Año escolar y pandemia…

Por JOSE ANTONIO MATOS PEÑA

Con este corto título pretendemos ver a lo ancho y largo el rudo años escolar de la república dominicana, como subconjunto del año y 4 ó 5 meses de pandemia en la que cientos de miles de dominicanos han sido tocados por la misma, desde la infección personal, de un amigo ó pariente, algunos con agravamiento ó, la consecuencia capital, el fallecimiento..

Emprender inventivas de ejecución de la enseñanza, en medio del terror mundial, el instinto de conservación de los padres, y sin poder dejar hacer notar, el de los profesores y su conjunto, no era tarea fácil, pero como dice el slogan de las autoridades educativas, a las cuales expresamos por este medio nuestras felicitaciones en su conjunto, con mención especial en el señor presidente de la República y al ministro Furcal, al cual no conocemos personalmente, no fue terea fácil (fácil es verlo ahora, después de transcurrido); dice, Así Fue, la discutas, posiciones y contraposiciones para emprender en si es directo, virtual o por radio, era la interrogante para lograr darle continuidad, tan necesaria para no darle la traba a una generación que sería mayormente impactada con la interrupción del año, que con los posibles y seguros baches con que arribarían al siguiente año, el 2022, enmendables y recuperables en el discurrir del mismo ó los siguientes.

Recordamos el convulso año 1973, año en que cursamos el último año del bachillerato en Neiba, se presentaron las guerrillas de Caamaño, alterándose todo, incluyendo la libertad de quien suscribe, por once días, en el país, y con él, en la UASD; se perdió un semestre, ya que fue cercada por las autoridades del gobierno; en la secretaría de educación, y específicamente, en el liceo Manuel de Jesús Galván se tomó la decisión de no entorpecer el flujo de promoción escolar, afectado por las interrupciones docentes, y entendemos, al igual que ahora, aunque no precisamente las mismas causas y circunstancias.

Claro que no, las difíciles circunstancias y la gran labor del sector educativo permitió el paso a la virtualidad, modalidad de educación ó comunicación que llegó para quedarse, porque nadie, absolutamente nadie puede escaparse de la participación virtual en su vida, aunque sea indirectamente, ese instrumento se encuentra en todo.

La pandemia, indudablemente torció la trayectoria de vida mundial, la economía y la pérdida de valiosas vidas que no podremos olvidar. Sin embargo, la continuidad de la vida llevó a cientos de miles de estudiantes y profesores, un artefacto computacional que muchos no habían soñado, el uso de la internet y otro factor importante lo fue el uso de importantes horarios de la familia en clases que desplazaron las famosas telenovelas y programaciones chatarras, ¡qué alivio!. Los adultos hemos visto en largas horas de expectación en la televisión, temas de la formación que no recordábamos ó en su defecto, la corrección de errores traídos de antaño.

Queremos en estas letras reconocer ampliamente el esfuerzo y acierto del presidente Abinader, tanto en el sector educación, como en el salud, una brillante y acertada visión de futuro, apostando a la adquisición de vacunas contra la Covid-19 y el manejo en sentido de la salud, mereciendo mención de honor el doctor Mario Lama. Por la agropecuaria, apostamos a su dirección actual, la cual necesita una mejor asignación de recursos para enderezar el derrotero dejado por administraciones pasadas.

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