corrupción legalizada, y en adición ¿cual es la señal que mandamos internacionalmente? ¿Esto facilita el clima de inversión? estamos a la espera de una respuesta del presidente, no de un comunicado de la parte afectada, es necesario una investigación.  Desde la campaña del presidente Abinader dos de sus lemas más enfáticos era él instituir   una injusticia independiente y el de gobernar con ética y transparencia y de cero tolerancias a la corrupción en todas las instituciones del Estado, ¨caiga quien caiga¨, no obstante, para poder llevar las palabras a los hechos y hacer realidad un gobierno enmarcado en esos valores, es preciso ser coherentes, porque en esencia somos la suma de nuestros hechos.  Por igual se amerita conocer a fondos quienes son nuestros re representantes en las cámaras, y quienes son nuestros ministros y funcionarios públicos,  hacerles con rigor la debida diligencia antes de sus nombramientos, evaluar su trayectoria moral, esto no es asunto que presenten su declaración jurada para cumplir requisitos, sino es asunto de evaluar la procedencia de los bienes adquiridos y cuando se tenga dudas de que el patrimonio no corresponde con la actividad comercial, hacer las investigaciones de rentabilidad de esas empresas,  lo cual debe ser un requisito previo al nombramiento no posterior.

¿Realmente estamos cambiando?

 

Por Jacoba Hasbún

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